viernes, 10 de octubre de 2014

01:12:00
BAGDAD, Irak, 10 de octubre.- El Estado Islámico (EI, IS, ISIS, por su sigla en inglés) amenazó con invadir una provincia clave en el oeste de Irak en lo que sería una gran victoria para los yihadistas y un revés para la coalición liderada por EU.

Una victoria para ISIS en Anbar le daría el control de una de las presas más importantes del país, así como a varias instalaciones militares grandes. También les permitiría establecer una línea de suministro de Siria a Bagdad y una posición desde dónde lanzar ataques contra la capital iraquí.

Retén en Anbar (Ambar) La bandera del ISIS probablemente se izará pronto en toda la provincia. (AP / dpa)

La ofensiva de ISIS en Anbar ha recibido menos atención que su asalto a Kobane, donde las batallas se juegan a la vista de los fotógrafos en las colinas en las inmediaciones de Turquía. Pero en las últimas semanas los combatientes de ISIS invadieron sistemáticamente las ciudades y pueblos de Anbar, sitiaron al ejército y las estaciones de policía y lanzaron ataques contra las tropas iraquíes en Ramadi.

ISIS invadió Anbar en enero, cuando se apoderó de Faluya y partes de Ramadi. Aún así, el gobierno de Irak pudo mantener la autoridad en la región de mayoría sunita.


Las fuerzas iraquíes han estado luchando para frenar a la última ofensiva yihadista y han sufrido las consecuencias, incluyendo la pérdida de dos bases militares. Aviones de combate y helicópteros de ataque estadounidenses llegaron a los objetivos de ISIS y prestan apoyo a las tropas iraquíes que luchan contra los yihadistas en Anbar. Aunque los ataques aéreos de EU ayudan a defender de los ataques, no han logrado frenar el avance de ISIS.

“Si ISIS controla Anbar, podrían poner en peligro a Bagdad”, dijo el experto de seguridad iraquí Saeed Al-Jayashi. “El gobierno perdería la presa de Haditha y las fuerzas de seguridad tendrían que retirarse”, dijo.

Anbar fue el epicentro de la sangrienta rebelión sunita contra EU que se prolongó después de la invasión en el 2003. En el 2006 numerosas tribus sunitas decidieron respaldar el gobierno apoyado por EU contra Al-Qaeda.

Pero en los últimos años, las políticas sectarias del ex primer ministro Nouri Al-Maliki, alienaron a las tribus sunitas y a sus electores. ISIS, que fue fundado como una rama de Al-Qaeda en Irak, alimentaba el descontento sunita. Al mismo tiempo, los yihadistas mejoraron su destreza militar luchando en la guerra civil en Siria.

Desde el comienzo de la campaña de EU contra ISIS en agosto, aviones de guerra y helicópteros estadounidenses han atacado más de 40 objetivos en Anbar, según datos del Comando Central del Ejército de EU.

EU expresó su esperanza de que las potencias árabes sunitas de la región, encabezados por Arabia Saudita, podrían persuadir a las tribus de Anbar a ponerse en contra de ISIS y UNIRSE a las fuerzas del gobierno iraquí o participar en una guardia nacional de base local para combatir a los militantes.

El general estadounidense retirado John Allen, coordinador de la administración de la coalición en contra de ISIS liderada por Estados Unidos, los líderes tribales dijeron que “no van a enfrentarse a ISIS, mientras existan milicias chiítas en las zonas sunitas”, dijo el líder tribal Samil Al-Muhammadi, en una entrevista con el periódico Al-Hayat.

Significado psicológico

La provincia de Anbar, una vasta extensión de desierto atravesado por rutas de camiones que conducen a Jordania, Arabia Saudita y Siria, tiene mucha importancia estratégica y simbólica para ISIS, según analistas militares.

Si el grupo extremista captura el territorio, podría canalizar armas y combatientes de las zonas bajo su control en Siria hasta llegar a las afueras de Bagdad. (eleconomista.com / The Washington Post / Spiegel)