martes, 4 de octubre de 2016

20:43:00
Pedro Echeverría V.

1. Personajes con más de 35 años en la “alta política” mexicana pueden hacer y deshacer a su antojo; no hay poder en México que los castigue. Al contrario, dado que “repartiendo favores” han creado una fuerte red de funcionarios y seguidores donde se mueven, éstos se encargan de taparlos y defenderlos porque pertenecen a la misma mafia. Son muchos, decenas de miles de políticos y funcionarios que se dedican a crear mafias políticas y financieras en el PRI, PAN, PRD para asegurarse estancias prolongadas como altos funcionarios de gobierno con el fin de realizar enormes negocios de carácter público o privado.

2. México, por su extensión territorial, sus riquezas naturales, la enorme cantidad de sus habitantes (122 millones) y su trabajo tesonero, hace muchos años que debería vivir en paz y tranquilidad, pero dado que ha sido súper explotado y oprimido, menos del tres por ciento de sus habitantes acumula casi toda su riqueza. En los últimos años se ha demostrado que México es el país con el más miserable salario mínimo (menos de cuatro dólares por jornada de trabajo) y sólo hace algunos días se dio a conocer que los países de Centro América, los más jodidos de la zona, tienen un salario mínimo menos miserable que el mexicano.

3. Pues bien hoy se publicó en la prensa nacional que el coordinador de los diputados, Emilio Gamboa Patrón declaró: “Atendiendo la invitación de mi amigo Emilio Díaz Castellanos, para pasar el fin de semana en la Isla Alacranes, abordamos el pasado viernes en la tarde un helicóptero que él rentó para trasladarnos a ese lugar, y cuando aterrizamos, me subí al barco de Emilio Díaz Castellanos. Me enteré que el viento provocado por el helicóptero causó molestia a embarcaciones y daños, y sé que ya fue reparado. Fue un error que el helicóptero nos haya bajado ahí y lamento que esto haya sucedido”. ¡Qué gran “ejemplo de político” que pide disculpas y quedará atento a las investigaciones!

4. “Estoy enterado que la Procuraduría de Protección al Ambiente realiza ya trabajos de investigación, para deslindar responsabilidades. Estaremos atentos a los resultados de las investigaciones correspondientes que realizan las autoridades competentes”. Es a la Federación, no al Estado, a la que le corresponde el caso del helicóptero que aterrizó el fin de semana pasado en una isla del Arrecife Alacranes, puntualizó Eduardo Batllori Sampedro, secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente. ¿Quién se encargará de evaluar los daños y determinar el castigo que corresponde al multimillonario empresario y al funcionario con más de 35 años brincando de un cargo a otro?

5. Nadie en la historia de México: ni el secretario de Hacienda, ni Beltrones, ni Cervera Pacheco, ni Hank González u otros pueden o pudieron superar a Emilio Gamboa Patrón en su gigantesca habilidad y sagacidad para moverse en la cúpula mayor de los gobiernos desde 1982, desde hace 35 años. Desde que el presidente De la Madrid lo hizo su secretario particular privado, privadísimo, y participó en la selección de Salinas como sucesor presidencial, lleva décadas ocupando los mayores cargos de la cúpula gubernamental y, como va, quizá supere al anciano Fidel Velázquez que falleció a los 97 años siendo secretaria general de la CTM desde 1941.

6. Pero obvio su hijo Pablo Gamboa Miner, que como diputado federal compite abiertamente por la gubernatura de Yucatán, bien puede pedirle al papá que se retire para no perjudicar más su campaña; pero si se aleja, ¿Quién le amarraría la gubernatura en el interior del actual gobierno de Peña Nieto y con los grandes empresarios y de más negocios del estado como Díaz Castellanos que es casi el jefe de los multimillonarios yucatecos en estos meses de competencia abierta frente a Ramírez Marín, Cervera Hernández y otros? A Gamboa Patrón no le ha fallado el estar en los momentos del “destape del candidato presidencial del PRI”; ahora con más razón por el hijo en el gobierno de Yucatán.

7. Por ello Gamboa Patrón no será ni mínimamente castigado por lesionar el Islote con el poderoso helicóptero que cómodamente –para que los invitados no caminen- se posó a menos de 10 metros del barco vacacional; al contrario, quizá convierta ese malestar en parte de la campaña política gubernamental de su hijo reparando ampliamente lo dañado con el fin de demostrar su gran capacidad de gestión. Así se las gastan, desde hace más de un siglo los políticos y los empresarios de la alta burguesía mexicana mientras la población observa cómo se dilapidan las riquezas producto de su trabajo. ¿Hasta cuándo seguiremos cargando como burros o bueyes esa pesada carga sin poder tirarla, destruirla para luego enterrarla? (4/X/16)