martes, 4 de octubre de 2016

17:54:00
MIAMI / PUERTO PRÍNCIPE, 4 de octubre.- El huracán Matthew embistió la punta sudoccidental de Haití el martes, arrancando techos en esa área pobre y principalmente rural, tumbando árboles y dejando ríos crecidos y abarrotados de escombros.

Por lo menos nueve muertes fueron atribuidas al meteoro durante su avance de una semana por el Caribe.

La tormenta lanzaba vientos de 233 kilómetros por hora y fue en un momento la más potente en la región en casi una década.

Arrojó torrenciales aguaceros a medida que viraba hacia Cuba y las Bahamas.

Se vaticina que hará impacto en Florida a fines de la semana y que seguirá por la costa oriental de Estados Unidos.

La tormenta de categoría 4 llegó a eso de la madrugada en el país más pobre del hemisferio occidental, haciendo impacto en una zona de Haití donde muchos habitantes pobres viven en endebles casuchas de madera.



Los daños parecen ser amplios, pero debido a las malas redes de comunicación, las carreteras bloqueadas y los puentes derribados, no se podía saber de inmediato la magnitud del desastre.

Tampoco se conoce a ciencia cierta la cifra de muertes.

La Agencia de Protección Civil de Haití indicó que muchas viviendas quedaron dañadas o destruidas, y mucha gente tuvo que caminar en medio del agua para recuperar sus pertenencias o buscar terreno más alto.

"Es el peor huracán que he visto en mi vida", dijo Fidele Nicolas, un funcionario de protección civil en Nippes, un poco al este de donde Matthew tocó tierra. "Destrozó escuelas, caminos, otras estructuras".

Un pescador se ahogó en Haití cuando Matthew se aproximaba y se reportaron cuatro muertes en la vecina República Dominicana, informaron las autoridades.

Se considera que la tormenta causó al menos tres fallecimientos, incluida una persona cuya casa fue aplastada por un árbol en Port Salut y un hombre de 26 años que se ahogó mientras trataba de salvar a un niño que había caído a un río crecido, señalaron las autoridades. El niño fue rescatado.

Se registraron cuatro muertes en la vecina República Dominicana, así como una en Colombia y otra en San Vicente y las Granadinas.

La tormenta dejó aislada a la península que se extiende al sur de Haití.

Muchas calles estaban inundadas u obstruidas por deslaves y árboles caídos.

La radio local reportó que el agua llegaba hasta el cuello en algunas partes de la ciudad de Les Cayes.

Milriste Nelson, un campesino de 65 años de edad del pueblo de Leogane, dijo que sus vecinos huyeron cuando el viento arrancó el techo de metal corrugado de su vivienda.

En su propio patio humilde quedaron desparramadas las frutas de las que él depende para ganarse la vida.

"Los árboles de bananos, los mangos, todo arruinado", comentó Nelson. "Este país va a caer aún más en la miseria".

Las autoridades haitianas habían tratado de evacuar a los residentes de zonas vulnerables antes de la llegada de la tormenta, pero muchos fueron renuentes a abandonar sus escasas propiedades.

Algunos buscaron albergues sólo al último minuto, abriéndose paso entre calles repletas de escombros bajo una pertinaz lluvia.

"Mucha gente está ahora pidiendo ayuda, pero ya es muy tarde, no hay forma de evacuarlos", dijo Fonie Pierre, directora de los Servicios de Ayuda Católica de la zona de Les Cayes, quien estaba en su despacho refugiada junto con otras 20 personas.

Se pronosticaban entre 381 y 635 milímetros de lluvia, incluso 1010 centímetros en lugares aislados, junto con olas de hasta tres metros, dijo el meteorólogo Dennis Feltgen, del Centro Nacional de Huracanes en Miami.

"Están recibiendo todo lo que un gran huracán puede arrojarles", dijo Feltgen.

En Cuba, el gobierno declaró el alerta por huracanes en seis provincias orientales y se retiraron las luces de los postes en las calles en Santiago para evitar su caída.

