martes, 8 de noviembre de 2016

20:37:00
Pedro Echeverría V. / 8-XI-16

26. La democracia y la dictadura

1. La democracia es hija del capitalismo. Aunque éste comenzó a nacer hace 800 años sobre las ruinas del sistema feudal, tuvo que soportar sistemas dictatoriales absolutistas de gobierno como el imperio y la monarquía. Las revoluciones: inglesa, francesa, yanqui instauraron de manera definitiva la democracia como un sistema de dominación de una minoría de grandes propietarios, a pesar que documentos y discursos hablaban de gobierno del pueblo. ¿Puede demostrarse acaso de que existió la democracia igualitaria, participativa en algún lugar del mundo? La democracia ha sido siempre el gobierno de los más ricos, de los más poderosos y “la división de poderes” entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial una fachada, un engaño.

2. La dictadura en el capitalismo, aunque más asesina, es menos engañosa porque se presenta tal como es. Mussolini, Hitler, Franco, Pinochet, Videla, Porfirio Díaz, eran dictadores –no por el número de años gobernando- por la brutal represión contra su pueblo. Si bien en las “democracias” hay constituciones políticas hechas a conveniencia por la misma burguesía, en las dictaduras se impone una estado militar de sitio para que se violen todas las garantías. Los gobiernos de Castro, Chávez, Morales, no fueron o son dictaduras porque hay datos suficientes de la UNU (no discurso) para demostrar que buscaron instalar una sociedad contra la explotación y opresión capitalista e imperial.

3. La democracia exalta mucho las elecciones, las campañas políticas y la libertad; sin embargo nada dice de la igualdad indispensable para que todos tengan los mismos derechos. Basta con ver cómo son las elecciones en México, en EEUU o Venezuela. En México la democracia es una dictadura del PRI, PAN y los hombres más poderosos; en EEUU la democracia es una dictadura de la FED, de los fabricantes de armas, de los partidos republicano y demócrata. En Venezuela Chávez fue electo y reelecto en nueve ocasiones con supervisión y vigilancia extranjera y nunca dejó de combatírsele por el imperio de EEUU. Así que bautizar a un gobierno de dictatorial o demócrata es de acuerdo a la ideología y los intereses de quien lo hace.

27. Sindicatos y partidos

1. Si aceptamos que este mundo y las naciones que lo integran están divididos en clases sociales antagónicas y con diferentes intereses, tenemos que aceptar que los sindicatos desde el siglo XIX son organismos de defensa de la clase explotada y oprimida contra la clase que lo domina. Los sindicatos surgen junto al trabajo asalariado y sus antecedentes los encontramos en México en el artesanado y sus organizaciones de “apoyo mutuo” y de “cooperativas”. Los sindicatos han sido “blancos” entregados a los empresarios, “gobiernistas” controlados por políticos, así como “independientes” cuando logran tener conciencia de la defensa de sus propios intereses de clase; nunca han dejado de vender su trabajo en la sociedad capitalista.

2. Los partidos, aunque deberían ser de clase, desde hace más de un siglo al transformarse en electorales y sólo esperar votos, decidieron ser de clases: trabajadores, sectores medios, burguesía y grandes multimillonarios. En México se han registrado por el asunto electoral, influenciados por el dinero que les reparte el Estado, decenas o cientos de partidos nacionales o locales. Sin embargo en los años 50, 60 y 70 hubo más de 100 partiditos que jamás se registraron ni votaron y cuya característica fue ser marxista, leninista, trotskista, maoísta, guevarista o espartaquista. Estos últimos casi han desaparecido porque la burguesía en 1977 metió a todos en su “reforma política” o los aisló del movimiento social.

3. Los partidos pudieron ser instrumentos de las rebeliones y revoluciones pero la clase dominante fue mil veces más hábil para comprar, reprimir y controlar. Los teóricos del sindicalismo y el anarquismo escribieron que los mismos sindicatos superarían su papel de sólo vender su fuerza de trabajo para convertirse en revolucionarios y anticapitalistas mediante las huelgas generales, los boicots productivos, tomas de fábricas y “acción directa”. Los procesos electorales y toda la legalidad burguesa le han dado nuevos brillos al capitalismo y al parecer prolongarán por muchas décadas más su dominio. La democracia formal burguesa le abolió todo el filo que pudieron representar los partidos y los sindicatos.

28. Marx y Bakunin

1. Karl Marx (Alemania 1818/83) y Mijail Bakunin (Rusia/Suiza 1814/76) fueron, uno y otyro, los máximos representantes del marxismo y el anarquismo; combatieron con todas sus fuerzas la sociedad capitalista y participaron juntos en varias polémicas, particularmente en la Primera Internacional. Ambos se hicieron reconocimientos mutuos por el trabajo intelectual y política que realizaban pero se confrontaron por sus concepciones básicas acerca de la revolución. Mientras que para Marx la revolución debería ser encabezada por el proletariado de la gran industria capitalista e instaurar una dictadura transitoria del proletariado; para Bakunin la rebelión debería ser encabezada por todas las clases oprimidas y establecer una sociedad igualitaria sin gobierno.

2. Alrededor de quien encabezaría la revolución comunista y qué tipo de Estado o gobierno se establecería, estuvo la gran división entre las fuerzas de los trabajadores que luchaban contra la explotación y la opresión capitalistas. En Marx estaba la idea de una sociedad capitalista desarrollada, de una clase obrera, de un partido, un Estado y un gobierno que camine hacia la desaparición de las clases y la instauración del comunismo; Bakunin pensaba que el partido, Estado y gobierno era una idea peligrosa si se transforma en una nueva clase dominante que restaure el capitalismo. El marxismo se propagó en Rusia, en los países del Este, en China, en Cuba, se habló de una burocracia, de una nueva clase dominante con buena o mala interpretación de Marx.

