sábado, 17 de septiembre de 2016

22:59:00
CARACAS / PORLAMAR, 17 de septiembre.- Los Jefes de Estado y demás representantes de las naciones que integran el Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), felicitaron este sábado al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, por asumir oficialmente la presidencia pro témpore de dicho organismo internacional fundado en 1961.

En ese sentido, el presidente de Cuba, Raúl Castro, expresó su apoyo al mandatario nacional y condenó los "recientes ataques "a la soberanía venezolana. “Cuba reafirma su incondicional respaldo al Gobierno y al pueblo venezolano,  a la unión cívico militar y al presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros”, expresó.

Por otra parte, calificó como "golpe de Estado" la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien fue destituida de su cargo el pasado 31 de agosto. 


El presidente de Ecuador, Rafael Correa, propuso, durante su intervención, que se rechace la "injerencia y desestabilización externa" en los países democráticos. Asimismo, manifestó su apoyo al Ejecutivo Nacional, así como también se solidarizó con Dilma Rousseff por su destitución.

“Hoy nuestra América enfrenta una fuerte arremetida en contra de su soberanía, los poderes fácticos utilizan otros métodos como el bombardeo mediático, los golpes de Estado parlamentarios, el acoso económico, difamación de líderes dramáticamente electos, entre otros mecanismos, para tratar de recuperar sus espacios perdidos, sentenció.

Igualmente indicó que su país propone la creación de un “documento vinculante” que permita sancionar a las compañías trasnacionales cuando sus operaciones atenten contra el ecosistema y los derechos humanos. En ese punto, se refirió a empresas como la Texaco Petroleum Company que durante la explotación petrolera en Ecuador, “destruyeron impunemente la selva ecuatoriana”.

Corea, propuso, además, la creación de la Corte Internacional de Justicia Ambiental con la finalidad de “sancionar los atentados contra los  derechos de la naturaleza” así como el establecimiento de obligaciones por el “consumo de bienes ambientales”.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, propuso la reestructuración en el sistema contra el narcotráfico que, a su juicio, se encuentra dominado por Estados Unidos.

Asimismo, condenó que el mencionado país norteamericano no reconozca los "esfuerzos" que realiza Bolivia en la "lucha contra el narcotráfico, al tiempo que aseguró que organizaciones como las Naciones Unidas y la Unión Europea sí lo reconocen.

Mohammad Hamid, vicepresidente de la India, propuso, durante su intervención en la Plenaria de Alto Nivel del Mnoal, un mecanismo que permita combatir el terrorismo a través de un marco legal internacional y que se incluya “en la convención de las Naciones Unidas”.

A juicio del diplomático de la India, “el terrorismo es uno de los más indignantes fuentes de violaciones a los derechos humanos hoy en día, y su uso como un instrumento de política de Estado debe ser condenado inequívocamente”.

Entre tanto, el presidente de Zimbábue, Robert Mugabe, quien fue el primero en iniciar el ciclo de deliberaciones de los mandatarios integrantes el Mnoal, condenó el unilateralismo en el mundo por lo que instó al multilateralismo para conseguir "la paz y la democracia". Igualmente, condenó la "persecución de los palestinos" por parte de Israel.

Mugabe señaló, además, que la tarea principal del Movimiento es "reformar la Asamblea General de las Naciones Unidas para que esté más en línea con la realidad geopolítica contemporánea".

En ese sentido, el mandatario de Palestina, Mahmud Abbás, agradeció a los Jefes de Estados integrantes del Mnoal, así como al Ejecutivo Nacional, por el reconocimiento de Palestina como Estado soberano.

"Les exhortamos a que sigan dándonos su apoyo en las instituciones internacionales para que los Estados que aún no han asumido al Estado Palestino lo hagan, con la esperanza de que tengamos la libertad deseada", apuntó.

Apoyo al chavismo

"Cuando esté asumiendo el martillo de mando del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), ahí estará Chávez en mi espíritu". Nicolás Maduro aceptó este sábado la presidencia pro tempore de una organización que pretende reverdecer viejos laureles, hoy del todo oxidados, casi agonizantes desde el final de la Guerra Fría. Lo hizo recibiendo el testigo de su socio Irán con una sensación de alivio diplomático, gracias al respaldo de siete presidentes, seis vicepresidentes y ocho primeros ministros, cabezas visibles de varias decenas de las delegaciones de un grupo que teóricamente suma 120 países.