A las 1800 GMT, la tormenta tenía su vórtice a unos 90 kilómetros al suroeste del extremo oriental de Cuba. Se desplaza con rumbo norte a casi 17 kph.

2.14 p. m. Cuba se prepara para el embate

Ciudades desiertas con árboles podados. Semáforos, avisos y antenas desmontados. Y la gente obediente en casa, conteniendo el aliento: Cuba se preparaba el martes para la furia de Matthew, el poderoso huracán que pondrá a prueba su reputado sistema contra desastres.

A unas horas de que el ciclón de categoría 4, en la escala de Saffir-Simpson de cinco niveles, irrumpa con sus peligrosas lluvias, marejadas y vientos de unos 230 km/h, Guantánamo, en el extremo oriente de la isla y punto del impacto del huracán, parecía otra.

El intenso sol que castiga durante casi todo el año a esta ciudad de casi 201.000 habitantes desapareció. Las nubes, los vientos y la progresiva lluvia anticipan la llegada de Matthew para después de las 18H00 (22H00 GMT), según los responsables meteorológicos.

"Tengo comida para hoy y mañana, después veremos. El gran temor que tengo es que el río Guaso crezca y barra con todo", dijo a la AFP Roberto Portes, un guardia de 63 de años de un parque de diversiones, que vive en una casa con techos de zinc, a 200 metros de la ribera.

Portes salió a buscar ron. Vive solo y era uno de los pocos que transitaba por las calles antes del ingreso de Matthew, el temible huracán que a su paso por Haití mató a tres personas y destruyó decenas de casas.

"Extremadamente peligroso", el ciclón supone la mayor prueba para el sistema de alerta y prevención de emergencias desde 2012, cuando el huracán Sandy, de categoría 2, golpeó el oriente de la isla, dejando 11 muertos y gran destrucción en Santiago de Cuba.

Desde el fin de semana, brigadas militares de la Defensa Civil -el organismo que asume el mando en situaciones como ésta- organizan evacuaciones, podan árboles, bajan antenas, semáforos y retiran todo aquello que pueda convertirse en un proyectil por las fuerza de los vientos.

Un panorama similar se veía en Santiago de Cuba, la segunda ciudad más poblada de esta isla de 11,2 millones de habitantes.

Hasta el lunes habían sido evacuadas unas 316.000 personas en el este de la isla, según Luis Ángel Macareño, número dos de la Defensa Civil, pero se prevé que la cifra aumente considerablemente.

La mayoría se alberga en casas seguras de vecinos o en albergues. El presidente Raúl Castro se encuentra en Santiago de Cuba al frente del operativo. Además de Guantánamo y Santiago de Cuba, están bajo alarma ciclónica las provincias de Camagüey, Holguín, Granma y Las Tunas.

"Los cubanos tienen un nivel ejemplar de preparación con respecto a la región. Basta con mirar las cifras de vidas salvadas en los pasados ciclones", dijo Jerome Faure, director en Cuba de la ONG humanitaria Oxfam.

En los últimos 15 años la isla ha sido azotada por 11 huracanes de gran intensidad que dejaron 42 muertos.

"El sistema está muy bien organizado en torno a la defensa civil y a nivel municipal, existen centros especializados en la gestión de riesgos. En Santiago de Cuba, por ejemplo, las organizaciones populares y los gobiernos locales están movilizados para evacuar a las personas y proteger el equipo y los recursos", precisó Faure.

Este martes un viejo auto soviético con altoparlante recorría insistentemente las calles de Guantánamo. De adentro salía una voz llamando a "mantener la calma" y protegerse en viviendas seguras de vecinos.

La solidaridad es uno de los pilares del dispositivo cubano contra huracanes.

Barbara Osoria, 73 años, vive en una vivienda colonial de Guantánamo. Cuando empiecen los vientos esta ama de su casa y su hijo Alexis Vigó, un desempleado de 45 años, pondrán trancas en puertas y ventanas.

