sábado, 31 de diciembre de 2016

23:17:00
ESTAMBUL, Turquía, 31 de diciembre.- Al menos un hombre armado con un fusil de asalto ha irrumpido durante la noche del sábado en una discoteca en Estambul y ha efectuado varios disparos entre la multitud congregada para celebrar el Año Nuevo. Según ha informado el gobernador de Estambul, Vasip Sahin, habría al menos 39 víctimas mortales y cerca de 40 heridos. Tras el ataque, el agresor se ha atrincherado en el local, que ha sido acordonado por la policía. Algunos testigos que se encontraban en la discoteca aseguran que iba disfrazado de Papá Noel. Uno de los fallecidos en el tiroteo es un agente de policía.

La policía ha desplazado a un elevado número de agentes al lugar para registrar el local, además de varias ambulancias y embarcaciones para tratar de salvar a los numerosos clientes del club que se le lanzaron al Bósforo presas del pánico. A pesar de que en un primer momento las fuentes locales hablaban de la presencia de dos asaltantes, las autoridades municipales sólo han confirmado la participación de un individuo en el atentado. 


El o los atacantes abrieron fuego con armas automáticas de manera indiscriminada desde la puerta del local, matando al policía de guardia, y luego entraron en el club, en el que se hallaban unas 800 personas festejando la llegada del 2017. Por el momento se desconoce si los atacantes han sido abatidos, arrestados o si han huido.

El ataque tuvo lugar en el club Reina, situado en la orilla del Bósforo, un conocido lugar de ocio de la sociedad de la ciudad turca. Hasta seis ambulancias han acudido al lugar del suceso, donde los asistentes a la fiesta han sido escoltados por la policía hacia el exterior del local. Las autoridades turcas habían desplegado un operativo de más de 17.000 agentes para proteger a la población durante los festejos de Año Nuevo.

La discoteca Reina se encuentra a pocos metros del lugar donde tuvo lugar la celebración oficial del Año Nuevo, a la orilla del Bósforo. Algunos de los presentes en el momento del ataque aseguran haber oído a los atacantes gritar consignas en árabe. El atentado no ha sido reivindicado por ningún grupo terrorista.

Alrededor de 300 personas murieron en 2016 en distintos atentados cometidos en Turquía por el autodenominado Estado Islámico (EI) o por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). La policía turca ha atribuido al EI varios atentados en Estambul contra intereses turístico, como fue el ataque al Aeropuerto internacional Atatürk que causó 45 muertos el pasado junio.

 El Gobierno de Estados Unidos condenó hoy el “terrible” ataque contra una multitud que celebraba la fiesta de Año Nuevo en una conocida discoteca de Estambul y en el que murieron al menos 35 personas y 40 resultaron heridas.

“Estados Unidos condena en los términos más duros el terrorífico ataque terrorista en un club nocturno en Estambul, Turquía, que ha dejado decenas de muertos y muchos más heridos”, afirmó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ned Price, en un comunicado.

Para Estados Unidos, el hecho de que “tal atrocidad pudiera ser perpetrada sobre personas inocentes, muchas de las cuales estaban celebrando la Nochevieja, subraya el salvajismo de los atacantes”.

En nombre del Gobierno de EEUU, Price ofreció sus condolencias a las familias y los seres queridos de las personas que fueron heridas y expresó su deseo de que los heridos se recuperen lo antes posible. Al mismo tiempo, Price reafirmó el “apoyo” de Estados Unidos a Turquía, país socio en la lucha contra “todas las formas de terrorismo” y un importante socio de Washington en la OTAN, alianza a la que Turquía pertenece desde 1952. Además, Estados Unidos se mantendrá en “estrecho contacto” con las autoridades turcas durante la investigación del ataque, dijo en otro comunicado el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner. “Estos ataques sólo refuerzan nuestra firme determinación de trabajar con el Gobierno de Turquía para combatir el flagelo del terrorismo”, añadió Toner. (Vanguardia)