Según los cálculos del hijo de Chávez, "más de 137 delegaciones" se hicieron presentes en la isla de Margarita, incluidas las de observadores. Una especie de soledad en compañía de sus amigos, precisamente cuando el chavismo encara fuera de su casa el peor aislamiento contra su Gobierno (ultimátum en Mercosur, rechazo en la OEA, discrepancias con la ONU y pelea con países como Chile, antiguo aliado) y también dentro por culpa de una crisis social y económica que le ha hecho perder el apoyo de las calles y de las urnas

"Más tarde que temprano, Venezuela saldrá victoriosa de estas arremetidas imperiales, sometida a una brutal agresión a través de métodos de guerra no convencional. Venezuela no es una amenaza; somos esperanza, lucha y amor", clamó el presidente bolivariano ante sus invitados. Sabedor de que jugaba en casa, Maduro aceró su discurso, apostó por la "refundación" de la ONU, la creación de un nuevo orden económico mundial, la profundización de su alianza con los Brics y puso sobre el tapete global una inquietante idea: "La democratización de la información y la comunicación".

La solidaridad más cercana con el hijo de Chávez, anfitrión que quiere ser aupado al título simbólico de titán del antiimperialismo, se la otorgaron sus principales aliados latinoamericanos, todos ellos habituales contertulios: Raúl Castro (Cuba), Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia) y Salvador Sánchez Cerén (El Salvador). A ellos se sumaron el primer mandatario iraní, Hasán Rouhaní, el viejo dictador de Zimbaue, Robert Mugabe, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, quien también concitó todos los apoyos posibles. Queremos ver la materialización de que haya dos estados, Palestina e Israel, que coexistan dentro de una situación de buen vecino", prometió Abbás.

Un pequeño club con sus mejores amigos y aliados de siempre, donde tampoco faltó Corea del Norte, representada por su ministro de Exteriores, Kim Yong-nam, quien lanzó un extraño mensaje de paz: "El pueblo de Corea está listo para hacer otro ataque contra la provocación de EEUU. Para evitar la guerra debemos actuar".

Un bagaje muy limitado para las esperanzas puestas por Caracas en una cumbre que, según la oposición, ha costado más de 150 millones de dólares. Para llevarse a efecto, además de la enorme infraestructura del encuentro, fue necesario enviar un barco tras otro de alimentos y productos básicos, difíciles de encontrar en la isla durante el año. Además, un par de miles de seguidores chavistas fueron embarcados en el ferry y trasladados a un campamento provisional cerca del Hotel Venetur, expropiado hace años, sede del encuentro. Un buen grupo deambulaba este sábado, golpeado por el sol y con caras de trasnochados, dirigidos de un lado a otro para aplaudir a las delegaciones. "Ellos no son de aquí, los han traído porque saben que los margariteños ya no estamos con el Gobierno", aseguró a EL MUNDO un comerciante local de forma anónima.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) llegó a la isla de Margarita dispuesto a olvidarse de su propio nombre, sabedor de que el principal objetivo del encuentro es respaldar a la revolución bolivariana cuando más falta le hace. Un apoyo férreo que, por supuesto, conlleva contrapartidas. Los países no alineados han cargado sobre las maltrechas espaldas bolivarianas el peso de recuperar a una organización envejecida y casi olvidada, que además cuenta con sobrepesos de difícil aguante.

Así de claro lo tuvo Raúl Castro, quien escoltado por su nieto, afirmó: "Somos testigos de los crecientes ataques a la autodeterminación de Venezuela". El General de Ejército, como le titulan en Cuba, añadió sin temblar que "la realización de los derechos humanos continúa siendo un sueño para millones en el mundo" antes de asegurar de forma determinante que jamás renunciarán a sus principios revolucionarios.

"Ningún foro puede tildarse de democrático con la presencia de este déspota", disparó Henry Ramos Allup, presidente opositor de la Asamblea. "Cumbre de dictadores mientras el pueblo pasa hambre", acuñó la oposición durante todo el día en las redes sociales. "La mayoría de los presidentes no vino al show en respeto a los venezolanos", sentenció el gobernador opositor Henrique Capriles. (El Universal de Venezuela / El Mundo)