domingo, 8 de junio de 2014

17:35:00
SAO PAULO, 8 de junio.- La mejor exposición de arte maya de los últimos años y una de las más grandes que se ha hecho de arqueología americana llegó a Brasil, para presentarse en el Museo de la Ciudad de Sao Paulo, conocido coloquialmente como Museo de la Oca.

“Se trata de la mayor de todas las muestras jamás organizadas sobre esta civilización, para ser exhibida de manera inédita, incluso antes que en otras capitales mundiales. Es una exposición esperada con gran expectativa por los brasileños”, expresó Juca Ferreira, secretario de Cultura Municipal de esa metrópoli.

Figurilla con representación de un hombre que abraza a un felino. Clásico. Comalcalco, Tabasco. Foto INAH

La exposición “Mayas. Revelación de un tiempo sin fin”, que será inaugurada este 9 de junio y que se espera que sea visitada por miles de personas, arriba “en un momento de celebración y comunión, en torno a la Copa del Mundo, en el que México y Brasil tienen el privilegio de trabajar juntos para traer a Sao Paulo dicha muestra, que representará una valiosa oportunidad para que paulistanos y visitantes entren en contacto con los conocimientos y contemplen una de las culturas precolombinas más desarrolladas”, destacó Ferreira.


Luego del éxito de esta exposición en la Galería de Palacio Nacional de México, el mismo equipo curatorial preparó este segundo montaje para Brasil con 388 piezas, todas de colecciones mexicanas públicas y privadas, procedentes de los cinco estados del país que integran la región maya: Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco. Los objetos prehispánicos se exhiben dentro de un área de 800 metros, en uno de los museos más representativos de la capital cultural de Brasil.

Cabeza de Pakal. Estuco. Palenque. Foto INAH

Entre las obras mexicanas que se apreciarán en Sudamérica se encuentran urnas, incensarios, cerámica, estelas, dinteles, máscaras funerarias de jade y dos entierros con sus ofrendas que datan del periodo Preclásico (2500 a.C.) al Posclásico (1250 - 1550 d.C.); las piezas no sólo dan cuenta del valor estético del arte maya prehispánico, sino de las formas de vida, la organización sociopolítica, la conciencia histórica, la religiosidad y la cosmovisión de esta antigua cultura.


Mayas. Revelación de un tiempo sin fin es organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en cooperación con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de la Embajada de México en Brasil; así como el Ministerio de Cultura de Brasil y la Prefectura de Sao Paulo, a través del Museo de la Oca.

Detalle de vasija policroma en cerámica. Bécan, Campeche. Foto Héctor Montaño. INAH

Junto con la belleza, expresividad, perfección técnica y originalidad de las piezas mesoamericanas, también viajaron los videos, interactivos y materiales multimedia que se concibieron para el montaje en México, como las maquetas de las principales ciudades mayas. En tanto Brasil aporta su propuesta de montaje con un estilo minimalista y acorde a su espacio de exhibición. Algunos de los videos dan muestra del patrimonio inmaterial de los mayas actuales, como la lengua, la indumentaria y la poesía.

Figurilla de mujer noble. Cerámica. Xelhá, Quintana Roo. Clásico Tardío. Foto INAH

La colección maya permanecerá en Sao Paulo hasta fines de agosto haciendo comunión con “las curvas libres y sensuales” del diseño semicircular del Museo de la Oca, que inspiraron a Oscar Niemeyer (1907 - 2012), el arquitecto más importante de Brasil. El recinto se ubica en el interior del Parque Ibirapuera, el pulmón verde de “Sampa”, como llaman los brasileños a esta metrópoli, y es uno de los espacios museográficos de Brasil con más prestigio, donde se han presentado importantes muestras internacionales, y al que acuden público joven y familias.

Incensario. Cerámica. Cozumel, Quintana Roo. Foto Héctor Montaño. INAH

Niemeyer es considerado el arquitecto que levantó la ciudad de Brasilia como nueva capital de su país; dentro de su obra está la Catedral de Brasilia (1970) y el Congreso Nacional Brasileño (1960), además participó en la elaboración del proyecto de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York (1952).

