jueves, 24 de noviembre de 2016

14:24:00
José Repetto

Muchas empresas violentan los derechos del trabajador excediéndose de la jornada máxima de 8 horas establecida en la ley, haciéndolos laborar de manera sistemática 10, 12 o hasta más, yendo contra la ley en el proceso.



Guayaberas KARLA ALAM tiene la sinvergüenza -u honestidad, dependiendo cómo se vea- de atreverse a ponerlo por escrito y en público. Si alguna vez hubo pudor, se ha perdido.

El día de hoy pasamos frente a la referida tienda en el Centro y vimos el letrero aquí incluido, el cual nos llamó la atención al imaginar la nula calidad de vida que tendrán sus empleados.

Aparte de esto se especifica que no habrá permisos, ya saben, para que no se vayan a sentir demasiado cómodos con el horario estipulado.

No faltará quien acepte esta "oferta" por necesidad. Suponiendo que el empleado tarde una hora en llegar al trabajo y una en ir a su casa, su vida se verá reducida literal y absolutamente a atender la referida tienda y (medio) dormir.

Es lamentable que haya gente que no tenga más remedio que someterse a estas condiciones y condenable que haya empresarios y negocios que medrando con la pobreza y falta de oportunidades impongan condiciones tan abusivas y abiertamente ilícitas. Estamos ante un caso de explotación, pero por desgracia dista de ser el único.

Si éstas son las condiciones de entrada, no es difícil imaginar cuál será el trato día a día.