lunes, 21 de noviembre de 2016

18:53:00
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de noviembre de 2016.- La comunidad de aficionados al futbol americano del país vivirán una experiencia única: La NFL regresa a la Ciudad de México luego de 11 años de espera. Este lunes se enfrentan los Texanos de Houston y los Raiders de Oakland en el primer #MondayNight de la historia que se disputa fuera de territorio estadunidense.

Sin embargo, el juego en cuestión ya ha provocado inconformidad y reclamos de los aficionados capitalinos, inconformes con pagar por estacionarse en espacios públicos en las cercanías del estadio Azteca, la sede del partido, previsto para dar inicio a las 19:30 horas.

Este histórico encuentro que, de acuerdo con el gobierno federal, dejará una derrama económica de 80 millones de dólares, no ha estado exento de la polémica.

Y es que los jugadores de la NFL han tenido diversas advertencias: apenas la semana pasada los directivos les recomendaron no salir a las calles, no portar joyería ni dinero en efectivo, y mucho menos solicitar room service durante su estancia en la Ciudad de México.

Texanos de Houston.

Sin embargo, desde mayo pasado la National Football League (NFL), la mayor liga de futbol americano profesional en los Estados Unidos, ya había lanzado una alerta a sus jugadores sobre el consumo de carne en México y China, con el argumento de que podría estar contaminada.

En ese sentido, la NFL y la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA, por sus siglas en inglés) emitieron el comunicado en el que advirtieron a sus futbolistas que la ingesta de carne en estos países podría contener clembuterol:

“Hay evidencia de que algo de la carne producida en China y México podría estar contaminada con clembuterol, un agente anabólico que está prohibido por la política de la NFL sobre sustancias que mejoran el rendimiento”, alertaron.

Las recomendaciones fueron dirigidas a los jugadores con la idea de tomar sus debidas previsiones en sus visitas a ambos países.

“Gracias por el aviso”, respondió el receptor de los Ravens de Baltimore, Steve Smith jr., a través de un mensaje en su Twitter. El jugador añadió: “si tienes un par de cenas con carne durante vacaciones, estás arruinado…”.

El pasado miércoles 16, la directiva de los Texanos giró instrucciones a sus jugadores a no salir sin seguridad del hotel de concentración en la Ciudad de México.

Una parte del mensaje, encabezado “seguridad”, ordena: “NO salgan del hotel”. Y de inmediato advierte a los jugadores a dejar “todas sus joyas caras en casa”.

Más: “Consuma todos los alimentos en el comedor. NO ordene servicio de habitación” y “NO coma fuera del restaurante del equipo”, se lee en otro enunciado de los Texanos, titulado “Salud y rendimiento”.

Para el lunes 21, el director del Instituto del Deporte de la Ciudad de México, Horacio de la Vega, catalogó estas advertencias de improcedentes y sin conocimiento de la capital del país.

Como sea, en las inmediaciones del Estadio Azteca fueron retirados todos los puestos de tacos y fritangas.

El juego en cuestión forma parte de la serie internacional de la NFL y es el primero de esta liga en suelo mexicano desde 2005.

El equipo Raiders de Oakland fue fundado en 1960 y se ha adjudicado tres Super Tazones. Su rival se fundó en 2002. Todavía no conquistan el Super Tazón y suman tres títulos divisionales, desde que el 2 de octubre de 2005 los Cardenales superaron 31-14 a los 49’s en el estadio Azteca, que registró una asistencia oficial de 104 mil 467 aficionados.

El juego en cuestión tendrá una audiencia televisiva de 35 millones de personas, según estimaciones del secretario de Turismo federal, Enrique de la Madrid, quien el lunes 14 reveló que el gobierno federal aportó 14.5 millones de dólares para traer de vuelta la NFL al país. (apro)