martes, 21 de junio de 2016

01:49:00
LAS VEGAS, Nevada, 21 de junio.- Un joven de 19 años fue procesado el lunes en Nevada por tratar de quitarle el arma a un policía con el objetivo de matar al candidato presidencial republicano Donald Trump durante un mitin en Las Vegas.

Según la acusación presentada ante un tribunal federal de Nevada, Michael Sandford trató de desarmar a un policía en una reunión de campaña de Trump el 18 de junio en el casino Treasure Island de Las Vegas, pero fue neutralizado por agentes de seguridad.

"Sandford reveló que había planeado venir a Las Vegas con el objetivo de matar a Trump", precisa la acusación presentada por un agente del Servicio Secreto, cuerpo de protección del presidente y otras personalidades, incluidos los candidatos a la elección presidencial.


El acusado reconoció que probablemente no tendría la posibilidad de disparar más de una o dos balas y se declaró convencido de que moriría a manos de la policía durante su intento, según la acusación.

Sandford, que dispone de un permiso de conducir británico, también declaró a los investigadores que había comprado una entrada para otro mitin en Phoenix, con la intención "de intentar nuevamente matar a Trump" si su plan fracasaba en Las Vegas.

Según la acusación, Sandford se aproximó a un agente del Servicio Secreto, Ameel Jacob, afirmando que quería "pedir un autógrafo a Trump" y luego "intentó apoderarse de su arma".

El jovencito es británico

Un extraño incidente del pasado fin de semana en un mitin de Donald Trump ha elevado la inquietud sobre la seguridad en torno al candidato republicano y la tensión que genera su campaña. Un joven fue detenido el pasado sábado en Las Vegas, Nevada, por intentar supuestamente quitarle el arma a uno de los policías que vigilaban el evento. Documentos judiciales revelados este lunes muestran que su intención, según la declaración de los agentes, era matar al candidato.

Michael Steven Sanford es ciudadano británico y tiene 19 años. Según la declaración de un miembro del Servicio Secreto, tras ser detenido Sanford aseguró que había viajado desde California con la intención de matar a Trump. El viernes antes del mitin fue a una galería de tiro de la ciudad, una actividad popular en Las Vegas, y practicó con una pistola Glock de 9 milímetros.

En la acusación contra él se dice que "Sandford aseguró que llevaba un año intentando matar a Trump pero que lo había intentado en esta ocasión porque se sentía con suficiente confianza al fin”. El cargo exacto que se le imputa es comportarse de forma violenta en un área restringida, según una portavoz de la Fiscalía de Estados Unidos citada por Reuters.

La oficina del fiscal informó de que Sanford ha sido enviado a prisión sin fianza. No ha formulado una declaración de inocencia o culpabilidad. La vista de su caso está fijada para el 5 de julio.

Sanford explicó que lleva viviendo 18 meses en Estados Unidos, primero en Hoboken, Nueva Jersey, y luego en California.

Durante el mitin, el joven se fijó en un agente determinado porque tenía el arma con el seguro quitado. Explicó en el interrogatorio que pensó que le sería más fácil conseguir un arma dentro del acto que pasarla a través de la seguridad. Según la denuncia, Stanford aseguró que “·si estuviera en la calle mañana, volvería a intentarlo”.

Para asistir a un mitin de Donald Trump basta con mirar la agenda en su página web de campaña y pedir un ticket. Los mitines suelen ser masivos y en recintos grandes, como pabellones deportivos o centros de convenciones. El del sábado era en un teatro del hotel Treasure Island de Las Vegas con capacidad para 1.600 espectadores.

No es raro que haya detenidos en los mitines de Trump. El sábado, al menos otra persona fue sacada del recinto además de Stanford. Desde que convirtió en el presumible candidato republicano a la presidencia, los enfrentamientos en sus actos públicos están subiendo de tono, con escenas de violencia en los alrededores. Fue en Las Vegas, en un recito para más de 5.000 personas, durante las primarias de Nevada el pasado marzo, cuando Trump dijo de un manifestante: “Me gustaría pegarle un puñetazo en la cara”.

Donald Trump tiene protección del Servicio Secreto desde el pasado noviembre. Es el mismo cuerpo de élite que protege al presidente. Hasta ahora, la única amenaza que se había visto en un mitin fue en Dayton, Ohio, cuando un hombre trató de subir al escenario y fue interceptado por el Servicio Secreto. Esta es la primera amenaza de muerte conocida contra el candidato. (AFP / El País)