lunes, 3 de octubre de 2016

18:34:00
Pedro Echeverría V.

1. El pueblo no pidió en México el regreso a clases de los maestros en paro activo de protesta de más de 100 días. Al contrario, el pueblo apoyó a sus maestros en los cuatro estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero; sin embargo, debido a presiones, amenazas, reparto de dinero entre líderes y abierta propaganda y calumnias de los medios de información, el gobierno logró que se “estabilicen las clases” en las cuatro entidades. El gobierno asesinó, encarceló cesó, descontó salarios, amenazó y emplazó a maestros para que abandonen la lucha de la CNTE, pero al contrario: el movimiento de la CNTE comienza a recuperarse exigiendo la suspensión de los ceses a maestros y la libertad de los presos de las luchas de la CNTE.

2. En Colombia las FARC deben tener paciencia con la gente, pero jamás muchas ilusiones. No olvidar que mientras exista el sistema capitalista de dominación y sus poderosísimos medios de manipulación y control, la gente no podrá liberarse. Buscamos destruir el sistema de explotación, hacerlo trizas y enterrarlo; pero no olvidamos que posee infinidad de recursos para acometer. ¡No hay que desanimarse ni rendirse, FARC colombiana!; ¡No hay que amilanarse ni cansarse, maestros de la CNTE mexicano! Nuestra obligación es inventar otras estrategias, otras salidas más reales para ayudar a nuestro pueblo, pero rendirse, ¡jamás! ¿Quién ganó en Colombia? Por ahora Uribe y la extrema derecha. ¿Quién parece que ganó en México? Peña y los empresarios.

3. Pero ¡Regresaremos más fuertes y seremos libres! Es un grito de combate, una consigna que debemos buscar que se haga realidad. Sin embargo al mismo tiempo pensar que no es nada fácil porque nuestro enemigo capitalista tampoco se rinde. La televisión y la radio trabajan las 24 horas al servicio de los gobiernos y empresarios anunciando diversiones, entretenimientos, concursos, fiestas y regalos con el objetivo de que la gente no tenga tiempo de pensar en la injusticia que vive, que no vea que los medios tergiversan cualquier información para seguirla manipulando. ¿Pueden imaginarse esa pesadísima loza de medios informativos que carga el pueblo en sus espaldas, esa telaraña con que se enreda al pueblo para evitar que piense y se mueva?

4. ¿Quién maneja a los empresarios, a la iglesia, a los medios de información, en México y en Colombia sino es el dinero y el imperio de los EEUU? Todas nuestras batallas –la colombiana, venezolana, mexicana, de América, Asia y África- se iniciaron alrededor de los años sesenta en el mundo y la gran revolución cubana fue la muestra de los resultados y el ejemplo de ese maravilloso despertar de los pueblos. Ayer se recordó en México (con gran manifestación) la matanza de estudiantes en Tlatelolco el dos de octubre de 1968, pero a ese mismo año y la década de los sesenta fueron de la liberación juvenil, de la mujer, de los negros, de la música, el rompimiento de la familia y de la lucha general contra el autoritarismo y por la libertad.

5. Nuestras batallas en México de 1968, que se iniciaron el 26 de julio en un conflicto escolar en La Ciudadela del DF y concluyeron el dos de octubre con la masacre ordenada por el gobierno de Díaz Ordaz en Tlatelolco, plaza en la que fueron asesinados alrededor de 100 estudiantes. Fue una derrota aparentemente para los estudiantes, pero globalmente no se le puede catalogar así porque esas luchas rompieron con el autoritarismo, la imposición, el despotismo en la familia, la escuela, la fábrica, el gobierno, el partido. La década de los sesenta fue una revolución que se registró en más de 50 países del mundo en las que intervinieron jóvenes, mujeres, negros, desempleados, marginados en EEUU, Francia, Alemania, México, inclusive Checoslovaquia.

6. La derrota al gobierno de Santos y las FARC colombiana de ayer puede solucionarse fácilmente con el sistema de alianzas y extendiendo el número de votantes de aquel referéndum. Se ve tras esa votación una enorme campaña anticomunista desarrollada por la derecha y el clero. Es la misma estrategia usada para darle a Mauricio Macri la Presidencia en Argentina, para el golpe de Estado derechista a Rousseff en Brasil, poner en peligro a Nicolás Maduro en Venezuela y para incrementar las protestas clericales en México contra los matrimonios libres y el aborto. ¿Qué tan seguros están Evo Morales, Rafael Correa y Raúl Castro de que los yanquis no estén trabajando para hacerlos caer de sus gobiernos?

7. Al ratito al mismo gobierno de Juan Manuel Santos de Colombia pasará a la lista de los indeseables para los yanquis por el hecho de firmar la paz con las FARC. Ese mismo Santos que durante el gobierno de Uribe fue secretario de Defensa y se veía un peligro para las fuerzas progresistas. Pero “los EEUU no tienen amigos, tienen intereses”, señaló con claridad aquel Foster Dulles hace 50 años. Es ahora cuando es urgente un liderazgo como el del difunto Hugo Chávez que pudo reunir varias veces a los gobiernos progresistas para unirlos frente al imperialismo yanqui. Aunque la realidad es que sin Brasil, Argentina y Venezuela, Suramérica ha quedado huérfana para seguir resistiendo; pero hay que esperar y seguir batallando. (3/X/16)