"íCómo no voy a temer con todo lo que ha hecho en Haití! Esto no es fácil, con esto no se juega", declara Osoria a la AFP. Además de algunos alimentos, compró una "pastillita" para los nervios y una vela para orar.

2:10 p. m. Gobernadora de Carolina del Sur dice que planea evacuar a un millón de personas antes de llegada de huracán

La gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, dijo que planea emitir una orden de evacuación el miércoles como preparación para el paso del huracán Matthew, a fin de que un millón de personas puedan dejar la costa de manera segura y sin contratiempos.

Haley dijo el martes en conferencia de prensa que finalizará la orden el miércoles por la mañana, a menos que haya un cambio importante en la trayectoria de la tormenta.

Agregó que espera que la evacuación empiece a las 3 de la tarde del miércoles.

Los funcionarios estatales dijeron que se habilitarán carriles en sentido contrario en las principales rutas de evacuación.

Sería la primera evacuación de gran magnitud desde el huracán Floyd en 1999, cuando el tráfico se atascó por horas y el trayecto entre Charleston y Columbia, que normalmente toma dos horas en auto, se convirtió en una pesadilla de 24 horas.
10.30 a. m. Cuatro muertos en República Dominicana

Al menos cuatro personas murieron en República Dominicana luego de que las lluvias fuertes vinculadas al huracán Matthew destruyeron parte de sus casas, informaron las autoridades dominicanas el martes.

Eso haría que el número total de muertos por el evento meteorológico suba a por lo menos siete.

El coordinador del Centro de Operaciones de Emergencias, Juan Manuel Méndez, detalló en conferencia de prensa que tres niños murieron aplastados por paredes que se derrumbaron en sus respectivas viviendas en un barrio pobre en Santo Domingo.

Una persona de edad avanzada murió en una provincia vecina de la capital.

Las lluvias fuertes destruyeron totalmente dos casas y han provocado daños a otras 190, de acuerdo con los organismos de socorro.

Cerca de 18.000 personas que viven en zonas consideradas de alto riesgo fueron evacuadas y llevadas a casas de familiares o refugios.República Dominicana, que comparte la isla La Hispaniola con Haití, donde el vórtice del huracán tocó tierra el martes por la mañana.

Matthew sigue avanzando en dirección norte hacia Cuba y la costa atlántica de Florida.

La peligrosa tormenta de categoría 4 tocó tierra cerca del amanecer en la península sur de Haití, donde muchas personas viven junto a la costa en chozas de madera y metal corrugado que tienen pocas probabilidades de soportar los vientos máximos sostenidos de 230 kph.

También se pronosticaban entre 38 y 50 centímetros de lluvia, incluso 100 centímetros en lugares aislados, junto con marejadas de hasta tres metros, dijo el meteorólogo Dennis Feltgen, del Centro Nacional de Huracanes en Miami. "Están recibiendo todo lo que un gran huracán puede arrojarles", dijo Feltgen.

La tormenta se desplazaba por el Paso de los Vientos entre Haití y Jamaica, que también padeció lluvias intensas e inundaciones. Se dirigía al sureste de Cuba y luego a las Bahamas.

El centro de huracanes emitió un aviso de huracán para el sur de Florida. La advertencia estaba en vigor para una zona que va de Deerfield Beach hasta la línea del condado de Volusia/Brevard.

Un aviso de huracán significa que son posibles condiciones de huracán dentro de la zona de alerta.

También se emitió un aviso de tormenta tropical para la zona que va del Puente Seven Mile en los Cayos de Florida hacia el norte hasta el sur de Deerfield Beach, incluso el lago Okeechobee.

Funcionarios haitianos dedicaron el lunes a tratar de convencer a los habitantes de viviendas precarias que aprovecharan los refugios.

Algunos aceptaron el ofrecimiento, pero muchos lo rechazaron por temor a que les roben sus escasas posesiones. "Si perdemos nuestras cosas no las recuperaremos", dijo Toussaint Laine, un desempleado que vive con su familia en una choza en Tabarre, un suburbio de Puerto Príncipe.

