sábado, 20 de septiembre de 2014

22:35:00
SANTA CRUZ, Bolivia, 20 de septiembre.- La jueza ciudadana Sonia Mamani, que es parte del tribunal que lleva adelante el juicio en el caso de supuesto terrorismo, se desvaneció ayer al final de la tarde en el salón de audiencias del Palacio de Justicia cruceño.


El jueves por la mañana, dicha jueza indicó a la prensa que debido al deterioro de su estado de salud estaba analizando la posibilidad de alejarse del proceso. Ayer, tras sufrir el desmayo, la mujer fue retirada de emergencia del salón de sesiones en medio del asombro y la confusión de los presentes. 


El incidente ocurrió poco antes de las 18:00, tras una jornada de alegatos jurídicos. Mamani pidió el uso de la palabra al presidente del Tribunal Primero de Sentencia, Sixto Fernández. Todos los presentes en el salón esperaron atentos su intervención, porque se pensaba que ella haría conocer su determinación de renunciar al caso. Sin embargo, lo que ocurrió después nadie se lo esperaba. La jueza Mamani, con la voz entrecortada, dijo por micrófono: “Señor juez, me siento mal, me siento mal, no puedo más, me voy a retirar”. Al terminar su alocución, se paró, intentó caminar para alejarse del estrado, logró dar al menos dos pasos y se desvaneció, cayendo pesadamente al suelo.

Al ver lo ocurrido, fiscales, jueces, abogados y procesados se levantaron de sus sillas para ver qué estaba pasando.

Aún sin salir del asombro, Fernández, al que la jueza acusó de insistir en que continúe en el proceso argumentando que debía aguantar sus afecciones médicas, pidió auxilio del médico que acompaña el caso y la Policía retiró a la autoridad. En la noche se supo que fue asistida en una clínica privada y que su estado es reservado.

El juicio se suspendió

Ante lo sucedido, el presidente del tribunal ordenó la suspensión de las audiencias hasta el lunes 29 de septiembre, a las 15:30, aunque todavía queda abierta la posibilidad de que la amenaza de renuncia de la jueza Mamani, una vez se reponga, termine por confirmarse.

Los abogados defensores de algunos de los acusados Verónica Suárez, Éricka Oroza y Gary Prado lamentaron lo ocurrido e indicaron que si la jueza Mamani no puede seguir en las audiencias por motivos de salud, nadie la puede obligar.    

Si la autoridad judicial confirma su renuncia al proceso, se debe conformar un nuevo tribunal de sentencia, lo que significa que el juicio tendría que comenzar desde cero. (eldeber.com.bo)