sábado, 23 de mayo de 2015

03:00:00
Pedro Echeverría V.

Carmen, vas bien al defender y enseñar a los trabajadores sus derechos; ni un paso atrás.

1. Carmen Aristegui, la locutora más escuchada de la radio y el Internet en México y cesada por la empresa MVS hace dos meses por ser una fuerte crítica de las políticas de gobierno, al término de la reunión de ayer jueves con los directivos de la empresa, censuró la actitud poco conciliadora de los empresarios y subrayó que no hubo acuerdo porque ‘‘había una de las partes que no quería alcanzarlo’’. Denunció un viraje en la estrategia patronal legal; ahora pretenden intimidarla con el amago de causarle un daño patrimonial para hacerla desistir de su demanda. La periodista destacó que analizan nuevas rutas legales, como acudir a la Suprema Corte de Justicia.

2. Obviamente Televisa, TV Azteca, Radio o Tele Fórmula y otros medios- que tanto hablan de la “libertad de prensa” y “respeto a la opinión”- han colaborado para hundir más a la periodista, para que no sea recontratada, porque los ha superado a todos en entrevistas, análisis y noticias, por mantener una línea crítica e independiente. ¿Cómo pueden apoyar esas empresas la libertad de expresión para Aristegui si por su carácter monopólico han sometido a los gobiernos a su capricho? En el sistema capitalista los trabajadores no pueden confiar en alguna institución, pero luego por propia estrategia para no enlodarse más, tocan la flauta.

3. La batalla de la periodista Carmen Aristegui –desde hace dos meses- por su reinstalación como conductora de su programa analítico y crítico en radio nacional, va muy bien (aunque siga enfrentando trampas de la empresa) desde el punto de vista jurídico. Además de haber sido la locutora con más audiencia e influencia en el país, hoy por su batalla jurídica contra los empresarios y gobierno, ha recibido el apoyo de millones de radioescuchas y de otras miles de gentes por diferentes medios. Para gobierno y empresarios ha sido una mala jugada porque han sido exhibidos –incluso a nivel internacional- como corruptos y déspotas al despedir a quienes se ha atrevido a criticarlos.

4. El próximo martes 26 de mayo se recordará en las avenidas de la ciudad de México la criminal desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa por policías y milicos del gobierno. Muchos padres de los 43 han visitado veintenas de ciudades de EEUU y Europa realizando mítines y denuncias contra el gobierno y los empresarios de México por las desapariciones, encarcelamientos y asesinatos de miles de activistas en el país por el sólo hecho de salir a protestar. Tanto la batalla de Aristegui como la de los padres han contado con el apoyo total de la CNTE que durante tres años ha mantenido un plantón en el DF.

5. En México los empresarios fachos y el gobierno a su servicio, están muy nerviosos porque han estado acostumbrados a despedir en masa a los trabajadores dejándolos sin recurso importante de defensa. Por ejemplo en octubre de 2011 el gobierno de Calderón, asesorado por el secretario del Trabajo, fascista Lozano, despidió a 45 mil electricistas (45 mil); al poco tiempo fueron despedidos cientos de trabajadores de Mexicana de Aviación; los profesores de la CNTE han sido amenazados de cese y, de igual manera, han sido cesados del trabajo a otros miles en la República

6. Si Aristegui triunfa en su lucha que se torna difícil y se ha prolongado dos meses, también los trabajadores del país ganan porque ya no se les podrá despedir –así nada más, como se despiden a miles diariamente en el país- de acuerdo a la voluntad de sus empleadores. Por ello han declarado los patrones que “la aplicación del cuerpo legal que incluye esta consideración en el recurso de amparo de Aristegui, que busca su reinstalación en el espacio informativo que conducía, limitaría la libertad de expresión de las empresas concesionarias e inhibición de las inversiones nacionales y extranjeras”.

7. No solo se impediría a los concesionarios despedir a sus empleados y colaboradores sino que además se les estaría entregando a éstos la operación de la concesión, afectando con ello su facultad de contratación de conductores y periodistas (ley civil), así como para la creación de una obra determinada como lo es un noticiero (leyes autoral y mercantil). Los concesionarios, agrega el texto, se verían afectados al no poder cumplir con su objeto social y se perjudicaría a cualesquier sociedad que opere una concesión, situación que inhibe inversión y perjudica a la industria de la radiodifusión.

8. Gritan molestos los empresarios contra el amparo que recibió Aristegui y exigen que no sea recontratada porque pondría un precedente contra “las inversiones que tanto necesita el país”. Además advierten que se acaba el principio de propiedad y de autoridad “consagrados en la Constitución” porque los empresarios siempre han tenido todo el derecho de decidir sobre sus empleados y contratos. ¿No es acaso un forma de comunismo –lamentan los empresarios- darle más poder a los trabajadores cuando deben ser subordinados del patrón? Por ello parece difícil que Aristegui gane la batalla.

9. Aunque muchos quisiéramos que las luchas de los trabajadores se aceleren para evitar más miseria, hambres y muertes entre la población mayoritaria, la realidad es que sólo se puede marchar al ritmo del nivel de conciencia político-social de la gente. ¿Cómo avanzar más rápido si el sistema político mexicano –producto de una revolución, de un cardenismo, un corporativismo y un presidencialismo- ha sabido controlar y mediatizar al pueblo? Por ello, aunque sean luchas muy lentas y limitadas tenemos la obligación como trabajadores de apoyarlas con toda nuestra capacidad y fuerza. (22/V/15)