jueves, 6 de octubre de 2016

23:18:00
Nota de Khira Cabrera / Fotografías de Jorge de la Cruz

MÉRIDA, Yucatán, 6 de octubre.- La de octubre –dicen- es la más bonita de las lunas y anoche, cual cálida sonrisa, iluminó el firmamento para recibir los acordes de guitarra y piano con los que Mara Barros, Pancho Varona y Antonio García de Diego deleitaron a los seguidores yucatecos del “Flaco de Ubeda”, al ofrecer en el Centro de Convenciones Siglo XXI una concurrida “Noche Sabinera”. A las 9.30 de la noche, los músicos subieron al escenario y fueron recibidos con un “Marita te amo” y “Pancho, esta es tu casa”, halagos que fueron correspondidos con las notas de “Más de cien mentiras”.



“Esto no es un tributo a Sabina, nosotros somos sus músicos, dijo el “Alcalde” Varona y los aplausos no se hicieron esperar. A diez años de haber estrenado este formato, la “Noche Sabinera” pisó por vez primera la tierra del Mayab, en la que “Joaquinito” goza del cariño de sus seguidores, que entusiasmados corearon “Peor para el sol”, “Corre dijo la tortuga”, “Con la frente marchita”, “Que se llama soledad”, “Como un dolor de muelas”, “Noches de boda”, “Camas vacías”, “La canción de las noches perdidas”, “Amor se llama el juego”, “Yo, mi, me, contigo”, ”Y sin embargo te quiero”.


Este formato, que de tan íntimo podría parecer una velada bohemia con amigos, permitió a los asistentes al recital conocer algunas de las anécdotas de los fieles acompañantes de Sabina, que más que sus músicos y coautores de sus canciones son sus amigos, su primer círculo y también brindó la oportunidad a cuatro participantes de subir al escenario a interpretar un tema. “Queremos valientes, no cantantes” dijo Varona. Y sin hacerse del rogar, Héctor pasó a interpretar “Por el boulevar de los sueños rotos”, seguido de Laura con “Aves de paso”, “Cristian y Héctor con “Medias negras” y “Los Karlos” (Valeria y Pedro), que con su versión de ”19 días y 500 noches” se ganaron el aplauso del público y un bombín de Joaquín autografiado.



Cuando se está a gusto, el tiempo pasa de prisa. Los españoles que dijeron sentirse muy mexicanos, obsequiaron al respetable “Y nos dieron las diez”, no sin antes solicitar a un voluntario para hacer el tradicional “grito de mariachi”, obteniendo una rápida respuesta de Angel. “Tan joven y tan viejo” pretendió ser el último número, pero la renuencia del público obtuvo como recompensa “Yo, mi, me, contigo” y “Princesa”, con la que nuevamente agradecieron la asistencia y el cariño del público. ”No se vayan”, “Esta es su casa”, “Marita, te amo”, fueron argumentos suficientes para que las luces del escenario se volvieran a encender. Y ahora, si, “Pastillas para no soñar” cerró este esperado y tan disfrutado espectáculo, que el Restaurante Bar “500 Noches” puso al alcance de los yucatecos que orgullosamente son fieles seguidores de Sabina.