viernes, 7 de octubre de 2016

16:31:00
MÉXICO, 7 de octubre.- “Los artistas no se sienten trabajadores. No se siente con el derecho de cobrar, de pedir un seguro de vida, de demandar o exigir por sus derechos. El artista hace un trabajo intelectual y eso es trabajo. El gobierno federal debe entender que necesita elevar el presupuesto a las artes en lugar de reducirlo, pues para cobrar impuestos o cerrar espacios de difusión artística si están bien puestos” fue el discurso inicial de la dramaturga y critica de teatro Reyna Barrera, durante el doceavo foro de iniciativa ciudadana “Artes Escénicas” organizado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaria de Cultura.


El encuentro se realizó la mañana de ayer en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes en donde se dio un amplio intercambio de ideas, propuestas y puntos importantes que debería contemplar una Ley de Cultura democrática e incluyente que beneficie a todas las personas vinculadas a la labor artística y educativa. En este coloquio participaron docentes, dramaturgos, bailarines y músicos.

El dramaturgo, docente, guionista y crítico de teatro, Daniel Fragoso expresó: “las artes escénicas en todos sus elementos han sido un fenómeno incomodo para el poder porque generan controversia y contradicciones. El Estado mexicano ha sido caracterizado desde el siglo XX como esquizofrénico, o como lo llamó Octavio Paz, el ‘ogro filantrópico’. Esos apelativos surgen de esa constante de promover y financiar las artes y al mismo tiempo censurarlas o negarlas sutil o brutalmente”.

Añadió que es importante exigir que en la nueva ley que se garanticen incrementos de cultura progresivos porque “la carencia no agudiza el ingenio” y cómo lo mencionó el actor y músico José Juan Núñez: “los actores, bailarines y dramaturgos, estamos al mismo nivel social que un doctor, un economista o un abogado. Nos han dado una connotación de ciudadanos de quinta y nos han desprotegido de un marco legal. Esta Ley de Cultura es nuestro momento. No podemos permitir las mismas condiciones”.

“Quieren cerrar el Teatro Jiménez Rueda, no se diga del Foro Shakespeare. ¿A dónde vamos a parar? La nueva ley debe establecer que los teatros no deben tocarse, porque sienten que ya son suficientes los nuevos espacios que nacen todos los días en las colonias Roma y Condesa. Ésa es su aspiración de Teatro. Está bien, pero debe haber más” concluyó. 

Ruth Canseco, licenciada en Danza folklórica y especialista en Etnomusicología, recalcó que “se debe atender el arte desde la episteme objeto estudio”, mientras que la actriz Carmen Mejía expresó las carencias que como trabajadores del arte tienen que carecer al igual que la actriz y dramaturga Sandra Ponce: “Cuando necesito realizar un trámite burocrático me preguntan ‘¿tiene usted seguro social?’, yo respondo ‘no, soy actriz’”.

No obstante, el actor y dramaturgo Enrique Cisneros reforzó el debate asegurando que hay opciones para terminar con ello:

“No podemos estar al margen de los procesos históricos que estamos viviendo. Debemos romper el individualismo, porque el mismo sistema nos ha hecho seres totalmente individualistas. Debemos romper el ego de la misma esencia de nuestros trabajos. Los jóvenes creadores deben entender que en unos años ya no habrá beca FONCA, que los actores pueden terminar haciendo teatro en el camión o más danza gratis en Chapultepec. Seamos solidarios”

El 11 de octubre, de 10:00 a 13:00, se desarrollará el foro “Industrias Culturales, Museos, Turismo y Políticas Públicas” en el Centro de Estudios Teotihuacanos (Zona Arqueológica Teotihuacán, puerta 5) para más adelante dar pie al titulado “Legislación en Materia de Cultura y Globalización. (Boletín)