miércoles, 29 de junio de 2016

20:15:00
XALAPA, Veracruz, 29 de junio.- El gobernador Javier Duarte de Ochoa (PRI) se deslindó del ataque con piedras y botellas que recibieron el líder nacional del PAN, Ricardo Anaya y el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares (PAN-PRD).

A través de su cuenta de twitter, el mandatario estatal aseguró que la manifestación de los integrantes del Movimiento Nacional de los 400 Pueblos nada tiene que ver con él ni con su administración.

“La manifestación del Movimiento de los 400 Pueblos que se encuentra en la @Legisver en nada tiene que ver conmigo o con el @GobiernoVer”, escribió.


En tanto, el Coordinador de Comunicación Social del Gobierno, Alberto Silva Ramos, aseguró que
es “falso” que el gobierno estatal tenga algo que ver con los lamentables hechos ocurridos a las afueras del Congreso.

“Es absolutamente falso que el gobierno de Veracruz tenga alguna relación con los lamentables hechos que se presentaron en la Legislatura de Veracruz”, afirmó.

La camioneta en la que viajaban el gobernador electo de Veracruz Miguel Ángel Yunes Linares
(PAN-PRD) y el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, fue atacada a pedradas y botellazos por integrantes del Movimiento Nacional de los 400 Pueblos.

La trifulca ocurrió a las afueras del Congreso del Estado, donde ambos personajes habían ofrecido una conferencia de prensa para exigir a los diputados locales que no aprobaran la designación de un nuevo Fiscal Anticorrupción y de un comisionado del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información, ambos ex funcionarios del gobierno de Javier Duarte de Ochoa.

Los campesinos, comandados por César del Ángel y su hijo el diputado local priista Marco Antonio del Ángel, lesionaron al menos a dos personas, un escolta y un trabajador del Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional (PAN).

El líder del Movimiento de los 400 Pueblos, César del Ángel mantiene una rivalidad añeja con el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, a quien acusa de represión y de haberlo encarcelado cuando el ahora panista era Secretario General de Gobierno de la administración del priista Patricio Chirtino Calero.

Desde horas antes, el grupo llegó a los alrededores del Palacio Legislativo para acampar y esperar la llegada de Yunes Linares y Anaya, quienes ofrecerían conferencia de prensa. Tras su llegada, los gritos de "Yunes represor", "asesino de campesinos", comenzaron a resonar. (El Universal)