lunes, 21 de noviembre de 2016

18:21:00
MADRID, 21 de noviembre de 2016.- Estudios recientes sugieren que el riesgo de demencia asociado a la edad puede haber disminuido en algunos países de ingresos elevados en las últimas décadas. Eso es lo que parece estar ocurriendo en Inglaterra y ahora otro estudio publicado en JAMA Internal Medicine apunta en la misma dirección, en esta caso en Estados Unidos, donde la demencia se estima que afecta a más de cuatro millones de personas mayores cada año.

El deterioro de la memoria y la función cognitiva que tiene lugar en la demencia llevan a una pérdida progresiva de independencia. Y el estudio sugiere que una forma efectiva de esquivar esta patología y las limitaciones que conlleva pasaría por cultivar la mente, que lleva de la mano una mayor vigilancia de la salud y un estilo de vida más saludable.

Resultados de escaneo de un cerebro con Alzheimer. (Zephyr / Science Source)

Según detallan investigadores de la Universidad de Michigan, el aumento de los niveles de educación puede haber contribuido a la disminución del riesgo de demencia a través de múltiples vías, incluyendo un efecto directo sobre el desarrollo del cerebro, así como una mayor preocupación por la salud.

La corrección de factores de riesgo cardiovascular como la diabetes, la hipertensión y el colesterol alto, también puede haber tenido un impacto en la disminución del riesgo de demencia. Y es que no hay que olvidar que el cerebro está irrigado por vasos sanguíneos, que garantizan su función. Se podría decir que lo que es bueno para el corazón, lo es también para el cerebro.

Para llegar a estas conclusiones los investigadores de Michigan han utilizaron datos del Estudio de Salud y Jubilación, un gran grupo nacional representativa de adultos estadounidense, para comparar la prevalencia de demencia en los años 2000 y 2012. En el estudio participaron más de 21.000 adultos de 65 años o mayores (10.546 adultos en 2000 y 10.511 en 2012).

La prevalencia de la demencia se redujo del 11,6 por ciento en 2000 al 8,8 por ciento en 2012, lo que corresponde a una disminución absoluta de 2,8 puntos porcentuales y una disminución relativa de aproximadamente el 24 por ciento, de acuerdo con los resultados. Los adultos mayores en el grupo de 2012 tenía, en promedio, alrededor de un año más de educación en comparación con los del grupo de 2000.

Además, las mejoras en el tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular también pueden haber desempeñado un papel en la disminución, concluye el estudio. “Sin embargo, todo el conjunto de factores sociales, conductuales y médicos que contribuyen a la disminución de la prevalencia de la demencia es todavía incierto.

El seguimiento continuo de las tendencias en la incidencia de la demencia y su prevalencia será importante para un mejor cálculo del impacto social futuro de esta patología y su tendencia en las próximas décadas, así como para aclarar los posibles factores protectores y de riesgo para el deterioro cognitivo “, concluye el estudio. (Pilar Quijada / ABC)