sábado, 23 de julio de 2016

14:35:00
KABUL, Afganistán, 23 de julio.- "Fuimos nosotros", declaró el ISIS; el grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado un doble atentado cometido este sábado contra una manifestación de la minoría hazara en Kabul y en el que habrían perdido la vida al menos 80 personas, según un nuevo balance del Ministerio de Sanidad. (Ver fotografías y video en CNN)

La agencia de noticias Amaq, vinculada a Estado Islámico, ha informado de que dos milicianos del grupo han detonado cinturones con explosivos en una "reunión de chiíes" de la capital afgana, según el portal de seguimiento de información yihadista SITE. 

Un ataque suicida contra una manifestación pacífica en la capital de Afganistán ha causado este sábado al menos 80 muertos y 231 heridos. La mayor parte de las víctimas son de la minoría hazara, de la rama islámica chií, quienes eran los organizadores de la marcha. (AFP)

Los talibán, por su parte, han negado en un comunicado cualquier responsabilidad con este "trágico ataque". Un portavoz del grupo insurgente, Zabihulá Mujahid, ha atribuido el atentado a "círculos enemigos", informa la agencia Reuters.

El Ministerio de Sanidad ha confirmado a la agencia Pajhwok que al menos 80 personas han muerto y más de 200 han sufrido heridas como consecuencia del atentado, que ha tenido lugar en torno a las 14.30 (hora local) en la plaza Demazang.

Protesta hazara

Este sábado, miles de hazaras se han manifestado en la capital afgana para exigir que la nueva línea de alta tensión entre Turkmenistán y Kabul pase por dos provincias donde hay una gran concentración de población hazara, Wardak y Bamiyán. "¡Justicia!" o "¡Muerte a la discriminación!" han sido algunas de las consignas que han coreado los hazaras, que han ondeado banderas afaganas, informa la agencia de noticias Reuters.

La manifestación ha sido cerca de la Universidad de Kabul, a varios kilómetros de la sede del Gobierno. Las fuerzas de seguridad han clausurado el centro de Kabul levantando controles y barricadas de palés y varios helicópteros sobrevuelan la ciudad, aunque hasta el momento del atentado no se había producido disturbio alguno.

El Gobierno rechaza esta posibilidad puesto que asegura que costaría millones y retrasaría durante años un proyecto fundamental para abastecer a Kabul. Además, sostiene que el suministro eléctrico de Wardak y Bamiyán está garantizado y que no hay discriminación contra esta minoría chií que supone un 9 por ciento de la población. (20minutos.es)