jueves, 1 de septiembre de 2016

18:24:00
MÉRIDA, Yucatán, 1 de septiembre.- Como parte de la responsabilidad social que promueve la Universidad Autónoma de Yucatán, la Facultad de Odontología ofrece desde hace varios años sus servicios clínicos odontológicos en los que se involucran profesores y estudiantes de la licenciatura y de los posgrados. 


A partir del servicio comunitario, la Universidad refrenda su compromiso social y al mismo tiempo ofrece la oportunidad para que sus estudiantes puedan brindar sus servicios y poner en práctica sus conocimientos en escenarios reales de aprendizaje bajo la supervisión de sus profesores. Para el caso de quienes estudian la licenciatura, su acercamiento con los pacientes se puede hacer sólo después de haber cursado la mitad de la carrera. 

El director de la facultad, Fernando Javier Aguilar Ayala, manifestó que el compromiso de la UADY, es garantizar la calidad en la formación de sus estudiantes, así como la prestación de estos servicios realizándolos mediante un trabajo profesional multidisciplinario. 

El director explicó que desde hace varios años, la facultad cuenta con nueve unidades de atención en las instalaciones del plantel, las cuales tienen los mejores equipos con tecnología de punta, implantes, así como las nuevas tendencias con materiales dentales aplicados a niños y tratamientos más modernos de endodoncia. 

Resaltó que estos servicios se caracterizan por tener un costo accesible, pero sobre todo, porque se realizan con profesionalismo y estándares de calidad, toda vez que se pondera la coordinación de las distintas disciplinas. “Algo importante es la multidisciplina, ya que si un caso de cualquier área como la odontología restauradora, requiere de otras, éstas de manera inmediata brindan la atención con tal de resolver la situación del paciente”, subrayó. 

Hizo ver que la facultad cubre una necesidad social de atención especializada y es que mediante el vínculo social que tienen con las dependencias gubernamentales como el Seguro Social y el ISSSTE, se atiende a los pacientes que esas instancias canalizan.

En la Facultad, ubicada a un costado del “Parque de la Paz”, se cuenta con equipo de alta tecnología en radiografías, tomografías, microscopio, microbiología, PCR, entre otros. Además los estudiantes disponen de simuladores adultos e infantiles para sus prácticas, lo que les permite desarrollar destrezas, previo a la atención del paciente real. 

Servicio en comunidades de mayor pobreza en el estado

El director remarcó que tanto estudiantes como profesores, que brindan el servicio comunitario, lo hacen en cumplimiento con la ética y responsabilidad profesional, “adicional a estos servicios, la Universidad mediante su Facultad fomenta que los estudiantes incursionen en otros escenarios comunitarios como parte del Modelo Educativo para la Formación Integral (MEFI), agregó”. 

De esta política se desprende que los estudiantes de Odontología brinden servicio comunitario en poblaciones como Peto, Tahdziu, Catmis, que son lugares considerados de mayor pobreza en el estado. Asimismo, en primarias de Tzucacab están de manera permanente para poder llegar a este grupo vulnerable que no tiene acceso a los servicios de salud bucal. 

Hay pasantes de odontología que trabajan directo con la comunidad así como presencia eventual de ciertos programas, que participan visitando y ayudando a otras comunidades, añadió. 

Indicó que se cuenta con dos módulos dentales, uno está ubicado en la escuela primaria “Gustavo Díaz Ordaz”, en la comisaría Catmís, municipio de Tzucacab, y la otra en la escuela primaria “Felipe Carrillo Puerto” en la cabecera municipal. Esta presencia comunitaria se tiene desde hace aproximadamente unos 7 años. 

En el municipio de Tahdziu, los estudiantes realizan visitas a prescolares y primarias de la cabecera municipal, esto con el doble propósito que es la responsabilidad social y la formación integral en escenarios reales de aprendizaje. 

Subrayó que en sus nueve clínicas dentro de la escuela, se brinda atención con una cuota de recuperación accesible en las áreas de endodoncia, ortodoncia, periodoncia, odontología infantil y rehabilitación bucal. 

Odontología infantil

A través de la Maestría en Odontología Infantil la UADY se ha preocupado y ocupado por las enfermedades bucales en los niños, con una reconocida planta académica, expresó Nelly del Carmen Castro, coordinadora de este posgrado.

Explicó que la odontopediatría es la especialidad que trata las enfermedades bucales de los niños y adolescentes hasta los catorce años de edad, “la función que tenemos es ofrecer a los pacientes la información correcta de higiene bucal de los niños”.

La especialista precisó que la mayoría de los trastornos oro faciales infantiles tienen su origen en el proceso de desarrollo, las lesiones o alteraciones pueden estar presentes en el momento de nacer o al poco tiempo, algunos trastornos son hereditarios y otros pueden ser adquiridos de los padres, los hermanos u otros niños. 
  
Alteraciones como la caries y la enfermedad periodontal, dijo, persisten en diferentes grados en todos los países, por lo tanto es importante que los odontólogos estén preparados para hacer frente a los problemas orales más frecuentes en los pequeños. 
  