La agencia haitiana de protección civil reportó una muerte, la de un pescador que se ahogó en las aguas agitadas por la tormenta, con lo que la cuenta de víctimas fatales de Matthew se elevó a al menos tres.

Un hombre murió en Colombia y un adolescente en San Vicente y Granadinas a medida que la tormenta se desplazaba sobre el Caribe.

En Cuba, el gobierno declaró el alerta por huracanes en seis provincias orientales y se retiraron las luces de los postes en las calles en Santiago para evitar su caída.Se esperaba el paso de Matthew, el huracán más fuerte desde Félix en 2007, que en un momento alcanzó la Categoría 5, unos 80 kilómetros al este de la Bahía de Guantánamo, asiento de la base naval estadounidense, que evacuó a 700 cónyuges e hijos del personal militar estacionado allí.

A las 0900 GMT, la tormenta se encontraba 55 kilómetros al sur de Tiburon, Haití, y 270 kilómetros al sur del extremo oriental de Cuba. Se desplazaba hacia el norte a 15 kph.

7:30 a. m. Huracán Matthew tocó tierra en Haití

El huracán Matthew tocó tierra este martes en el empobrecido Haití, donde ya dejó dos muertos y un desaparecido.

Con su devastadora fuerza, el ciclón impactó en la ciudad de Anglais a eso de las 7 a. m. (hora local), con vientos máximos sostenidos de 230 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, con sede en Miami.

Antes de llegar, Matthew ya azotaba con furia la costa sur de Haití, mientras grandes marejadas causaban inundaciones costeras anegando las precarias edificaciones y viviendas.

Cuando Matthew llegó a Haití —el país más pobre de las Américas, que comparte la isla La Española con República Dominicana— ya había causado inundaciones en 11 comunidades, según Edgar Celestin, vocero de la agencia de Protección Civil.

Debido a los potentes vientos, los equipos aún no habían podido llegar a las zonas afectadas para evaluar los daños.
Evacuación

Más de 6.400 personas fueron evacuadas a refugios temporales, indicaron funcionarios.

Se montaron 1.300 refugios provisionales en todo el territorio, aunque solo permiten acoger a 340.000 personas.

Haití cuenta con más de 10 millones de habitantes.

Vuelos

Las aerolíneas están permitiendo que los pasajeros alteren sus planes de viaje sin un cargo adicional en caso de que su destino sea una de las zonas afectadas por el huracán Matthew.

American Airlines informó el martes que no cobrará una cuota por cambio en los viajes programados para jueves o viernes desde o hacia ocho ciudades de Florida.

La aerolínea ya había tomado una medida similar para los viajes programados antes del jueves a varias naciones del Caribe, incluyendo Cuba.

United Airlines dijo que no se realizarían cargos adicionales por cambios ni se cobraría un diferencial de tarifa a los clientes que tenían vuelos programados entre miércoles y viernes hacia o desde cinco aeropuertos de Florida.

Delta Air Lines adoptará la misma medida en los viajes realizados antes del miércoles al Caribe y hasta el jueves en ocho destinos de Florida, aunque aún se aplicarían las diferencias de tarifa.

La tarifa para el cambio de un boleto no reembolsable en United, American o Delta, generalmente es de 200 dólares en vuelos locales y un poco más para viajes fuera del país.Los viajantes en vuelos cancelados podrán obtener un reembolso.

Las ciudades de Florida cubiertas por la exención son:

--American — Daytona Beach, Fort Lauderdale, Jacksonville, Key West, Melbourne, Miami, Orlando, West Palm Beach.

--United — Fort Lauderdale, Jacksonville, Miami, Orlando, West Palm Beach.

--Delta — Daytona, Fort Lauderdale, Jacksonville, Key West, Melbourne, Miami, Orlando, West Palm Beach. (La Nación / AFP / AP)