viernes, 23 de septiembre de 2016

16:51:00
Pedro Echeverría V.

1. En Juchitán, Oaxaca, con pancartas escritas en zapoteco en las que piden ‘‘Ni una agresión más’’, integrantes de la organización Periodistas Unidos de Juchitán (PUJ), se manifestaron en el parque central Benito Juárez para exigir a la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) respeto a su labor y no más intimidaciones al cubrir sus acciones. Es una terrible realidad: Yo soy amigo de cientos de reporteros, pero enemigo desde siempre de los dueños de los medios de información que son los que ordenan qué se publica y cómo y qué no. (Ver La Jornada)

2. Los reporteros son el corazón, el centro, de cualquier periódico, radio o televisión; ellos son los que logran las noticias, los que nos informas de los hechos. Los que escribimos artículos somos destacados columnistas –si lo hacemos diariamente- o simples articulistas de cada semana o mes que sólo servimos para llenar el medio de información. A los reporteros les pagan con un salario y a los colaboradores por el número de artículos publicados. No poseo la gran experiencia reporteril, pero como articulista de todos los días en más de 10 periódicos, me inicié en 1976 en periódicos impresos, hace 40 años. Hoy sólo escribo en la red para ser independiente.

3. Lo que sucede es que el 99 por ciento de los medios de información son propiedad de empresarios y estos determinan a qué periodista, reportero o articulista contratan y a quien no. Los articulistas o comentaristas deben tener la ideología de los empresarios o coincidir con ellos en lo fundamental. La bronca son los reporteros que como trabajadores deben subordinarse –si quieren ser contratados y permanecer en el trabajo- a la ideología que les imponga la empresa. Algunos amigos reporteros juran y perjuran que lo que publicaron es lo que vieron. La pregunta sería: ¿Con que ojos, pensamiento, ideología, interés, lo vieron?

4. El reportero es un trabajador obligado a obedecer al patrón para no perder su trabajo; el dueño siempre tiene como ideología la mayor ganancia de su empresa; sabe que ésta depende de sus alianzas con el gobierno, otros empresarios y que hay cosas que se pueden publicar y otras que están prohibidas porque perjudican su negocio. Por ello tiene un jefe de información cuya obligación de todos los días es determinar que entra y que no. Eso se bebe aprender de memoria el reportero si quiere conservar el trabajo: tienen que publicarles todas sus notas adaptándolas al criterio de los periódicos, la radio y la televisión.

5. Por ello en México, por la interpretación que se da a las noticias y a los artículos se dice que el 99 por ciento de los medios están en la derecha, empresariales, gobiernistas y pro-EEUU, así como hay algunos medios progresistas o de centro/izquierda que en vez de empresarios son cooperativas. Por ello el 99 por ciento de las informaciones y análisis que recibimos están inteligentemente interpretados con la ideología conservadora o derechista y, por ese motivo no ha habido movimientos sociales que no hablen y griten: “prensa vendida”; por ello también se han realizados mil un protestas frente a los edificios de esos medios.

6. Por ello tiendo a coincidir con Nietzsche cuando demuestra que todas las opiniones son interpretaciones; que los hechos pueden estar allí pero cada quien opina sobre ellos con su ideología, interpretándolos. Y cuando hablamos de “la verdad” no nos damos cuenta que ésta indiscutiblemente es la que impone el poder según su conveniencia. Así que la prensa impone “una interpretación de hechos” y eso se convierte en “la verdad de los hechos” difundida por el 99 por ciento de la prensa, radio y televisión de la derecha. ¿Por qué se exigió en 1994 que Televisa –que calumniaba el levantamiento de Chiapas, sea vetada por el EZLN?

7. Los humildes reporteros sufren porque dependen de su trabajo y siempre suplican: “déjennos hacer nuestro trabajo”; pero los luchadores sociales –en esta caso la Coordinadora (la CNTE)- les gritan “prensa vendida”, “medios de información mentirosos y tergiversadores, retírense, no los queremos”. Es el choque de siempre y así será mientras existan esos medios empresariales cuya misión es defender el capitalismo y ganar mucho dinero. Lo único desgraciado es que los reporteros, trabajadores que necesitan un salario, llegan tanto a contaminarse con la ideología empresarial que ven ya las cosas deformadas. ¿Y los lectores cuándo tendrán una consciencia crítica?  (23/IX/16)