miércoles, 12 de octubre de 2016

10:48:00
LA HAYA, Holanda, 12 de octubre.- Kate Middleton ya vuela sola. Ayer debutó en su primer viaje oficial en solitario en La Haya, donde fue recibida por el rey Guillermo. La ausencia de la reina Máxima, que se encuentra de visita en su país natal, Argentina, privó de un momentazo a los aficionados a los duelos de estilo entre 'royals'. Enfundada en un dos piezas celeste con falda lisa firmado por Catherine Walker -una de las diseñadoras de cabecera de su suegra, la malograda lady Di-, la duquesa de Cambridge mantuvo a mediodía una entrevista con el monarca en la residencia real, Villa Eikenhorst, en Wassenaar. Antes, posaron para los medios en el salón de la mansión, y los periodistas fueron testigos de los nervios aparejados a todo estreno: aunque siempre sonriente, la esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra se mostró algo tímida, mientras su anfitrión se esforzaba por darle conversación.
La duquesa de Cambridge ha hecho escala en el museo Mauritshuis, donde admiró las obras maestras de los más grandes pintores holandeses. Entre estos Vermeer y La joven de la perla (también conocida como La joven del turbante). Una foto de Kate, en la proximidad de la famosa pintura, ha creado una fascinante perspectiva: la duquesa llevaba para la ocasión pendientes de perlas. La duquesa, con título en historia del arte, pasó mucho tiempo en el área ocupada por las pinturas en préstamo de la British Royal Collection, incluyendo La lección de música. (Galería)

Tras su encuentro con el rey, la duquesa continuó con su agenda oficial en el museo Mauritshuis, donde inauguró una exposición conjunta de maestros flamencos como Johannes Vermeer, Jan Steen, Gerrit Dou o Gerard ter Borch con sus contemporáneos ingleses, con piezas procedentes de la Colección Real Británica. A las puertas de la pinacoteca, hogar de joyas como 'La joven de la perla' de Vermeer, Kate Middleton pudo saludar al numeroso público que la esperaba agitando banderitas de su país.

La visita de la nuera del príncipe Carlos se produce en un momento delicado para la realeza neerlandesa. Ayer mismo, la mayoría del Congreso pedía explicaciones acerca de un supuesto acuerdo secreto con los sucesivos gobiernos, desde hace más de 40 años, por el que los Orange habrían sido compensados por pagar los impuestos correspondientes a sus bienes privados. Según los cálculos hechos públicos por la cadena de televisión RTL Nieuws, la cifra recuperada ascendería a 17 millones de euros, un 'extra' sobre el sueldo anual de los miembros de la Casa Real, que suma 8 millones libres de cargas al año. (La Repubblica / I. Gallástegui)