martes, 20 de diciembre de 2016

10:58:00
ZÚRICH, Suiza, 20 de diciembre de 2016.- Tres fieles musulmanes han resultado heridos este lunes por un hombre armado que ha irrumpido durante el rezo en un centro islámico de Zúrich (Suiza), según ha informado la policía. El tiroteo comenzó alrededor de las cinco y media de la tarde en la mezquita del número seis de la calle Eisgasse, cerca de la estación central de la capital financiera helvética. En ese momento se encontraban en el oratorio una docena de personas, en su mayoría de nacionalidad marroquí, somalí y eritrea. Los heridos fueron localizados en la calle, fuera del centro de oración. El autor del tiroteo era un suizo de 24 años con raíces ghanesas que había matado un día antes a un amigo suyo y dejó rastros de ADN en su víctima, lo que permitió identificarle. El atacante ha sido hallado muerto este martes y las autoridades suizas han cerrado la investigación, informó hoy la Policía cantonal en un mensaje de la red social Twitter.

Varios policías custodian la entrada de la mezquita atacada en Zúrich. (EFE)

El hombre se suicidó pocas horas después del tiroteo en la mezquita, donde rezan sobre todo somalís, magrebíes y eritreos, informó la responsable de la Policía Criminal del cantón de Zúrich, Christine Lentjes Meili, en una rueda de prensa. Su cuerpo fue hallado por un peatón cerca de la estación central de Zúrich, en la orilla del río Sihl.

El diario germanófono Tagesanzeiger y la agencia suiza SDA afirman que probablemente se trata de un hombre que fue encontrado muerto junto a un puente céntrico en el río a unos 300 metros del centro islámico, con un arma a su lado, el lunes por la tarde.

“El atacante disparó varios tiros a los fieles”, ha explicado la policía, que ha detallado que los heridos son tres varones de 30, 35 y 56 años y que dos de ellos están muy graves. “El sospechoso escapó en dirección a la estación central”, añaden los agentes. Varios testigos indican que el agresor era un hombre de unos 30 años, vestido de negro y cubierto por un gorro o pasamontañas. “Ha entrado en medio de la plegaria y se puso a disparar”, explicó un fiel en estado de shock. Tras perpetrar el ataque, el individuo huyó a pie.

Inicialmente los agentes no vinculaban al autor del tiroteo con el asesinato del domingo, en el que supuestamente mató a un amigo suyo de origen sudamericano y dejó su cadáver en un parque infantil. Solo cuando el cuerpo sin vida del atacante se halló cerca del centro de culto la policía pudo establecer lazos entre ambos crímenes por sus rastros de ADN. Las autoridades no tienen indicios de que el autor del tiroteo estuviera en tratamiento psicológico o psiquiátrico, pero a la vista del suceso "sería una posibilidad", admitió la responsable de la Policía Criminal del cantón de Zúrich, Christine Lentjes Meili, en una rueda de prensa. El pasado viernes, antes de lanzarse a cometer ambos crímenes, el responsable había dejado su trabajo en una tienda.(El País)