martes, 8 de noviembre de 2016

16:16:00
LONDRES, 8 de noviembre de 2016.- El príncipe Harry denunció en un comunicado ataques racistas de la prensa británica contra su novia, la actriz Meghan Markle, de padre blanco y madre afroamericana.

La casa real británica ha lanzado un comunicado a través de sus redes sociales en el que pide respeto para la pareja y relata la semana de "abusos y acoso" de la que ha sido víctima Markle por parte de algunos medios.

Y es que, a raíz de que se hicieran públicas las primeras informaciones que apuntaban a un romance entre el hijo de Lady Di y la protagonista de la serie Suits, unas imágenes de Meghan Markle de alto contenido sexual han llegado a viralizarse. Se trataría de escenas que la actriz ha rodado junto a su compañero de reparto, Patrick J. Adams, para la mencionada serie, emitidas en 2013 y que una web de pornografía habría editado y colgado.

El alegato de Harry está dirigido también contra el tabloide británico The Daily Mail por el reportaje EXCLUSIVE: Harry's girl is (almost) straight outta Compton: Gang-scarred home of her mother revealed - so will he be dropping by for tea?, donde exhiben muy despectivamenter a su familia materna y el barrio de Los Angeles donde vive, Crenshaw.

Sobre Harry pesa también el fantasma del acoso y derribo sufrido por su madre, Lady Di, fallecida en un accidente de tráfico en París mientras huía de los paparazzi.

"El Príncipe Harry está preocupado por la seguridad de la señorita Markle y profundamente decepcionado por no haber sido capaz de protegerla".

Este episodio y la intención de proteger tanto a la actriz como a la relación con el 'royal' habrían llevado al príncipe Harry a emitir este comunicado, un hecho poco habitual por parte de las casas reales, especialmente la británica. Algo parecido ocurrió en 2008 tras el anuncio del noviazgo (la segunda oportunidad, en realidad) del príncipe William con Kate Middleton, a quien la casa real británica también se esforzó en proteger de los medios, incluyendo un séquito de cuatro agentes de Scotland Yard.

Comunicado de Kensington Palace

"Desde pequeño, el príncipe Harry ha sido consciente de la calidez que se le ha entregado por parte del público. Él se siente afortunado de tener a tantas personas apoyándole y sabe que tiene una vida afortunada y con privilegios. Él es también consciente de la curiosidad que causa su vida privada. No ha estado nunca cómodo con esta situación, pero ha intentado crearse una segunda piel para sobrellevar el interés que levanta. Él casi nunca ha tomado acciones contra las publicaciones sobre historias irreales que se escriben sobre él y ha trabajado muy duro para mantener una buena relación con la prensa, intentando focalizar su atención en su trabajo y las cuestiones que apoya.

Pero esta última semana se ha cruzado una línea. Su novia, Meghan Markle, ha sido víctima de una ola de de abusos y acoso. Alguno de ellos públicos -calumnias en la página principal de un periódico nacional, comentarios racistas, el total racismo y sexismo de trolls de las redes sociales y artículos de páginas web. Hay situaciones que han sido ocultadas al público: las batallas legales para evitar las informaciones, su madre tratando de luchar contra los fotógrafos para entrar a su propia casa; los intentos de reporteros y fotógrafos para intentar entrar de forma ilegal a su hogar con posteriores llamadas a la policía; los sobornos ofrecidos a su ex novio o el bombardeo de preguntas a todos sus amigos.

El príncipe Harry está preocupado por la seguridad señorita Markle y está profundamente decepcionado por no haber podido protegerla. No está bien que al tener una relación de unos meses con él, la señora Markle esté sujeta a esta tormenta. Sabe que los comentaristas alegaran que es "el precio que tiene que pagar" y que es "todo parte del juego". Pero esto no es un juego, es su vida".

El comunicado de Kensington Palace en inglés

Since he was young, Prince Harry has been very aware of the warmth that has been extended to him by members of the public. He feels lucky to have so many people supporting him and knows what a fortunate and privileged life he leads.

He is also aware that there is significant curiosity about his private life. He has never been comfortable with this, but he has tried to develop a thick skin about the level of media interest that comes with it. He has rarely taken formal action on the very regular publication of fictional stories that are written about him and he has worked hard to develop a professional relationship with the media, focused on his work and the issues he cares about.

But the past week has seen a line crossed. His girlfriend, Meghan Markle, has been subject to a wave of abuse and harassment. Some of this has been very public—the smear on the front page of a national newspaper; the racial undertones of comment pieces; and the outright sexism and racism of social media trolls and web article comments. Some of it has been hidden from the public—the nightly legal battles to keep defamatory stories out of papers; her mother having to struggle past photographers in order to get to her front door; the attempts of reporters and photographers to gain illegal entry to her home and the calls to police that followed; the substantial bribes offered by papers to her ex-boyfriend; the bombardment of nearly every friend, co-worker, and loved one in her life.

Prince Harry is worried about Ms. Markle’s safety and is deeply disappointed that he has not been able to protect her. It is not right that a few months into a relationship with him that Ms. Markle should be subjected to such a storm. He knows commentators will say this is ‘the price she has to pay’ and that ‘this is all part of the game’. He strongly disagrees. This is not a game—it is her life and his.

He has asked for this statement to be issued in the hopes that those in the press who have been driving this story can pause and reflect before any further damage is done. He knows that it is unusual to issue a statement like this, but hopes that fair-minded people will understand why he has felt it necessary to speak publicly.