jueves, 16 de febrero de 2017

09:24:00
ROMA, Italia, 16 de febrero de 2017.- Las 15:27 horas es el momento de somnolencia máximo en la oficina. La falta de energía después del almuerzo afecta a 9 de cada 10 trabajadores, con una disminución "fisiológica" en la productividad del negocio. Estas son las cifras que se desprenden de una investigación llevada a cabo por Brooks Running, llevada a cabo entre más de mil trabajadores italianos de entre 18 y 65 años. Para 58% de ellos el remedio para superar la crisis de sueño es tomar un café, un 17% se toma una siesta en el trabajo, mientras que sólo el 5% se pone a efectuar actividad física. En promedio, el "pozo" de sueño dura 34 minutos, para un total de 141 horas por año de déficit productivo.


Si nos fijamos en los datos por región, hay varias sorpresas: en la parte superior de la somnolencia más insidiosa figura el Véneto, con el 96.4% de los encuestados que "colapsan", seguido de Calabria (94.9%) y Emilia Romagna (94.4%). La otra sorpresa es la duración de la crisis del sueño: el pico principal está en Trentino Alto Adige con un registro de 38 minutos y 45 segundos, 4 minutos más que en Sicilia. Más vivaces son en Molise, con 22 minutos y 30 segundos.

La encuesta muestra que el 84% de los encuestados no realizan ninguna actividad física durante el día, mientras que en promedio pasan 5 horas y 7 minutos al día sentados a un escritorio, con un pico de 20% con 8 horas por día en total sin levantarse. Moverse, hacer ejercicio, mejor aún, correr en la pausa para el almuerzo puede ayudar a evitar la crisis o al menos a atenuarla. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of environmental psychology, quienes hacen deporte  al aire libre en su pausa para el almuerzo, en la naturaleza, vuelven a trabajar más relajados y con menos tensión. Por lo tanto, algunas empresas europeas se están preparando para organizar pausas para correr, sólo para mejorar la productividad de los empleados.

"Correr tiene el poder de transformar un día de aburrimiento y estrés en algo completamente diferente", dice el entrenador personal Daniel Fontana. "Correr por lo menos 30 minutos durante la hora del almuerzo deja una sensación de felicidad y motivación que tiene un impacto inmediato en términos de energía en la jornada." (Agnese Ananasso / La Repubblica)