jueves, 1 de diciembre de 2016

15:14:00
Pedro Echeverría V.

1. El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, pidió dialogar con la Coordinadora (la CNTE) acerca de sus demandas con el objetivo de que se levanten los más de 30 bloqueos de carreteras, entre ellos del palacio de gobierno y el edificio del congreso. Por ello debemos repetir: “Sólo cuando los trabajadores tienen una importante fuerza en las calles les pueden hacer caso los gobiernos o los empresarios; cuando no, son vistos como simples pedilones de los que cualquier gobierno se burla”. Por ello los profesores oaxaqueños siguen siendo un ejemplo a seguir: quienes tienen la fuerza imponen día, hora, contenido y sobre todo, aceptan o no las propuestas. La CNTE estuvo en “mesa de diálogo” en gobernación (en el DF) unas 15 veces y absolutamente nada les resolvieron. Nunca los trabajadores deben pedir diálogo ni pensar en ello; que lo hagan las autoridades cuando estén desesperadas.

Policías reprimen una marcha de los maestros de la CNTE en Oaxaca. (Foto Milenio)

2. No sabemos a qué acuerdo llegarán, pero allí depende de la inteligencia y  la habilidad de los representantes de la CNTE. Si les gana el miedo, la confianza, la esperanza, el dar oportunidad, ya nos jodimos; si por el contrario mantienen firmeza, desconfianza, memoria de traiciones, saben que son parte de los enemigos del pueblo, valorarán todos los sacrificios de las luchas de los trabajadores, seguro que ganaremos. ¿Qué quiere negociar señor gobernador? a) retiren los bloqueos a palacio y al congreso. Respuesta: El precio es libertad a todos los presos políticos. b) retiren los cinco bloqueos principales de carreteras. Respuesta: cuesta devolución de plazas a los maestros cesados. c) retiren todos los bloqueos que hayan. Respuesta: solucionen todas las quejas de los oaxaqueños.

3. Lo que ha hecho el gobierno a través de los últimos 50 años: Recibe cada día más de 20 solicitudes de diálogo; escoge uno o dos y los recibe un secretario que les ofrece café cargado; si es empresario lo trata con amabilidad, pero si es trabajador lo escucha sin verle la cara. Luego el gobierno le impone condiciones sin resolver nada, pero lo visitantes se retiran agradecidos infinitamente por haber saludado a un funcionario de segunda o tercera categoría. Cuando ha acudido gente inteligente y digna a esas citas, a la primera o segunda se retira porque no está dispuesta a perder el tiempo en chupadas. Espero que el ejemplo de la CNTE de Oaxaca se extienda para ver –algo que escrito más de 100 veces- que en la sociedad capitalista las leyes y la razón son basura y quien tiene la fuerza en las calles puede salir adelante. (1/XII/16)