viernes, 25 de noviembre de 2016

16:38:00
CIUDAD DE MÉXICO, 25 noviembre de 2016.– Los principales retos que enfrenta la economía mexicana son las tasas de crecimiento por debajo de su potencial y la fase de desaceleración en la que se encuentra, declaró el sub Gobernador del Banco de México (Banxico), Javier Guzmán Calafell.

Durante su participación en el evento de Desarrollo Empresarial de la Universidad Anáhuac, Guzmán Calafell destacó que el para este año se espera un crecimiento del Producto Interno Bruto menor que el registrado en 2015 (2.7 por ciento), pues en los primeros nueve meses de este año, el PIB mostró un crecimiento anual de 2 por ciento.

Además destacó que las elecciones presidenciales en Estados Unidos y sus posibles implicaciones han generado un entorno de incertidumbre particularmente marcado para la evolución futura de la economía mexicana.

El sub Gobernador dijo que de implementarse las políticas proteccionistas que el Presidente electo de Estado Unidos, Donald Trump, ha propuesto, a México le espera en 2017 un panorama de un crecimiento moderado, por debajo de su potencial y con riesgos a la baja.

Sobre la inflación Guzmán Calafell hizo referencia a que se ha incrementado a niveles “ligeramente por encima de la meta”, resultado de un aumento en su componente subyacente como del no subyacente.

“Se anticipa que la inflación cierre el año en niveles ligeramente por encima de 3 por ciento. En virtud del comportamiento reciente del tipo de cambio y de la liberalización de los precios de la gasolina, es de esperarse que la inflación registre durante 2017 cifras más elevadas, si bien manteniéndose a lo largo del año dentro del intervalo de variabilidad establecido alrededor de 3 por ciento, para converger a niveles cercanos a la meta en 2018”, declaró.

Destacó que los riesgos a los que se enfrenta la inflación son la posibilidad de un repunte de los precios de los productos agropecuarios o de la gasolina, esto último especialmente en virtud de las medidas de liberalización para la cotización de este producto anunciadas para 2017, está latente, dijo, además de la evolución del tipo de cambio.

El sub gobernador hizo referencia a la depresión de la moneda mexicana de alrededor de 12 por ciento del 8 al 24 de noviembre, lo que representa su mayor caída para un periodo equivalente desde octubre de 2008.

“En suma, la política monetaria en México enfrenta un panorama de un crecimiento económico por debajo de potencial y con una desaceleración de la actividad económica que incluso podría acentuarse en 2017; mayores presiones sobre la inflación; y una situación inusual de incertidumbre sobre las perspectivas de la economía derivada de factores externos, dijo Calafell.

Los factores que determinaran el rumbo de la política económica mexicana son, dijo, los riesgos para la inflación derivados del comportamiento de la paridad cambiaria. Y la evolución de las tasas de interés en Estados Unidos. (Reforma / SinEmbargo)