jueves, 22 de enero de 2015

23:48:00

ROMA, Italia.- Se reúnen por primera vez en "KZ", libro editado por el poeta y pintor Arturo Benvenuti, 250 dibujos hechos por los prisioneros de los campos de concentración del Reich. Con un prólogo, del cual ofrecemos un extracto, escrito en 1981 por Primo Levi.

El libro se llama "KZ" por Konzentrationslager, que significa campo de concentración en alemán.

"Protección", 1945, campo de concentración de Auschwitz, Polonia. Dibujo de Sinowi Tolkacev, nacido en Rusia en 1903. Enlace a galería.

"A medida que los años van pasando, ya pesar de que las décadas que siguieron no nos hayan escatimado la violencia y el horror, la historia de los campos hitlerianos se delinea cada vez más como una unidad, un episodio ejemplar de perdición: el hombre, tú hombre, has sido capaz de hacer esto; la civilización de la que te envaneces es una pátina, un vestido: viene un falso profeta, te lo arranca y desnudo, eres un monstruo, el más cruel de los animales. Desde entonces, el nacionalsocialismo (con excepción de pocas voces delirantes que justifican los crímenes, los niegan o incluso los exaltan) sirve de referencia, como el nodo que debe evitarse. Sobre el tema han aparecido innumerables obras de testimonio e interpretación, pero faltaba hasta ahora en Italia un libro como éste. Creo que más allá de la mera conmemoración, tiene un valor específico: para describir aquel horror, la palabra es insuficiente. Las imágenes que se reproducen aquí no son un equivalente o un sustituto: reemplazan a la palabra con ventaja, dicen lo que la palabra no sabe decir. Algunos tienen la fuerza inmediata del arte, pero todas tienen la fuerza cruda del ojo que ha visto y que transmite su indignación". (Primo Levi)


Así, en 1981 Primo Levi escribió el prefacio de la obra de documentación, selección e investigación realizada por Arturo Benvenuti sobre obras visuales producidas en el horror de los campos de concentración nazis. Después de más de treinta años, su trabajo ha visto la luz y llega a las librerías unos días antes del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y de un aniversario importante, los setenta años de la Liberación de Auschwitz. El libro se titula "K.Z. Dibujos de los internos en los campos de concentración nazifascistas" (ediciones BeccoGiallo). Hojeándolo, experimenta uno una sensación de vértigo. Es verdad lo que escribe Levi, el trazo de un lápiz o un bolígrafo puede "sustituir la palabra con ventaja." Y lo dice el escritor que inventó con 'Si esto es un hombre" un lenguaje capaz de narrar los mecanismos de la máquina de exterminio. Desde las sombras y los claroscuros de estos dibujos, realizados dentro de los campos con medios improvisados o, más raramente, justo después de que terminó la guerra, emergen potentes como fantasmas trágicos hombres y mujeres sin nombre y sin rostro. Reducidos a figuras, a emblemas mismos del dolor. Huyen de los perros y de las palizas de sus captores, se amontonan en las barracas, emergen como cuerpos esqueléticos, indistinguibles unos de otros en los montones de cadáveres en las esquinas del campo.

Escribe Arturo Benvenuti, nacido en 1923, que el libro es "una contribución a la justa rebelión de aquellos que sienten que no pueden resignarse a una realidad monstruosa, aterradora." Un intento de resistencia sin "palabras vacías, sin retórica. Como sin palabras y sin retórica han sabido resistir los autores de estas imágenes, tremendo "testimonio" de una terrible tragedia. Acusación pero también mensajes inequívocos del ayer para el hoy. Sin discursos innecesarios. No son necesarios, de veras".

No hay necesidad de discursos inútiles. Sino de arte al servicio de la memoria, ya sea música, literatura o dibujo, todavía hay tanta necesidad.

"K.Z." es presentado estos días en una serie de exposiciones en las principales ciudades italianas. (Traducción Libertad de Expresión Yucatán)