martes, 19 de julio de 2016

21:21:00
Pedro Echeverría V.

1. El POS (¿Partido Obrero Socialista?) señala que en 2013 previó un movimiento como el de ahora. “Entonces dijimos: Se está incubando una nueva in­surrección, mucho más profunda y extendida a la que vivimos en 1994 con el EZLN. No decimos que ya va estallar, sólo que viene madurando. Esto escribimos en 2013, en un documento presentado al pasado congreso del POS. El POS acertó en el pronóstico: tenemos en la actualidad un movimiento que al menos en Oaxaca y en zonas de Chiapas tiene un carácter insurreccional y que, de seguir en alza, podría obtener un triunfo nacional que crearía una situación favorable a la población explotada y oprimida”. (Ver Kaosenlared)

2. Desde 2012 se ha venido dando un vertiginoso incremento de las luchas y las protestas populares. Empezó la juventud, el movimiento Yo soy 132. Triunfó el movimiento en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Luego vinieron las tenaces y aguerridas manifestaciones de los maestros. Las policías comunitarias se extendieron por un tercio del país y sorprendieron por la eficacia mostrada contra los delincuentes. Menos espec­taculares pero igualmente firmes fueron las comunidades campesi­nas contra las empresas mineras y eólicas. Este vasto movimiento ha tenido como su epicentro a Guerrero, aunque abarca a Chia­pas, Tabasco, Oaxaca, Michoacán y otros estados, todos ellos con una fuerte presencia indígena.

3. No conozco el análisis político del POS, debe ser amplio y me interesa leerlo; si tienen razón recuperaría otra vez mi optimismo y brincaría de alegría igual que millones de mexicanos que ya no soportan la miseria, la desigualdad, las mentiras, la represión y los asesinatos. Las insurrecciones no necesariamente se transforman en revoluciones profundas que obliguen a los explotadores a entregar sus riquezas robadas y a construir una sociedad de igualdad; muchas veces no se puede ir al fondo porque es difícil transformar las cosas de la noche a la mañana; pero serían un maravilloso ensayo que elevaría la conciencia de organización y lucha de los trabajadores.

4. No sé quién posea en estos momentos la mayor claridad acerca de lo que sucede en México y la forma de enfrentar esa profunda injusticia y desigualdad; pero hay que pensar, reflexionar, leer los materiales de oposición que nos llegan para ponerlos a discusión. Necesitamos ideas –muchas, pocas o una- que sean capaces de transformar el universo. Hace mucho que escucho denuncias por todos lados de fraudes, robos, saqueos, corrupción, represión, de la clase dominante contra la población, pero lo importante no es seguir con ese rosario de denuncias muy repetitivas y cansadas. Lo que realmente necesitamos son ideas para organizarnos, unirnos y acabar con la explotación y opresión.

5. No se avanza nada -o extremadamente poco- con el sólo seguir repitiendo que Peña Nieto, todos los gobernantes, el PRI, el PAN, los empresarios, los medios de información explotan, roban, esquilman, engañan, reprimen, asesinan, al pueblo; eso lo sabemos desde hace muchas décadas, lo concebimos como obvio porque la gran burguesía y su Estado no pueden actuar de manera diferente. “Para vivir tenemos que matar”, dicen imitando al lobo del cuento; sólo que el lobo lo hace por hambre y los grandes explotadores del mundo lo hacen para acumular más riquezas y poder. Lo importante es ¿cómo acumulamos fuerza, aglutinamos a los trabajadores, los expropia el pueblo, los pone en prisión o los expulsa del país?

6. Peña acaba de reconocer, con gigantesco desparpajo, desvergüenza y cinismo que “es imperativo ser autocríticos y vernos en el espejo”; como en 1982 el farsante presidente López Portillo “lloró para salvar el peso como un perro”, Peña pidió “perdón” por el caso de “la Casa Blanca” compró y vendió en siete millones de dólares causándole “en carne propia” la enorme irritación de los mexicanos”.  Logró con su “autocrítica” que partidos y políticos del PRI, PAN, PRD, acudan a felicitarlo por su discurso. Recuerdo que en 1982, cuando López portillo gritó que “los banqueros no volverán a saquear a México la falsa izquierda corrió a felicitarlo; por el contrario, la derecha (empresarios y el PAN) aprovechó hacerse del poder con el “México en la Libertad.”

7. Por ello, cuando el POS habla de que se está incubando una nueva insurrección mucho más profunda y extendida me da alegría, pero al mismo tiempo me obliga a pensar en esa probabilidad siempre ha formado parte de nuestros deseos, nuestra ilusiones que no terminan nunca de cuajar. Hay descontento en todo el país de las clases explotadas, miserables y con hambre, pero la clase dominante lo sabe (quizá mejor que nosotros) por ello se organizan discursos/homenajes como hoy a Peña donde se “autocritica” y recibe abrazos, galardones y pasteles. Así que espero que el POS y otros grupos me envíen sus documentos para que me ayuden a comprender la situación y de ser posible unirme a ellos.