Máscara del cinturón ceremonial de Pakal. Foto INAH.

El equipo curatorial de la muestra mexicana explicó que se trata de obras de calidad excepcional que reflejan la capacidad creadora, la sensibilidad estética y la perfección lograda por los mayas, pero no son sólo piezas de arte ya que todas las creaciones tuvieron finalidades religiosas, políticas o sociales; muchas de ellas, de carácter ritual, fueron encargadas por los antiguos gobernantes para ser colocadas en los entierros a manera de ofrenda.

Figurilla policroma. Cerámica y estuco. Jaina, Campeche. 600 a 900 d.C. Foto Héctor Montaño INAH

Por lo anterior, las piezas están ordenadas temáticamente con el fin de mostrar —además de su valor estético— las formas de vida, la organización sociopolítica, la conciencia histórica, la religiosidad y la cosmovisión de los mayas.

Dentro de las piezas mayas que acompañan destacan cabezas de estuco del rey Pakal, dos ofrendas funerarias descubiertas en Campeche e investigadas recientemente por arqueólogos del INAH: una procedente de Balamkú y una más de la isla de Jaina; máscaras mortuorias de jade, entre las que se encuentran las de Calakmul; así como elementos de la tumba de Pakal, los atlantes de Chichén Itzá y un marcador monumental de juego de pelota.

Tablero del trono del Templo XXI de Palenque, Chiapas. Foto Pérez de Lara

La exhibición recibirá al público con una pieza de gran valor arqueológico: el Tablero del Trono del Templo XXI de Palenque, una de las expresiones plásticas más excelsas del arte maya. En la primera sección, El hombre frente a la naturaleza, se plantea la relación de los mayas con los animales y las plantas, muchas de carácter sagrado y con cualidades psicoativas que fueron esenciales en los ritos chamánicos. Se exhiben múltiples representaciones plásticas de flora y fauna.

Monumento de Toniná. Gobernante k´inich chapat sostiene una barra ceremonial con signos lunares. Foto INAH

Le sigue el tema Comunidad y vida cotidiana, que muestra a la sociedad maya en sus diversos aspectos, con énfasis en las ofrendas, indumentaria, ornamentos corporales y costumbres alimenticias. En el módulo El corazón de las ciudades se reúnen elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de áreas ceremoniales de algunas de las grandes urbes mayas, entre ellas la arquitectura de la ciudad de Chinkultic, en Chiapas.

Escultura la reina de Uxmal. Piedra caliza. Foto INAH

En el apartado El hombre frente al tiempo y los astros se exhiben inscripciones de tipo astronómico y calendárico en piedra y estuco, con sus lecturas epigráficas. Asimismo, se integran vasijas y otros objetos con representaciones cosmológicas.

Figura de Jaina. Foto INAH

Otro tema es el de Las elites gobernantes y su historiografía, en el que se muestra a los mayas escribiendo su propia historia, sobre todo la de los soberanos, a través de inscripciones jeroglíficas que dejaron plasmadas en estelas y otras piezas; obras que revelan el ascenso al trono, hazañas guerreras, matrimonios, así como a los personajes religiosos y políticos, que al lado del gobernante supremo, estaban a la cabeza de los Estados mayas. Gracias a los avances en la epigrafía, la mayor parte de estos textos ya se pueden leer y esta interpretación se presenta a través de gráficos.

En Las fuerzas sagradas se explican las ideas religiosas y la sacralidad de la vida, expresadas en figurillas características de deidades femeninas, así como en dioses representados en cerámica, esculturas, urnas, incensarios, entre otros. Este apartado se conecta con las últimas dos secciones: El hombre frente a los dioses: los ritos y Entrar en el camino: ritos funerarios, dedicadas a las ceremonias vinculadas con el juego de pelota, los sacrificios humanos, el chamanismo y los ritos funerarios.