domingo, 20 de marzo de 2016

23:53:00
MÉRIDA, Yucatán, 20 de marzo.- Este día se celebró la presentación del libro Historias para el café, del investigador Felipe Escalante Tió.

Felipe Escalante Tió y Leydi Rosado Novelo (foto: José Repetto)

La obra, indicó el autor, tratará sobre los primeros trabajos periodísticos de Ignacio Rubio Mañé (1904-1988), reconocido historiador yucateco y autor de 31 libros, 293 artículos, 17 reseñas bibliográficas y 3 prólogos.

Escalante Tió, coordinador del Archivo del Poder Judicial del Estado y Jefe de Redacción de La Jornada Maya, indicó que Rubio Mañé comenzó a escribir en 1927 y abandonó sus estudios en comercio porque "lo mordió el bicho de la historia... y nunca soltó la profesión".

El ponente describió a Rubio como uno de los pilares de la historia profesional mexicana, un conservador pro hispanista al que hay que leer porque da muy buenos datos, indicando que inició en un tiempo difícil para el que escribe historia y es católico y elogiando su disciplina y devoción por el trabajo.

A Ignacio Rubio, continuó, le tocó vivir en un Yucatán convulsionado y difícil para quien busca ser crítico del socialismo en la Yucateca.

Comenzó a escribir en 1927 para el recién fundado Diario de Yucatán, que surgió tras el saqueo y quema de la Revista de Mérida, ya que ciertos sectores, indicó, culpaban a Carlos R. Menéndez González por el asesinato del gobernador Felipe Carrillo Puerto ya que dicho medio dio a conocer su ubicación.

Rubio Mañé llamó a revisar las raíces del pueblo mexicano y en especial del yucateco, tanto la raíz hispana como la riqueza de los mayas, y señalando a los socialistas y criticándolos por permitir la salida de piezas arqueológicas.

El mencionado, siguió, sacó la genealogía de los primeros vecinos de Mérida, información que acabó en el tercer tomo de la obra genealógica A Través de las Centurias.

Felipe Escalante destacó la importancia de leer y difundir la historia con el fin de que no se derriben casonas y que las zonas arqueológicas no sean materia de pleitos o negocios de unos cuantos y para que nuestro patrimonio no termine siendo sede de videomappings que, considera, no tienen nada que ver con él. (José Repetto)