jueves, 22 de septiembre de 2016

06:20:00
Envío de Mérida sin Censura

MÉRIDA, Yucatán, 22 de septiembre.- "Virginia está jugando a la Psiquiatría", es lo que comentan trabajadores, familiares e inclusive los mismos pacientes del Hospital Psiquiátrico Yucatán.


La nueva directora del Hospital, Analia Carrillo Durán, es una marioneta sin trayectoria en psiquiatría, criterio propio ni liderazgo real controlada por la titular del Consejo Nacional de Salud Mental, Virginia González Torres, quien en un golpe mediático se apoderó a la mala del Hospital a mediados de agosto.

A pesar de carecer de formación en Psiquiatría, González toma decisiones respecto a las altas de los pacientes y su tratamiento.

Se han realizado fiestas con mariachi y pizza gratis para todos, bailes y otros eventos que efectivamente elevan el estado anímico de los pacientes, pero esto no suple las numerosas carencias en el actuar, la mayoría de las veces caprichoso, sin apego a la ley y sin tomar en cuenta el bienestar del paciente, de esta nueva directiva.

Cabe mencionar que Virginia ostenta su actual cargo federal gracias a sus nexos familiares, pues es la hermana de Jorge González Torres, fundador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y de Víctor González Torres, dueño de Farmacias Similares, así como tía de Jorge Emilio González "El Niño Verde", ex presidente del PVEM y actual Senador de la República.

Existe gran inconformidad entre los trabajadores del nosocomio debido a que la nueva directiva no les permite actuar y los pacientes más agresivos pueden arrebatar cosas, hostigar a los visitantes de los familiares de los internos y debido a la orden que tienen de no hacer nada y "dejarlos ser" no les es posible intervenir.

Hace un par de semanas, se descubrió que una paciente tenía guardado un cuchillo cebollero entre su ropa. ¿Qué hubiera pasado si los trabajadores no lo hubieran encontrado a tiempo?

El personal tampoco tiene permitido poner un alto a interacciones nocivas entre los mismos pacientes, formándose bajo sus narices relaciones enfermizas de dependencia entre personas que no pueden valerse por sí mismas ni tomar decisiones en detrimento de su tratamiento. El personal de la nueva directiva incluso ha alentado dichas relaciones tóxicas, pues olvidan o simplemente no entienden que están tratando con gente afectada por trastornos psiquiátricos, en muchos casos severos.

Se habla también de la posibilidad de implementar "visitas conyugales", sin embargo el personal antiguo ha tenido que explicar a la directiva entrante que el edificio no cuenta con una habitación adecuada para dichas situaciones, las cuales tampoco están contempladas en el actual reglamento.

Adicionalmente, la nueva directiva del psiquiátrico permite al personal y pacientes fumar pidiéndoles únicamente que lo hagan fuera del rango de visión de las cámaras, contraviniendo la normatividad federal en la materia que prohíbe el cigarro en edificios públicos y abriéndose a multas e inclusive sanciones... de no ser por el hecho de que todo sucede mientras Virginia González juega a la Psiquiatría.