miércoles, 9 de noviembre de 2016

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NUEVA YORK, 9 de noviembre de 2016.- Donald Trump tiene ya un pie en la Casa Blanca. El candidato republicano está cada vez más cerca de convertirse en el 45 presidente de los Estados Unidos. Sobre todo después de haberse anotado la victoria en el estado de Florida -considerado absolutamente clave-, de haberse proclamado vencedor en Carolina del Norte y de arrasar directamente en Ohio. Ahora mismo el millonario suma 244 delegados de los 270 necesarios para conseguir hacerse con las llaves de la Casa Blanca, frente a los 215 de Hillary Clinton. Además, las proyecciones también indican que los republicanos mantendrían el control del congreso y del Senado.


Trump necesita sólo 26 delegados más para conseguir ser el jefe de Estado y de Gobierno del país más poderoso del mundo. La batalla final se libra en los estados de Michigan (16 delegados) y Wisconsin (10 delegados), donde por ahora Trump va en cabeza, en Wisconsin muy holgadamente.

Varios estados han cumplido los pronósticos y han tenido un vencedor esperado. Es el caso de Wyoming, Utah , Nebraska o Texas, donde el magnate ha arrasado como los analistas había adelantado. En cambio, otros estados de la costa este han caído del lado de Hillary Clinton por goleada como era de esperar. Nueva York, Massachusetts o Vermont tienen claro color demócrata. Trump se ha llevado de calle el voto rural y Hillary el de los grandes núcleos urbanos. (Irene Hdea. Velasco / El Mundo)