domingo, 29 de enero de 2017

16:08:00
PARÍS, 29 de enero de 2017.- El exministro francés Benoît Hamon se ha convertido en el candidato socialista a las elecciones presidenciales tras lograr el 58.65 % de los votos en las primarias que le enfrentaban al ex primer ministro Manuel Valls, que obtuvo el 41.35 %, según los primeros resultados provisionales.

Los organizadores del escrutinio anunciaron el resultado cuando se han recontado los resultados de 60 % de las mesas electorales, en las que votaron en torno a 1.1 millones de electores.

Hamon se enfrentará a François Fillon, candidato de Los Republicanos, y a Marine Le Pen, la elegida por el Frente Nacional, en las elecciones presidenciales que se celebrarán el 23 de abril y, de ser necesaria una segunda vuelta, el 7 de mayo.

Benoît Hamon. (Reuters)

Unos dos millones de personas participaron en total en la segunda vuelta de las primarias, frente a los más de 1.6 millones que lo hicieron en la primera y los 4 millones que lo habían hecho en diciembre pasado en las primarias de la derecha.

Se trata de una neta victoria del candidato que representa el ala más izquierdista del partido y a la facción crítica con el actual presidente, François Hollande, del que Valls fue primero ministro del Interior y luego primer ministro.

Hamon, de 49 años, que estuvo en el Gobierno de Hollande hasta agosto de 2014, tendrá la dura tarea de dar la vuelta a unos sondeos para las presidenciales que le son contrarios. Con un programa muy novedoso, en el que destaca la propuesta de instaurar una renta universal para todos los mayores de 18 años, que paulatinamente proyecta que llegue a los 750 euros, el ahora candidato socialista parte quinto en las encuestas.

Los sondeos están encabezados por la ultraderechista Marine Le Pen y por el conservador François Fillon, pero también están por delante de él el exministro de Economía Emmanuel Macron y el radical de izquierdas Jean-Luc Mélenchon. Hamon, exdirigente de las juventudes socialistas que ha hecho buena parte de su carrera en el aparato del PS, tendrá ahora la difícil tarea de unir a la familia socialista francesa, más dividida que nunca. (ABC)