sábado, 17 de diciembre de 2016

15:12:00
Integrantes de la Fuerza de Defensa Civil de Malasia sujetan a una gran pitón reticulada capturada en un sitio de construcción a principios de abril. La serpiente ha muerto.

Hace pocos días se informó que unos obreros de la construcción malayos capturaron una serpiente enorme, aunque la serpiente posteriormente murió, anunciaron funcionarios de la vida silvestre de Malasia, desatando la inquietud de que el animal pudo haber sufrido maltrato.

Se dice que la pitón reticulada (Python reticulatus) medía 7.5 metros, apenas 17 centímetros menos que el ejemplar en cautiverio más grande que se conoce. También alcanzó el impresionante peso de 250 kilogramos, agregaron los funcionarios, aunque es probable que esas cifras deban ser verificadas de manera independiente, señala Kenneth Krysko, gestor de la colección herpetológica del Museo de Historia Natural de Florida.

Integrantes de la Fuerza de Defensa Civil de Malasia sujetan a una gran pitón reticulada capturada en un sitio de construcción a principios de abril. La serpiente ha muerto. (Foto: Malaysia Civil Defence Department/AFP/Getty Images)

La serpiente gigante fue hallada, presuntamente, en la primera semana de abril en un sitio de construcción de Paya Terubong, en la isla malaya de Penang. Integrantes de la Fuerza de Defensa Civil de Malasia trasladaron al animal y posaron con él en fotografías y video, donde aparecen sujetándolo, sellando su boca con cinta adhesiva, y poniéndole un nudo corredizo en el cuello. En determinado momento, puede verse a uno de los obreros pateando a la serpiente.

La pitón fue entregada a los funcionarios de vida silvestre del país, quienes también recibieron un huevo que creen fue puesto por la serpiente. No obstante, los funcionarios declararon muerto al animal.

Shazree Mustapha, representante de relaciones públicas de la Fuerza de Defensa Civil de Malasia, dijo a la prensa que el reptil “murió por su cuenta”.

“Tal vez se suicidó –especuló-. Quizás se sintió amenazada, así que se mató”.

Krysko no puede creer semejante teoría. “Una serpiente no se quitaría la vida –asegura-. Ni siquiera tengo idea de cómo haría algo así”.

Krysko dice que, si bien no se ha aclarado que la serpiente murió por maltrato, “es muy improbable que hubiera muerto en una semana de haberla dejado en la selva”, concluye.

“No hay razón para ponerle un nudo corredizo en el cuello –añade-. Nunca debes patearla, y no hay razón para cerrarle la boca con cinta adhesiva, no es un caimán. Lo único que debes hacer es sujetar la parte posterior de la cabeza y así no te morderá”.

Con tantos trabajadores en la escena estirando a la pitón, el animal tampoco habría tenido oportunidad de enroscarse en alguien para estrangularlo, señala Krysko. (Lee: Así matan las boas constrictoras).

Si bien las pitones grandes son animales poderosos, muy rara vez atacan a las personas. Las serpientes casi siempre evitan al ser humano en la naturaleza, y los pocos incidentes registrados suelen ser consecuencia del maltrato de serpientes tenidas como mascotas, informa Krysko.

Lo mejor que puedes hacer si encuentras a una serpiente grande, es dejarla tranquila y llamar a las autoridades de la vida silvestre, agrega. En el caso de las pitones invasivas que están devorándolo todo en los Everglades de Florida, debes mantener vigilado al animal hasta que recibas ayuda, para evitar que desaparezca en la maleza.

Las pitones reticuladas viven en los bosques tropicales de todo el sureste de Asia, particularmente cerca del agua. Tienen un patrón geométrico complejo, con muchos colores, y pueden vivir en cautiverio hasta 25 años. Se alimentan de gran variedad de presas, sobre todo aves y mamíferos, incluyendo ciervos grandes.

La pitón reticulada ha estado desapareciendo en estado salvaje debido a la caza por su carne y su vesícula biliar, utilizada en la medicina tradicional. También son asesinadas por personas que les temen. (Brian Clark Howard / National Geographic)