martes, 12 de julio de 2016

16:58:00
PORTSMOUTH, New Hampshire, 12 de julio.- El senador Bernie Sanders le dio este martes su respaldo a la ganadora de las primarias demócratas Hillary Clinton, haciendo un gesto esperado durante largos meses por los simpatizantes de la candidata.

"Hillary Clinton será una presidenta sobresaliente y estoy orgulloso de estar con ella aquí hoy", dijo Sanders compartiendo el escenario con Clinton.

"La profunda lección que aprendí de todo esto es que esta campaña no es sobre Hillary Clinton, o Donald Trump o Bernie Sanders, o cualquier otro candidato que buscó la presidencia. Esta campaña es sobre las necesidades de la gente estadounidense y de atacar las serias crisis que enfrentamos. Y no me cabe ninguna duda de que, de camino hacia noviembre, Hillary Clinton es de lejos la mejor candidata para hacer esto".

Para lograr este acercamiento, Clinton ha tenido que aproximarse a algunas de las metas sanderistas: se ha comprometido a impulsar un plan sanitario que mejora notablemente los fondos para la próxima década, lo que ha recibido el aplauso de Sanders, y ha asegurado que, si llega a la Casa Blanca, eliminará la matrícula estatal para aquellas familias con ingresos de hasta 125,000 dólares. (Reuters)

La resistencia de Sanders por apoyar a Clinton era la piedra en el zapato de la exsecretaria de Estado, quien ya gozaba del respaldo del presidente Barack Obama, la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren y el vicepresidente Joe Biden. Al superar este último paso la exsecretaria solidifica su posición como líder del Partido Demócrata y le permitirá unificar al partido para atacar al virtual nominado republicano Donald Trump.

Atrás quedan duros debates durante las primarias en los que el Sanders llegó a cuestionar la honradez e independencia de la exsenadora por Nueva York por sus ingresos por parte de Goldman Sachs y por las elevadas donaciones que su campaña recibía de los grandes grupos económicos.

“Hillary Clinton entiende que debemos arreglar una economía que está manipulada y que manda la mayor parte de la riqueza al 1% que está arriba. Sabe que si alguien trabaja 40 horas a la semana en América, esa persona no debería vivir en la pobreza”, señaló., y pidió a sus seguidores que miren hacia adelante. "Ella cree que hay que subir el salario mínimo", dijo, mientras que "su oponente cree que los estado deberían poder reducirlo o abolirlo", resumió.

El veterano izquierdista Bernie Sanders anunció este martes su respaldo a Hillary Clinton en su carrera a la Casa Blanca tras haberle disputado la candidatura demócrata hasta el último suspiro. "Voy a hacer lo que pueda para asegurar que será la futura presidenta de Estados Unidos", dijo Sanders en un mitin conjunto. Así acabó la dura campaña sanderista, una sacudida inesperada para Clinton, y se completó la unidad del partido demócrata para derrotar al magnate republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre.

Sanders ha sido irredento. Hace casi 40 días que Clinton cuenta con los delegados suficientes para erigirse en candidata demócrata, pero el político ha mantenido su candidatura para obligar a los demócratas a virar a la izquierda. Este martes, en el estado de New Hampshire, escenario de la firma de la paz y donde Sanders ganó la primarias, este aseguró que su otrora rival “será una presidenta excepcional”.

El propósito del evento era incluir a Sanders en la campaña de maneras desde sútiles hasta obvias. La canción de introducción era una canción de la campaña de Sanders, por ejemplo, "We Take Care of Our Own", o "Nosotros cuidamos a los nuestros", de Bruce Sprinsteen.

Luego Clinton escuchó atentamente las declaraciones de Sanders, con un aire de seriedad muy distinto a la efusividad con la que se vivió el evento conjunto con el presidente Obama. Al terminar el discurso del senador ambos se abrazaron y Clinton continuó con sus declaraciones.

"Esta elección va a ser mucho más agradable ahora que estamos en el mismo lado", dijo Clinton.

La exsecretaria le agradeció atraer a los más jóvenes al proceso democrático. "Gracias, gracias Bernie por tu apoyo, pero más que eso, gracias por toda una vida de batallar contra la injusticia, y me siento orgullosa de pelear a tu lado".

El lugar donde se llevó a cabo era símbolico a su vez, ya que New Hampshire fue uno de los estados donde Sanders arrasó frente a Clinton durante las primarias. También fue el estado donde Clinton anunció su apoyo por el entonces senador Obama en 2008. Una gran diferencia entre hoy y aquel entonces es que Clinton lo hizo tan solo cuatro días después de perder las primarias de Washington DC, mientras Sanders lo hizo casi cuatro semanas después.

