sábado, 15 de octubre de 2016

19:15:00
CANBERRA, Australia, 15 de octubre.- Ni reinserción ni segunda oportunidad: el parlamento de Indonesia acaba de aprobar una ley que obligará a castrar o a ejecutar a cualquier pedófilo o violador condenado. La batería de medidas, sin duda una de las más punitivas del mundo, ha sido propugnada tras conocerse el caso de una niña de 14 años que fue brutalmente atacada por una turba de hombres que la violaron y asesinaron.

Aquellos que cometan abuso sexual se enfrentarán a condenas de hasta 20 años de prisión y serán castrados químicamente. Además, se les implantará un microchip por debajo de la piel para conocer en todo momento su ubicación.

Pero el peor castigo recaerá en aquellos que además de violar asesinen a sus víctimas. Para ellos, el Estado Indonesio solo tiene una solución: la pena de muerte. También aquellos que lesionen o causen un trauma en sus víctimas o aquellos que transmitan una enfermedad venérea correrán la misma suerte.

Al no ser retroactiva la ley, el pedófilo Robert Andrew Fiddes Ellis sólo enfrentará 16 años de cárcel.

Las nuevas leyes han sido aprobadas meses después de la muerte de un a chica de 14 años llamada Yuyun en la isla de Sumatra. La joven falleció tras ser violada por un grupo de 12 hombres que la secuestraron, llevaron a un bosque, ataron a un árbol y abusaron de ella durante horas.

Siete de los atacantes eran menores con edades comprendidas entre los 16 y los 17 años, y fueron encarcelados pocos días después de que apareciera el cuerpo de Yuyun.

Además de castigar a los delincuentes sexuales locales, el Gobierno Indonesio espera que se acabe el turismo sexual que actualmente visita el país. Según el Daily Mail, se estima que desde 2014 unos 100 pederastas han viajado a Indonesia solo desde Australia.

Indonesia se convierte así en el primer país de la zona en aprobar la castración química para los violadores, una medida que ya está en vigor en Rusia, Polonia, Corea del Sur y en algunos estados de Estados Unidos. (Daily Mail)