domingo, 29 de enero de 2017

23:53:00
Nota de Khira Cabrera / Fotografías de Jorge de la Cruz

MÉRIDA, Yucatán, 29 de enero.- Con dos de sus virtuosos integrantes como solistas, la Orquesta Sinfónica de Yucatán ofreció el segundo programa de su XXVII temporada. Bajo la batuta de su director titular, el maestro Juan Carlos Lomónaco, el Violinista y primer concertino Christopher Collins y el violista principal Nikolay Dimitrov deleitaron a la nutrida concurrencia que llenó el Teatro José Peón Contreras prácticamente hasta su máxima capacidad con la impecable ejecución de una bella obra de Mozart.

El concierto dio inicio con el poema sinfónico "El Moldava" de Betrich Smetana, segundo lo los 6 poemas sinfónicos compuestos entre 1874 y 1879. Esta pieza en palabras de su compositor "describe el curso del Moldava: el nacimiento en dos pequeños manantiales, el Moldava Frío y el Moldava Caliente, su unión, el discurrir a través de bosques y pastizales, a través de paisajes donde se celebra una boda campesina, la danza de las náyades a la luz de la luna; en las cercanías del río se alzan castillos orgullosos, palacios y ruinas. El Moldava se precipita en los Rápidos de San Juan, y después se ensancha de nuevo y fluye apacible hacia Praga, pasa ante el castillo Vyšehrad, y se desvanece majestuosamente en la distancia, desembocando en el Elba."


Continuando con el programa, los 2 virtuosos integrantes de la Orquesta, Christopher y Nikolay, interpretaron la "Sinfonía Concertante, K.364" de Wolfgang Amadeus Mozart, compuesta en su natal Salzburg entre 1779 y 1880. La Sinfonía concertante es un género de concierto de finales del Siglo XVIII y principios del XIX para instrumentos solistas con orquesta. El término indica que se trata de una “sinfonía con importantes y extensas partes de solistas” pero la forma es más cercana al concierto que a la sinfonía. Esta pieza combina todavía la elegancia del rococó con el más original sello mozartiano de lirismo emparentado con sus óperas. La majestuosa interpretación de ambos solistas y la orquesta les valió una cálida ovación de pie



Después del intermedio la orquesta interpretó la "Sinfonía No.7, Op. 70" de Antonín Dvorák. Pieza compuesta en junio de 1884 cuando Dvorak recibió una comisión para escribir una nueva sinfonía de la Sociedad Filarmónica de Londres (junto con la noticia de que también había sido elegido miembro honorario). Con mucho gusto aceptó esta oportunidad: después de un éxito considerable con su oratorio, ahora también sería capaz de presentar al público inglés una prueba de sus capacidades como escritor sinfónico. Además, era consciente de la distinción que esto traería, dado que la comisión había surgido de la famosa institución para la cual Beethoven había escrito su Novena Sinfonía. Dvorak se puso a trabajar con el empeño de crear una obra que superara todo lo que había compuesto hasta la fecha, el tipo de sinfonía que "sea capaz de agitar al mundo".


El próximo programa se llevará a cabo el viernes 3 de febrero a las 21:00 horas y el domingo 5 de febrero de 2017 a las 12:00 horas.