3. El anarquismo nunca se planteó ninguna revolución para construir un Estado; promovió esencialmente la rebelión, la rebeldía, la concientización contra todo poder, sea en la familia, la iglesia, escuela, los partidos, gobiernos, títulos. Buscó construir sociedades pequeñas autogestivas que se autogobiernen y sigue adelante. El marxismo y el anarquismo no han dejado de cambiar o reformar sus estrategias y gozan de buena salud a pesar de que el capitalismo y el imperialismo han puesto todo para destruirlos. Todas nuestras experiencias tratando de destruir diferentes formas de explotación, opresión y mentiras del capitalismo –sin poderlos lograr- han sido ensayos difíciles pero no podrán nunca desanimarnos a los enraizados en nuestras convicciones.

29. Lenin, Stalin y Trotsky

1. Lenin, Stalin y Trotsky fueron los tres personajes más importantes de la Revolución Rusa de octubre de 1917; no olvidar que ocho meses antes hubo otra revolución (la de febrero) que derrocó el viejo imperio zarista. Lenin fue el indiscutible y reconocido líder de la Revolución, pero tras él, (sobre todo después de fallecer en 1924), en el mismo gobierno estuvieron Stalin y Trotsky que se enfrentaron políticamente a muerte. Stalin fue esencialmente un pragmático fiel seguidor de Lenin y Trotsky un poseedor de ideas que polemizó con Lenin, pero que un año antes coincidieron e hicieron juntos la Revolución. Stalin pudo moverse con una serie de alianzas dentro del Partido Bolchevique y a los tres o cuatro años logró expulsar a Trotsky del partido y del país; gobernó desde 1924 hasta su muerte en 1953 y se le acusa de haber ordenado el asesinato de Trotsky en México en 1940.

2. El 99 por ciento de los partidos comunistas del mundo, entre ellos el de México, siguieron con fidelidad el stalinismo, el gobierno de Stalin de la URSS, por lo menos durante 30 años. Pero en ese tiempo, además del trotskismo muchos teóricos del marxismo coincidieron en posiciones contra el stalinismo. Por ello en cada país los partidos comunistas sufrieron muchas escisiones, sobre todo después de la muerte de Stalin en 1953. En ese contexto vino el deshielo, el ascenso de Nikita Kruschev y el surgimiento de corrientes en los partidos. Incluso el debate chino/soviético duró más de 10 años impulsado por la posición ante la guerra de Vietnam, la posición ente EEUU y las broncas entre el stalinismo (que en parte defendían los chinos) y el jruchovismo.

3. Dos años antes de ser asesinado, Trotsky fundó la IV Internacional. No olvidar que la Primera, la fundó Marx y Bakunin en 1864; la Segunda, Kautski, Berstein en 1889; la Tercera, Lenin y los bolcheviques en 1919 y (enegdóticamente) la V Internacional la quiso fundar (como “socialismo del siglo XXI) Hugo Chávez en 2010. Como podrá verse Lenin gobernó siete años, Stalin 29 y Trotsky siete años junto a Lenin. La polémica entre estos últimos dos personajes que más interesa fue: “la revolución en un solo país” de Stalin y “la revolución permanente” de Trotsky. Pero hay más de mil libros escritos acerca del papel de estos dos líderes en la Revolución: Ver a Deustcher, Carr, Claudín, Cole, etcétera.

30. Gobierno y Estado

1. Se confunden los términos gobierno y Estado o se piensa que es lo mismo. Luego el gobierno débil sólo es un sirviente del Estado fuerte y éste del imperio de los EEUU. Se olvida que el Estado es la organización política de la sociedad (educación, medios de información, iglesia, fuerzas armadas, instituciones de justicia) que actúa como instrumento de dominación de clases respondiendo a los intereses de la clase económicamente dominante. El gobierno es una parte importante del Estado, juega un papel de puntero, pero tiene como objetivo principal lograr el cumplimiento de los fines de ese Estado, por lo que constituye el centro desde el cual se ejerce el poder político sobre la sociedad.

2. Lo que ha sucedido es que en México, por las características de su revolución y la debilidad de desarrollo de la burguesía, el gobierno jugó en los años 20 y 30 un papel de centralización. De hecho la burguesía se desarrolló bajo la dirección y protección de los gobiernos; por ello el Estado –aunque representara todo el territorio- mantuvo mucha dependencia hasta 1982. En los EEUU el gobierno siempre fue muy dependiente y subordinado al Estado. Allí el gobierno o los órganos de gobierno son órganos de realización, ejecución y administración de las decisiones superiores y se diferencia del Estado ya que el mismo constituye una categoría superior a la que se le atribuye una forma y sistema de gobierno, incluyendo en su dinámica funcional al gobierno mismo.

3. El gobierno da la cara porque es el brazo ejecutor; pero el que está tras él son los grandes poderes económico de los más fuertes empresarios, de los medios de información, de los altos dignatarios de la iglesia. En EEUU los Obama, los Bush, Clinton o el famoso Trump son y serán gobiernos al servicio del poderosísimo Estado que es el encargado de imponer las guerras, las invasiones, el control de los bancos y la política exterior; aunque brinquen o salten los presidentes porque no les aprueban los legisladores algo, son tan grandes y fuertes los poderes de las empresas que determinan lo que hay que hacer. En México, a parir de 1982, con el neoliberalismo y la privatización, el gobierno se subordinó totalmente al Estado, como en los EEUU.