jueves, 17 de noviembre de 2016

12:21:00
LONDRES, 17 de noviembre de 2016.- La compañía Virgin Galactic ha sellado una alianza con la start up norteamericana Boom para dar a alas a una nueva generación de aviones supersónicos más rápidos, más pequeños y más "asequibles" que el Concorde. Richard Branson ha revelado por todo lo alto del prototipo del avión XB-1, rebautizado ya como "Baby Boom", capaz de unir Londres y Nueva York en poco más de tres horas.

"Siempre he sido una apasionado de la innovación aeroespacial y creo en el futuro de la aviación comercial de alta velocidad", aseguró el fundador de Virgin, que puso en el horizonte la fecha del 2023 para el primer vuelo comercial del "Baby Boom" y la fabricación de las primeras diez unidades.

La compañía Virgin Galactic firmó una alianza con Boom, una start up estadounidense, para dar alas a una nueva generación de aviones supersónicos que prometen ser más rápidos, más pequeños y más asequibles que alguna vez lo fue el Concorde.

"Sesenta años después del amanecer de la era de los aviones, seguimos volando a la velocidad de los años sesenta", advirtió por su parte Blake Scholl, fundador de Boom, con sede en Denver. "Los diseñadores del Concorde no tenían la tecnología para hacer asequible los vuelos supersónicos, pero hoy sí la tenemos".

Aun así, un pasaje supersónico entre Londres y Nueva York costaría nada menos que los 6.000 euros. Eso sí, la distancia se cubriría en la mitad de tiempo. El "Baby Boom" podría ser capaz de alcanzar una velocidad de Mach 2,2 (unos 2.600 kilómetros por hora) frente al Mach, 2.04 que alcanzaba el Concorde. Su tamaño sería aproximadamente la mitad, con una capacidad de 40 a 50 pasajeros.

El Concorde fue "jubilado" en el 2003, tres años después del accidente del vuelo de Air France 4590 en el que murieron 113 personas. El siniestro ocurrió durante el despegue en el aeropuerto Charles De Gaulle y fue causado por una pieza del fuselaje de otro avión que quedó en la pista. Fue el único accidente del Concorde en 27 años. El Tupolev fue el segundo avión supersónico del siglo XX, aunque tuvo una vida comercial más corta.

Virgin Galactic y Boom esperan llegar a la cita con la nueva era de los aviones supersónicos antes de que sus rivales Boeing y Lockheed Martin. Richard Branson apuntó al 2009 como la fecha para los primeros vuelos suborbitales, pero el "estreno" se ha demorado en varias ocasiones (más recientemente, por el accidente de la SpacesShip Two en octubre del 2014). (Carlos Fresneda / El Mundo)