lunes, 17 de octubre de 2016

19:29:00
QUITO, Ecuador, 17 de octubre.- Julian Assange se quedó sin Internet el sábado pasado después de que Wikileaks publicara los tres discursos de Hillary Clinton por los que Goldman Sachs pagó 675.000 dólares. En Wikileaks dicen que el apagón fue causado deliberadamente por el gobierno de Ecuador.

“Podemos confirmar que Ecuador cortó el acceso a Internet de Assange el sábado a las 17:00 GMT, poco después de la publicación de los discursos de Clinton para Goldman Sachs”, publicó la cuenta de Twitter de Wikileaks.

Julian Assange y Pamela Anderson son los inesperados protagonistas de la última teoría conspiranoica que corrió como la pólvora por las redes sociales durante la madrugada del domingo al lunes.

Una visita insólita, una declaración sospechosa y unos misteriosos tuits fueron los desencadenantes de que muchos pensaran que el fundador de Wikileaks había sido asesinado por la ex conejita de Playboy en la embajada ecuatoriana en Londres.

La rocambolesca historia comenzó en el momento en el que la estrella de la popular serie Los Vigilantes de la Playa decidió hacerle una visita el pasado sábado al activista en la delegación diplomática y, de paso, aprovechó para llevarle comida de la franquicia Pret-A-Manger.


Al salir de su almuerzo con Assange, al que no duda en considerar un amigo, Pamela Anderson afirmó que Assange no había quedado contento con la elección gastronómica. «Me dijo que lo torturé al llevarle comida vegetariana», bromeó la actriz, también activista por los derechos animales, que se mostró también preocupada por el estado de salud de Assange y en interpretar dicha «tortura» gastronómica como algo literal.

De poco sirvió que Anderson colgase poco después una foto entrando en la embajada junto a los hashtags #freeassange #getalife, porque unos tuits lanzados el domingo desde la cuenta de WikiLeaks hicieron saltar las alarmas de los usuarios de Twitter.

Pero para los tuiteros más conspiranoicos la cosa estaba clara: se trataba de un «Dispositivo de Hombre Muerto», es decir, de una serie de mensajes encriptados y programados para publicarse automáticamente cuando Assange fuera asesinado.

Hubo otro aspecto que solo sirvió para echar más leña al fuego. El sábado, WikiLeaks filtraba más de 1.000 emais de la cuenta de John Podesta, el presidente de campaña de Hillary Clinton.

Los teóricos comenzaron a atar cabos y no solo pensaban que el activista había sido asesinado. También tenían claro quién era la persona culpable: cierta actriz famosa por actuar en Los Vigilantes de la Playa.

Pamela Anderson había sido declarada culpable por la comunidad tuitera de llevarle a Assange unos sandwiches de Pret-A-Manger no solo vegetarianos, sino también envenenados. Como si de una antigua película de espías se tratara con Anderson en el papel de letal femme fatale.

Todo podría parecer una broma, pero los usuarios de Twitter se lo tomaron completamente en serio. «Arrestad ya a Pamela Anderson», clamaba alguno enfurecido. «Sacad de ahí a Assange y escondedlo. ¿Cómo sabemos que Pamela Anderson no trabaja para alguien que quiere tenderle una trampa?», indicaba otro. Y había quienes apuntaban al arma del crimen, la comida vegetariana: «Pamela Anderson le llevó el domingo a Assange comida “saludable”. Si está muerto, tendré que analizar esa comida».