viernes, 30 de diciembre de 2016

14:03:00
MÉRIDA, Yucatán, 30 de diciembre.- En la víspera de las celebraciones por el Año Nuevo, familias yucatecas asistieron al teatro “José Peón Contreras” para colaborar en la primera Gala de Ballet a beneficio del Centro de Atención Integral al Menor en Desamparo (Caimede) Mérida, y que este día ofrecerá una segunda función para ayudar al Hogar de Ancianos “Betania”.


Durante la noche, el Secretario de la Cultura y las Artes (Sedeculta) Roger Metri Duarte, acompañado de los directores de Desarrollo Cultural y Artístico de la dependencia, Alejandro Pérez López, y del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Yucatán, Límber Sosa Lara, entregó un reconocimiento a Martha Acebo Calaña, integrante desde hace un lustro de la Compañía Estatal de Danza, quien se retiró de los escenarios en los que bailó por más de 20 años.

El recinto más importante de la entidad se abarrotó de público que llegó generosamente con donaciones de despensa y artículos de higiene personal, para disfrutar de un delicado espectáculo que incluyó los pas de deux más representativos del género, protagonizados por Ana Elisa Mena y Roberto Rodríguez de la Compañía Nacional de Danza, y la agrupación local.

Los espectadores contribuyeron con gusto y coincidieron que estos eventos son de ayuda mutua, porque vinculan al arte con el altruismo en esta época. Para la señora Rossana Castillo Guillén fue la oportunidad de deleitarse con el talento de los ejecutantes de casa, pues consideró que cuentan con un alto nivel, a la vez de ayudar a los que menos tienen.

La joven Rosario May López calificó como noble la dinámica de intercambiar víveres por la oportunidad de ver a los bailarines invitados en el escenario, ya que representó una forma de aprendizaje de la técnica y estética que requiere en ese baile.

A lo largo de sesenta minutos, el montaje bajo la dirección artística de Alberto Terrero, la guía de la maestra ensayadora Teresita Bernabeu y la asistencia en dirección de Juan González, los artistas mostraron su virtuosismo en cada una de sus presentaciones.

La primera coreografía de El corsario fue interpretada por Martha Acebo y Emmanuel Gutiérrez, original de Joseph Mazilier y estrenada en Paris (1856); le siguió el ballet revolucionario Llamas de Paris por Tatiana Arcila y Pablo Mata, obra de 1932 de Vasily Vainonen, cuyo significado es danzar como protesta por la libertad inspirada en la Revolución Francesa.

Lisset Ruiz y Miguel Hevia hicieron lo propio con La bella durmiente de Marius Petipa creada en 1850, que se perfiló como una de las actuaciones favoritas del respetable. Después, se disfrutó del pas de deux de Tchaikovsky, a cargo de Monserrat Castellanos y Mayvel Miranda, quienes mostraron sus aptitudes en la estampa estrenada en 1960 con un extracto de la música del Lago de los cisnes.

El momento esperado llegó cuando Ana Elisa Mena, ataviada de Giselle, y Roberto Rodríguez dieron vida a esa pieza fundamental de la danza clásica con una habilidad refinada generando el aplauso del espectador.

Tocó el turno a la obra Pájaro azul a cargo de Paulina Gordillo y Adrián Leyva, cuyo vestuario fue el más llamativo de toda la Gala, por la tonalidad del color que da nombre a la obra.

Laura Manzanilla salió a interpretar la variación de la ópera-ballet, Carnaval de Venecia, portando un elegante tutú negro con aplicaciones doradas a la usanza de la vestimenta típica de ese festejo italiano.

La muerte del cisne de Camile Saint Saens, bailada por Tatiana Arcila, se llevó la más grande ovación del programa, por su técnica, precisión y fineza en la ejecución de la coreografía.

En la recta final, los invitados de lujo presentaron Don Quijote y posteriormente, los integrantes de la Compañía Estatal de Danza Clásica bailaron Majísmo, para finalizar con la primera presentación, ganándose un caluroso reconocimiento de los asistentes.

El pase de entrada para disfrutar la Gala de esta noche, a las 20:00 horas, en el Peón Contreras, serán la donaciones de toallas y sábanas individuales. (Boletín)