lunes, 11 de julio de 2016

18:01:00
Jesús Solís Alpuche

Yucatán, nuestro Estado, es uno de los pocos que mantiene alto nivel de calidad toponímica en la nominación de sus poblaciones. Muy pocas, en relación con otros Estados de la República, le fueron impuestos la reproducción de nombres de poblaciones coloniales, como sucedió con Mérida, Valladolid y otras poblaciones y ciudades con nombre de santos,


La Academia Liberal de Yucatán, A.C. dentro del marco de sus trabajos por elevar el nivel en la de la diversidad cultural e identidad, el laicismo, la laicidad y la importancia que debe dar a la denominación de nuestra poblaciones, los lugares en que se desarrollan las ciudades y municipios, dado que en sí mismo pueden contener: características, hechos históricos, sucesos extraordinarios, etc. “Y siendo que la “toponimia” es una disciplina de la onomástica y utilizada por otras ciencias, para nombrar adecuadamente diversas cosas, y que en el caso de la toponimia maya se encierra la identidad peninsular”, fui invitado a “La Charla en Corto” que nos ofreció el Dr.Rafael Yates Sosa, sobre TOPONIMIA E IDENTIDAD DE YUCATÁN.


Escudo mesoamericano de Yucatán

El Dr. Yates Sosa es uno de los pocos expertos en vexilología mesoamericana y desde hace más de 50 años como miembro de la Asociación Nortemericana de Vexilología, ha venido promoviendo la simbología de la cultura maya, y su experiencia en materia de símbolos, glifos y calendarios, desde 2005 adquirieron gran interés, para el mercado cultural y el turismo global, al grado que tu trabajo, considerado “aventurero” por muchos fue usado para la promoción mundial de la pirámide de Kukulcan que tuvo como resulto que desde una de las maravillas mercantiles en el turismo del mundo moderno.

Yates sostiene que los mayas no fueron muchos y ya no existen. “Es como si quisiéramos buscar a los faraones entre los egipcios de hoy”. Aunque los templos y edificaciones que ahí perduran pertenecen a la declinación de la cultura maya, no se puede considerar como su expresión más grande. La arquitectura que es emblemática del sitio, tiene un clara influencia tolteca. El dios mismo que llamamos Kukulkan, es rencarnación, por decirlo así, de Quetzacóalt, perteneciente al panteón tolteca. Visto así hay que considerar que Chichén Itzá que significa boca del pozo de los brujos del agua, fue un centro ceremonial que pasó por varias épocas y últimamente se ha descubierto que el castillo, o sea la pirámide de Kukulkán está asentada sobre un cenote.

La Zona Arqueológica de Chichén Itzá, Yucatán, México fue inscrita por la Unesco desde 1988, como Patrimonio de la Humanidad y a partir del 7 de junio de 2007, (sin la participación de la Unesco), el cineasta Bernard Weber, por medio de New Open World Corporatios, realizó por internet una elección global, para nominar el Castillo de Kukulkán, como una de las Nuevas Maraillas del Mundo.


Sin el rigor profesional, ni aires academicistas, Yates Sosa, los significados de algunos de 100 municipios y comunidades de nominación mayense, o parecido al maya. Má tin natic a t´han, (no entiendo tu palabra) fue la confusión lingüista que nominó a nuestra península como Yucatán. Siguió Cabo Catoche Tien in otoch, (ahí está mi casa le señalaron unos pescadores indígenas a los españoles) y quedó el nombre de cabo Catoche. El apellido Couoh es Chihuó y subraya que son fidedignas las versiones que coinciden en que la mayor parte de los nombres de hoy son el resultado de la primitiva comunicación entre los mayas y los europeos dese 1517.

El Dr Yates Sosa también expone sus experiencias en su paso por los concursos convocados por el gobierno: Pura simulación y farsa. Se ríe a costillas de los cronistas, los premios y reconocimientos institucionales. Manzanilla Shafer Convocó a pitar el escudo de Yucatán, y en una competencia falaz en que se violaron sus propias reglas el congreso del Estado se lo dio a un favorito del Diario de Yucatán. En mi opinión, también hicieron lo que quisieron con los escudos de identidad de los municipios, y como si viviéramos aun en una monarquía, a todos los escudos de las poblaciones del Estado les impusieron la corona virreinal.

Al concluir su “charla en corto”, el Dr. Yates fue interrogado por varios del auditorio que estábamos inquietos por la diversidad de sus conceptos, algunas veces contrapuestos. Pero el galeno como diestro lidiador de toros, aprovechó para abundar y redondear sus teorías y ampliar explicitó sus experiencias, sin respuestas concretas. 

De todas maneras, la exposición de las simbologías y comentarios del autor sobre las raíces mayas y de Castilla, contribuyen a la resistencia en la conservación y preservación de lo nuestro. De la parte correspondiente a nuestra lengua madre, que en la diversidad de hoy es elemento de adaptación crítica y creativa de nuevos valores que engrandecen nuestra dignidad e imaginación. chantzacan@hotmail.com