viernes, 10 de octubre de 2014

15:13:00
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de octubre.- El gobierno recibió ayer, en la Base Aérea Militar Número 1 de Santa Lucía, Estado de México, el avión Boeing 787-9 Dreamliner —manufacturado en Estados Unidos— y que sustituirá al actual avión TP-01 que presta servicio al Presidente de la República.

Información corroborada por El Universal en la Presidencia de la República, señala que la nueva aeronave sólo estaría unas horas en territorio nacional para regresar de inmediato a Estados Unidos para ser equipada con base en requerimientos de seguridad del Estado Mayor Presidencial (EMP), con el fin de atender los trabajos y traslados del jefe del Ejecutivo.


Esta aeronave de última generación, considerado el Rolls-Royce de los aviones, tendrá un costo de poco más de seis mil 769 millones de pesos, y sustituirá al actual avión “Presidente Juárez”. De acuerdo con la información disponible, se prevé que el nuevo avión lleve el nombre de “José María Morelos y Pavón”.


El Estado Mayor Presidencial mantiene en reserva las adecuaciones que tendrá el avión, como el número de pasajeros, despacho, sala de juntas, baños, puntos de concentración de equipos de seguridad, entre otras.


La propuesta de Calderón
El ex presidente Felipe Calderón acarició la idea de comprar un nuevo avión desde el inicio de su sexenio, pero él mismo ha descartado la posibilidad, por las críticas de que pudiera ser objeto.

El 16 de noviembre de 2011, el pleno de la Cámara de Diputados exhortó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a renovar la flota aérea presidencial porque cumplió 24 años o más de antigüedad, a petición del diputado federal panista Luis Enrique Mercado.

En julio de 2012, este diario reveló la intención de la Secretaría de la Defensa Nacional de adquirir una nueva aeronave para uso del titular del Poder Ejecutivo, con la claridad de que lo estrenaría el mandatario que resultara ganador en las elecciones de ese año.

Alejandro Poiré, secretario de Gobernación de Felipe Calderón, explicó que la compra del aparato fue por razones de seguridad nacional.

El transporte del Presidente

El actual avión de la Fuerza Aérea Mexicana, con clave TP01, cuenta con capacidad para transportar a 66 pasajeros, tiene un camarote privado con camas, caminadora y televisión para el uso exclusivo del Presidente de la República, además de 26 asientos ejecutivos para sus invitados.

Sin embargo, el actual avión presidencial, adquirido por el gobierno del presidente Miguel de la Madrid en 1987, no tiene capacidad para realizar vuelos trasatlánticos o continentales.

Durante un vuelo entre Montevideo y la ciudad de México tuvo que hacer escala en Guayaquil, Ecuador, para reabastecerse de combustible.

Por ejemplo, para volar a Europa requiere de escalas técnicas en los aeropuertos de Gander o Halifax, ambos de Canadá; para volar a Asia debe abastecerse en el aeropuerto estadounidense de Anchorage, Alaska, y en una segunda parada en Nagoya, Japón.

Para llevar al presidente Peña Nieto a los funerales del ex presidente sudafricano Nelson Mandela, en Johannesburgo, el avión “Presidente Juárez” tuvo que realizar dos escalas, una en la Guyana Francesa y otra en Costa de Marfil, antes de llegar a su destino.

Es de largo alcance

De acuerdo con la información técnica disponible, el Boeing 787-9 Dreamliner tiene autonomía para realizar vuelos trasatlánticos y cumple, de acuerdo con información del gobierno mexicano, con los requerimientos de la normativa aeronáutica nacional e internacional.

Al inicio de este sexenio, la flota aérea presidencial, operada por el Estado Mayor Presidencial a través de la Dirección General de Transporte Aéreo Presidencial, se compone de nueve aeronaves encabezadas por la más grande: el TP-01, un Boeing 757-225.

Las otras dos grandes aeronaves presidenciales son el TP-02 que se trata de un Boeing 737-300 y el TP-03 que es un Boeing 737-322. Hay otras seis aeronaves que dan directamente servicio al Poder Ejecutivo, éstas son: dos aviones Gulfstream III, dos Learjet 35 y 36, un Turbocomander 69 y un Gulstream Aerospace G450.

La flota aérea presidencial la componen además otros seis helicópteros Súper Puma y dos Puma, así como un paquete de helicópteros de nueva generación adquiridos en este gobierno.

Durante el sexenio del presidente Felipe Calderón el mantenimiento al avión presidencial TP-01 ascendió a 15 millones 223 mil dólares. El mantenimiento total de la flota presidencial, entre 2006 y 2012, tuvo un costo de casi 57 millones de dólares.

La administración federal ha incluido partidas para pagar el nuevo avión en los Presupuestos de Egresos de la Federación 2013, 2014 y 2015 con el concepto “Adquisición de una Aeronave de Transporte Estratégico para uso Presidencial y del Estado Mayor”.

En 2013 se asignaron 68 millones 401 mil 659 pesos. Este año se asignaron para ello 211 millones 533 mil 955 pesos y el Proyecto de Egresos 2015 prevé 410 millones 510 mil 427 pesos.

El precio ha variado
El costo total del aparato ha sufrido modificaciones.

En 2013 era de seis mil 094 millones 689 mil 887 pesos, para este año se presentó por seis mil 308 millones 491 mil 331 pesos y para el año entrante se prevé que sea de seis mil 769 millones 996 mil 885 pesos.

El Dreamliner terminará de pagarse hasta 2027, pues se contempló al contratarse un plan a 15 años y tendrá una vida útil de 25 años.

La aeronave tendrá sistemas de seguridad avanzados, comunicación satelital y capacidad para vuelos transatlánticos, sin necesidad de hacer escalas para cargar combustible. (Francisco Reséndiz / El Universal / Animal Político)