martes, 4 de noviembre de 2014

21:10:00
CIUDAD DE MÉXICO, Distrito Federal, 4 de noviembre.- El Gobernador de Morelos, Graco Ramírez, reveló que en algún momento de su administración algunas personas, entre ellas empresarios de medios de comunicación y un ex gobernador de otro Estado, le aconsejaron pactar con el crimen organizado, pero subrayó que siempre rechazó tales recomendaciones.

“Más vale sentarse a platicar porque ese problema (la delincuencia) no se resuelve enfrentándola”, le aconsejó el ex funcionario, cuyo nombre no reveló.

Se trata de la segunda vez en que Ramírez Garrido Abreu confiesa que diversas personas le han recomendado negociar con grupos delincuenciales a cambio de la disminución de los delitos del fuero común.

La Magistrada Nadia Lara Chavez y el Gobernador de Morelos, Graco Ramírez.

No obstante, esta vez su declaración se interpretó como que el objetivo era permitir la acción del crimen organizado y la apertura de corredores de la droga entre los Estados adyacentes a Morelos. Esta Entidad colinda con los Estados de México, Puebla y Guerrero, y con el D.F.

El Gobernador perredista aseguró que siempre ha mantenido su rechazo a pactar con el crimen organizado y agregó que, a diferencia de sus antecesores, prefiere invertir en materia de seguridad pública.

“En 20 años los gobiernos no invirtieron en seguridad pública”, pero el crimen sí lo hizo para cooptar a corporaciones policiales, aseveró.

Recordó que en Cuautla, municipio del oriente del Estado, fue detenido el líder de la delincuencia organizada, Cesáreo Adrián Arias, La Guajolota, quien pagaba 100 mil pesos a policías de ese municipio a cambio de favores.

El paraíso del crimen organizado


La denuncia de Graco Ramírez tiene un antecedente. Morelos es el Estado con más secuestros, ejecuciones, extorsiones y robos del país: Los homicidios dolosos fueron 22.11 por cada 100 mil habitantes en el año 2000, cifra superada por los 46.7 casos por cada 100 mil habitantes en el 2012 o los 31.85 del 2013.

Según un análisis de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) –publicado en la edición que circula esta semana en el semanario Proceso (1983)–, los municipios por los que pasan las carreteras 95 y 95D México-Acapulco son parte de un “circuito transnacional de ilegalidad” por donde “transita la violencia criminal”. Lo mismo pasa en el corredor Cuernavaca-Cuautla.

En esas rutas, dice la publicación, la violencia crece año con año por la rivalidad entre los grupos delictivos Los Rojos y Guerreros Unidos. Estos grupos se originaron en Guerrero y se han extendido a la Entidad gobernada por Graco Ramírez.

Pero la violencia de estos grupos no es la única que afecta a los habitantes, sino la que genera la Policía de Mando Único contra la ciudadanía en municipios como Cuernavaca Temixco, Jiutepec, Emiliano Zapata y Cuautla.

Así refiere el Atlas de la seguridad y violencia en Morelos, elaborado por investigadores de El Colegio de México, parte del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede), dirigido por el investigador Sergio Aguayo, bajo la coordinación de la UAEM.

Una muestra: El pasado 134 de septiembre se reportaron siete personas asesinadas durante el fin de semana; cinco de ellas en una sola mañana.

En cuanto a los homicidios relacionados con la delincuencia organizada, el estudio toma datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y asegura que “a escala nacional el número aumentó de manera alarmante año tras año, particularmente en Morelos en donde entre 2006 y 2013 alcanzó 3.8% del total en el país”.

Sobre los secuestros, la tendencia entre Morelos y el resto de la República no empataba en 1997, pero sí en los años recientes. En 1997 en el país se denunciaron mil 47 casos, seis de los cuales fueron en esa entidad, es decir, 0.57%. No obstante, en el 2013 se registraron mil 698 casos, 150 de ellos en territorio morelense, es decir, 8.83%.

Las extorsiones no se quedan atrás. Tan sólo en el 2010 se denunciaron 33.94 casos por cada 100 mil habitantes; los municipios de Cuautla y Cuernavaca concentraron 73% del total estatal.

Y sobre los 23 mil 945 puntos de narcomenudeo desmantelados en “fincas habitacionales” por el Gobierno Federal entre 2007 y 2012, en Morelos se registraron al menos 90.

Advertencia a diputados


Ante este escenario y tras los señalamientos contra siete legisladores locales por estar supuestamente ligados al crimen y otros delitos –entre ellos al petista Alfonso Miranda Gallegos, tío de Santiago Mazari Miranda, El Carrete, líder de Los Rojos–, el Congreso de Morelos manifestó hoy que no protegerá ni encubrirá a ningún diputado local que se le comprueben vínculos con actividades delincuenciales.

En conferencia, Lucía Meza Guzmán, presidenta del Congreso local, pidió pruebas de los informes de inteligencia federal y estatal que vinculan a sus compañeros de la LII Legislatura con el crimen organizado.

“… Hacemos un pronunciamiento conjunto como Poder Legislativo de Morelos para que tales imputaciones en contra de diputados no se hagan solo por la vía de la especulación sustentadas en supuestos informes de inteligencia federal y estatal, sino por medio de actuaciones ministeriales y por los canales adecuados que la autoridad disponga producto de investigaciones serias y debidamente fundamentadas”, dijo.

Los Rojos son rivales de Guerreros Unidos, este último grupo tiene presencia en Morelos y está relacionado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en el municipio guerrerense de Iguala.

Durante la conferencia, el diputado panista Javier Bolaños, mencionado en los documentos de inteligencia por actos de corrupción cuando era titular de la Comisión Estatal de Agua y Medio Ambiente y por tener negocios con el ex gobernador morelense Sergio Estrada Cajigal, rechazó las imputaciones.

Acusó que se hicieron para enturbiar el ambiente político y dijo que está en la mejor disposición de comparecer ante las autoridades correspondientes. (APRO)