jueves, 25 de septiembre de 2014

08:30:00
Pedro Echeverría V.

1. No hay duda de que la lucha política de oposición en México está por los suelos; a punto de desaparecer porque sólo se ven protestas aisladas en algunos estados del país; por ello hasta la gran burguesía se da el lujo de “enfrentarse” entre sí para arreglar cuentas y paradas. El arribo del PRI y Peña Nieto a la presidencia, más la falta de protestas contra el fraude de parte del lopezobradorismo, la firma de “pacto” del PRI con el PAN, el PRD y otros partidos, llevó casi a enterrar a lo poco que –con excepción de la Coordinadora (CNTE)- había en las calles. Esto a pesar de que gobierno atraviesa por dificultades económicas por falta de crecimiento de la producción, pero mucho más porque el desempleo, los salarios de hambre y la inseguridad continúan.

2. Marx y los marxistas han explicado las coyunturas políticas con todo detalle: La burguesía sólo pelea entre sí para arreglar sus cuentas y derrotar a sus competidores –como hoy se observa en México- cuando ve dividido o dormido al proletariado; por el contrario cuando los obreros comienzan a luchar, a hacer bloqueos y marchas para reclamar sus derechos, entonces la clase dominante unifica sus fuerzas para reprimir y asesinar a los trabajadores que protestan. La coyuntura internacional de desempleo y miseria salarial ha llevado a los trabajadores al miedo de que sean despedidos en su trabajo y aunque estén recibiendo salarios de hambre no luchan por terror a que pierdan todo. Pero luego los obreros se deciden porque no hay de otra.

3. Una de las enseñanzas básicas, fundamentales, que la burguesía triunfante de la Revolución de 1910-17 enseñó a la burguesía empresarial cuando ésta aún era débil en los años veinte, es a organizarse en confederaciones y federaciones, a agruparse para defender sus intereses de clase o en conjunto y a no confrontarse por intereses personales. Durante 60 años la burguesía privada y burocrática o política en alianza estrecha, lograron desarrollarse con fuerza propia hasta que en 1982 –a raíz de la llamada “nacionalización de la banca” lopezportillista- con el grito de “México en la Libertad” y con la alianza con el PAN, reclamaron el poder que les correspondía. La burguesía política los cobijó y protegió y en 1982 comenzaron a desplazarla.

4. La realidad es que uno de los hombres más ricos del mundo, el señor Germán Larrea, dueño de centros mineros, de grandes negocios de cine y que busca entrarle a la televisión no se va a la Cárcel aunque contamine ríos con derrame de tóxicos, que por su culpa enfermen y mueran muchas personas, que haya bloqueado toda la investigación de los 65 mineros muertos en Pasta de Conchos en 2006, o que en tan solo 12 años de gobiernos PAN haya cuadruplicado su capital multimillonario. A pesar de que Azcárraga, dueño de Televisa lo acuse de “deslealtad” por haber entrado a la licitación de dos nuevas cadenas televisivas, él no será detenido aunque el presidente grite que “no habrá protegidos porque la ley es igual para todos”.

5. Mientras Peña, Azcárraga y Larrea aclaran “malos entendidos”, el PAN defiende apasionadamente al gobernador corrupto panista de Sonora, el señor Padrés, por las denuncias que ha recibido contra su gobierno publicadas por la sociedad civil y la izquierda por haber mandado encarcelar al dirigente de la tribu yaqui de Sonora, Mario Luna, que se ha destacado por defender el medio ambiente y condenar la terrible contaminación de los ríos. El gobernador panista parece estar protegiendo al empresario Larrea que durante años ha contaminado con sus desechos tóxicos la zona. Por ello el coordinador del PAN ha dicho: “última vez en la que nosotros (del PAN) vamos a seguir trabajando de manera conjunta (con el PRI).

6. La presión de la dirigencia del PAN es definitiva para Peña Nieto. No puede aguantar que un partido que ha sido su hermano, de esa presencia, se le separe por “la simple y muy particular” contaminación del agua y demás recursos de la región o por los “errores graves de un gobernador que encarcela a un líder indígena”; además en México, como en otras partes del mundo, las cárceles no se hicieron para las clases ricas, sino para los millones de pobres que con sus acciones se atreven a violar las leyes hechas por la burguesía y el modo de vida capitalista. Hace mucho que deberían estar en la cárcel los expresidentes, muchos secretarios de Estado, pero en particular quienes dejaron sin trabajo a electricistas, a los de Mexicana y mucho más.

7. El multimillonario Larrea que prometió entregar inicialmente unos 300 millones para la campaña del PRI debe hacerlo; puede seguir contaminando con su industria minera, explotando y llevando a la muerte a sus trabajadores; el gobernador de Sonora, el tal Padrés y el PAN no tendrán necesidad de “separarse” del PRI porque se parará la campaña contra el gobernador; Televisa seguirá haciendo campañas contra la oposición y sus líderes y Peña Nieto seguirá cosechando apoyos a su gobierno. Se reducirán las confrontaciones entre empresarios para evitar que los trabajadores unifiquen sus batallas alrededor de demandas, según los empresarios, injustas, populistas y de líderes que lindan en la delincuencia. (22/IX/14)