lunes, 7 de noviembre de 2016

22:20:00
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de noviembre de 2016.- El Nuncio Apostólico en México, Franco Coppola, declaró hoy acerca de los matrimonios homosexuales: “Mi opinión es que los mexicanos, en lugar de confrontarse o marchar, deben sentarse en una mesa y entender todas las implicaciones”. “No creo que sea bueno para el país confrontarse, ir a una lucha, hacer una cuenta para ver cuántos están en favor y cuantos en contra”, dijo.

En conferencia de prensa en la Basílica de Guadalupe, consideró que será en la Constitución donde se defina la situación de los matrimonios entre personas del mismo sexo, pues el documento rige a todos los mexicanos y no solo a una “pequeña gran mayoría”, afirmó.

En vísperas de que los legisladores discutan la iniciativa de matrimonio igualitario, Coppola señaló que está abierto a reunirse con grupos de la diversidad sexual e hizo hincapié en que no hará el papel de mediador, sino que escuchará las posturas.

“Yo no tengo ningún problema en recibir a todos, escucho y aprendo de todos, puedo recibirlos pero no como mediador. Si quieren plantearme su postura bien”.

El nuevo nuncio apostólico en México, el italiano Franco Coppola, dijo hoy que el tema del matrimonio homosexual no debe confrontar a México sino provocar un diálogo para “encontrar la solución más apta para este país”.

En conferencia de prensa Coppola remarcó que en la discusión de la propuesta presidencial lo que tiene que prevalecer es el “diálogo” y remarcó que no se valen las “palabras groseras o los insultos, más bien hay que comprenderse, no hay que hacer una decisión ideológica. El siglo pasado fue marcado por las ideologías que hicieron mucho mal, fueron base de conflicto y de solución de muchas personas”.

Insistió en que temas como éste no deben de tratarse con “ojos de ideología, sino desde las necesidades concretas” y subrayó que hay que respetar a “todas las personas”.

Apuntó que la discusión de una iniciativa de este calibre “se deben de comprender todas las implicaciones”.

Llamó a los mexicanos a “no confrontarse” y dijo que temas como estos no se resuelven con marchas, “tienen que sentarse en una mesa y hablarse”.

El religioso señaló que el tema ha generado un debate que ha dejado en claro que hay personas que no se sienten apreciadas y que no sienten que gozan de todos los derechos.

“Es una magnífica oportunidad para practicar el diálogo. Intercambiar insultos o prejuicios no sirve de nada y hay que entenderse”, abundó.

Por otro lado, Coppola llamó a no cerrar los ojos ante el aumento de la violencia en el país, que ha tocado a algunos representantes de la Iglesia católica.

“Cada país tiene sus problemas y dificultades, y lo importante es hacerles frente y no cerrar los ojos. A veces se cierra lo ojos y no se ven los problemas y hay que examinarlo y escuchar”, dijo.

Refirió que la encomienda que recibió del papa Francisco fue “predicar el diálogo”, y añadió que “es muy fácil confrontarse, pero eso no es bueno y no ayuda”.

El nuevo embajador de la Santa Sede en México reconoció que todavía no tiene planes para su estancia en México.

“Por el momento tengo que escuchar y aprender. Soy consciente de que el papa me envió a un país grande, complejo, con gran riqueza y diversidad y una gran historia que pesa todavía. Tengo mucho que aprender antes de decir algo personal”, declaró.

Coppola se rehusó a comentar sobre las elecciones de mañana en Estados Unidos al considerar “no oportuno decir algo cuando en 24 horas tendremos una respuesta cierta”, y añadió que su experiencia le dice que “no hay que hacer mucho caso a lo que dicen los políticos antes de las elecciones”.

Dijo que tuvo una reunión con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, de la que aseguró que fue una buena oportunidad para hacer juntos “una panorámica” de asuntos que les “ocupan y preocupan” a ambas partes, en especial los temas de religión y de violencia.

De las muertes de sacerdotes en recientes episodios de violencia, señaló que los clérigos son víctimas colaterales y “no es una violencia específica contra los sacerdotes”.

Casos de pederastia

A menos de un mes de su llegada a México, el nuncio apostólico Franco Coppola ha recibido y atendido personalmente, cuando menos, tres casos de pederastia por parte de miembros de la Iglesia católica, entre ellos el de Oaxaca, donde se acusa al sacerdote Gerardo Silvestre de haber abusado sexualmente, durante varios años, de decenas de niños indígenas.

En conferencia de prensa desde la Basílica de Guadalupe, luego de oficiar misa por el inicio de la 102 Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano, señaló que la Iglesia no tolerará estos casos.

"Es una enfermedad y también un delito, entonces hay que excluir y proteger a los menores de estas personas que traicionan completamente su misión. Hay que proteger a los menores, excluir del ministerio pastoral a estas personas (miembros del clero) y de ser posible ayudarlos a salir de esa enfermedad”, dijo el embajador de la Santa Sede.

Franco Coppola apuntó que en Oaxaca ya se pidió al arzobispo José Luis Chávez Botello explicar a la Nunciatura sobre lo que conoce del caso.

Agregó que, aunque cada diócesis trata sus asuntos, la Nunciatura Apostólica recibe los asuntos y los canaliza a la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, que es la competente a juzgar en esta materia. Afirmó que no han dejado de atender los casos recibidos.

"En este mes que llevo aquí hay dos o tres ocasiones, situaciones, cartas que he recibido de personas que se quejan de esto y enseguida hemos actuado, enseguida hemos preguntado al obispo qué sabía de estos casos”, apuntó.

Informó que también recibió una acusación de pederastia donde no se señala a un sacerdote sino a un religioso como el supuesto victimario. No precisó en qué lugar se presentó el caso pero ya se consulta al superior general de la Congregación.(EFE / Sin Embargo / Reforma /La Jornada / Excélsior)