Muchos analistas consideran a Sanders como el arma más vital para batallar contra Trump de cara a las elecciones generales de noviembre. El senador y Trump compartían ciertos puntos de su discurso como el rechazo a los tratados de libre comercio y su aversión por el establishment. Así, ciertos bandos de independientes e indecisos entre ambos candidatos podrían ahora pasar al banado demócrata.

Las negociaciones para lograr que se diera el respaldo comenzaron desde que ambos demócratas se reunieron el 14 de junio después de las primarias de Washington DC, le dijeron a Univision fuentes cercanas a las campañas familiarizadas con la negociación. Durante varias semanas era claro que Sanders iba a darle su apoyo a Clinton, pero solo hasta que se concretaran detalles importantes para el senador fue posible anunciar que el respaldo se iba a llevar a cabo.

Aunque tienen mucho en común, como su desdeño por Donald Trump, hay mucho aún que divide a Sanders y a Clinton. Una gran parte de los seguidores del senador desconfía de Clinton, quien ha sido tildada por sus detractores tanto republicanos como demócratas de ser una política oportunista, a quien no le tiembla la mano para doblar las leyes a su conveniencia. Muchos seguidores de Sanders dudan que la exsecretaria realmente vaya a adoptar una plataforma progresista como la que proponía Sanders.

Asimismo, del bando de Clinton la desconfianza también está muy presente, ya que muchos de sus seguidores culpan a la reticencia de Sanders por dar su apoyo y a la retórica que el senador usó en campaña por los bajos porcentajes de favorabilidad de la exsecretaria.

Durante su discurso, Sanders ofreció frases específicas para sanar estas heridas de las primarias, invirtiendo los ataques hacia su antigua rival al incluirla en su bando progresista:

"Hillary Clinton entiende que debemos arreglar una economía en Estados Unidos que está manipulada y que manda casi toda la riqueza e ingresos nuevos al uno porciento más rico".

Clinton hizo lo mismo de su lado, adaptando frases del discurso de Sanders a sus declaraciones, prometiendo subir el salario mínimo, luchar contra el racismo sistémico, aliviar la deuda estudiantil, entre muchas otras promesas que eran la marca del senador. Incluso instó a los asistentes a donar los famosos $27 que el senador publicitaba en cada uno de sus eventos como el promedio de donaciones que recibía.

"Nosotros también aceptamos $27, saben", dijo Clinton en tono de broma.

Mientras tanto Donald Trump respondió al anuncio de Sanders con un acerrimo comunicado de prensa donde critica a ambos demócratas como parte de un "sistema manipulado".

"El apoyo de Bernie es la ejemplificación de nuestro sistema manipulado - el Partido Demócrata le está robando la voz y el voto a sus votantes para beneficiar a un grupo selecto y privilegiado". 

La bendición de Sanders supone un importante espaldarazo para Clinton ante los votantes más progresistas, que la consideran quintaesencia del establishment y no le perdonan sus vínculos con Wall Street. También fue significativo el apoyo que ganó de la senadora de Massachusetts Elizabeth Warren, icono de la izquierda en el partido, o el acto de campaña con Barack Obama demostraron que el popular presidente americano va a ser una entusiasta clintonista ante Trump. “Con su ayuda, estamos uniendo fuerzas para derrotar a Donald Trump, ganar en noviembre, y sí, juntos construir un futuro en el que todos podemos creer", dijo Clinton, quien aprovechó el acto para pedir el fin del “racismo sistemático” que aún sufre el país y la retirada de “armas de guerra” de las calles, en referencia a los sangrientos sucesos de la semana pasada.

A sus 74 años, Sanders, declarado socialista en un país en el que este término era hasta hace poco como mentar la bicha, dio mucha más batalla de la esperada en las primarias, al lograr despertar el entusiasmo del voto joven con su “revolución política”.

Clinton será formalmente candidata la convención demócrata a finales de este mes en Filadelfia. Pero Portsmouth, el pequeño pueblo costero donde este martes se celebró el mitin, es ya para siempre un lugar especial para la candidata. Allí lloró hace ocho años, ante las cámaras, y se humanizó ante la opinión pública. Allí es donde ha logrado por fin el visto bueno del viejo rockero de la izquierda.
(Univision / El País)