Dada la gran prevalencia de caries a nivel mundial, el control ha sido y es un objetivo sanitario importante que ha preocupado a los profesionales de la odontología y de la salud pública durante generaciones. “Se debe recomendar a los padres empezar la higiene oral de sus hijos tan pronto aparezca el primer diente, de manera que la higiene dental se acepte como parte de la rutina de higiene diaria”, destacó.  
  
A los dos años la dentición temporal suele estar completa, y es el momento de introducir el cepillo dental adecuado para esta etapa, los niños pueden habituarse a jugar con el cepillo, pero la correcta eliminación de placa (objetivo principal del cepillado dental) debe ser realizada por los padres, afirmó Castro Linares. 
  
Comentó que las enfermedades más prevalentes en los niños son las caries dentales, periodontales, mal oclusiones y traumatismos dento faciales. 
  
Reiteró algunas recomendaciones para la prevención de caries: si el deseo de comer dulces es muy fuerte se aconseja consumirlos durante las comidas y cepillarse los dientes después, “es más saludable tomar un dulce de postre que estar todo el día comiendo “chucherías””, aseguró.  
  
Asimismo, sustituir los dulces por frutas, bocadillos y frutos secos, recomendó que no se debe prohibir el consumo de dulces, pero sí enseñarles que son un alimento ocasional “deben aprender a llevar una dieta equilibrada con un aporte variado de nutrientes”, asentó. 
  
Por lo tanto, es recomendable llevar al niño al odontopediatra desde los 3 años, como mínimo, una vez al año, y éste aconsejará a los padres si es necesaria una cita con el ortodoncista o si se presenta algún problema de mal oclusión esquelética, porque hay casos donde es importante corregir el problema óseo antes que aparezcan los primeros dientes definitivos. 
  
“La importancia de un diagnóstico precoz radica en que si los problemas ortodónticos son detectados anticipadamente, son más fáciles de corregir, también es importante porque se puede modificar la estética dental y facial de un paciente”, agregó. 
  
A partir de los 12 meses de edad, los niños deben iniciar un seguimiento periódico, especializado y personalizado por parte del dentista pediátrico, aseguró la coordinadora. 

UADY participa en el proyecto CEMIE-BIO

Busca aprovechar desechos biomásicos para convertir a México en un líder en materia de biocombustibles

Profesores investigadores de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Yucatán (AUADY) participan en el megaproyecto del Centro Mexicano de Innovación en Energía, CEMIE-BIO, que pretende definir rutas tecnológicas para que México avance en el desarrollo de la industria de bioenergías.

Luis Fernando Morales Mendoza y Julio Sacramento River, profesores investigadores de la Facultad de Ingeniería Química de la UADY que participan en el proyecto CEMIE-BIO.

La iniciativa se plantea como la gran oportunidad de aprovechar desechos biomásicos para convertir a México en un líder en la materia. El proyecto a cuatro años está financiado por la Secretaría de Energía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología mediante el Fondo de Sustentabilidad Energética.

Los profesores Luis Fernando Morales Mendoza y Julio Sacramento Rivero son parte de esta iniciativa y aportarán sus conocimientos en las áreas de biodiesel y biocombustibles sólidos, que son parte de los cinco clústers que conforman la iniciativa. Los demás son: bioalcoholes, biogás y bioturbosina.

Sacramento Rivero explicó que el proyecto denominado CEMIE-BIO está conformado por grupos académicos y de investigación más prestigiosos y con mayor experiencia en las diversas áreas, así como empresas del ramo y en algunos casos, también por universidades de otros países.

Remarcó que estas acciones son de alto impacto para el desarrollo científico y tecnológico del país, sobre todo porque actualmente en México no existen bases sobre el tema, lo que sí ocurre en otros países más adelantados como Estados Unidos, Brasil, entre otros.

En Estados Unidos, dijo, están muy estandarizadas las rutas para elaborar biodiesel, bioetanol, entre otros, mientras que en México hoy por hoy no existe algo al respecto.

El investigador subrayó que pocos proyectos de esta envergadura se han posicionado en la UADY, al menos en el área de ingenierías. “Tenemos una oportunidad muy importante de contribuir al desarrollo de esta industria”, mencionó.

Precisó que este proyecto no sólo es de investigación, lo que busca es que estos clústers (temas) sean cuerpos que brinden asesoría a Cámara de Diputados y Secretaría de Energía en materia de biocombustibles, “el proyecto destaca porque su enfoque va más allá de generar investigación y conocimiento sino también desarrollo tecnológico, así como abrir mercados, ubicar oportunidades de negocios relacionadas con el tema y que pudieran iniciar y detonar la industria de biocombustibles en México”, remarcó.

Sacramento Rivero subrayó que haber incluido a la UADY reafirma el liderazgo que tiene a nivel nacional, sobre todo ahora que se incluye el tema de sustentabilidad.

El proyecto es a cuatro años para medir indicadores que permitirán el desarrollo en materia de biocombustibles que son bioalcoholes, biogás, bioturbosina, entre otros.

Esta semana se dio el banderazo del proyecto a nivel nacional, el cual tiene una inversión de más de 1,380 millones de pesos provenientes, en su mayoría, del citado Fondo de Sustentabilidad Energética. (Boletines)