jueves, 15 de diciembre de 2016

10:00:00
Pedro Echeverría V.

1. Los rusos obviamente intervinieron en las elecciones yanquis, siempre lo hicieron porque fueron la segunda potencia mundial; México también como otros países, intervienen en EEUU y donde puedan influir en beneficio propio. Así que discutir si se interviene o no es de tontos. En lugares como México y Centroamérica, EEUU no sólo interviene sino que impone o aprueba a Presidentes. Los candidatos presidenciales de México, por lo menos desde los años cuarenta, además de estar estrictamente vigilados desde la embajada yanqui, en algún momento tienen que viajar a Washington para hablar de la histórica “buena vecindad” y prometer que seguirán la política ordenada por el FMI, el BM, los inversionistas y el presidente de los EEUU en turno. Hablar de las intervenciones del FBI y la CIA –como si nunca hubiesen intervenido- es una imbecilidad.

2. Aquel famoso principio de “no intervención y libre autodeterminación”, del “respeto al derecho ajeno”, se quedaron en la época de Juárez y López Mateos. Sonaban muy bien en los discursos, pero en la realidad jamás se aplicaron por ningún país imperialista como EEUU, que siempre se han sentido “los policías del mundo”, con el derecho de intervenir donde les dé la gana. De hecho perteneció a eso que llaman “nacionalismo” que fue un grito de combate contra los imperialismos y el libre mercado, pero que tampoco funcionó. ¿O alguien piensa que el presidente Trump va a regresar al nacionalismo, al mercado cerrado, a la perdida de relaciones con otros países, a su aislamiento? Nada de eso porque lo que pretende EEUU es revisar, enlistar, ordenar lo que tiene, cerrar sus filas, para pasar a una nueva ofensiva controladora. ¿O alguien cree que va a sacrificar y dominio imperial?

3. El peligro real es el mayor fortalecimiento aún de los EEUU con la finalidad de aliarse con Rusia para golpear a China, tal como sucedió en los sesenta y parte de los setenta. Sin embargo el mundo ha cambiado y es posible –Como diría la China de Mao- “Transformar las guerras de ocupación en revoluciones”.  Por ello entre los dos candidatos asesinos de EEUU (Trump y la Clinton) veo que el menos peor es Trump porque sus locuras pueden llevar a grandes estallidos sociales en el mundo fuera de control. La línea tradicional de la Clinton, que venía todos los expresidentes intervencionistas y asesinos, volvía a engañar con facilidad. En México lo únicos que se quejan contra la línea Trump solo los empresarios y políticos multimillonarios que creen que dejarán de acumular millones. El pueblo sólo sabe que debe de trabajar para comer. (15/XII/16)

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