domingo, 15 de junio de 2014

20:53:00
BAGDAD, Irak, 15 de junio.- Viajan en camionetas caras, tienen armas modernas y están activos en las redes sociales. Sin embargo, los combatientes del grupo terrorista Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS) quieren vivir como los creyentes en la época del profeta Mahoma. Claro que tienen su propia interpretación del Corán. Y es bastante radical.

De hecho, como ya sucedió con Siria, ahora también desde Irak llegan imágenes de ejecuciones públicas a través de Internet. ISIS difunde regularmente vídeos de propaganda, que muestran la decapitación de supuestos rivales. A veces también su crucifixión. Desde la provincia de Saladino autodenominados "guerreros de dios" anunciaron hace unos días a través de Twitter que habían ejecutado a 1,700 soldados chiíes.

El grupo extremista islámico que se apoderó de gran parte del norte de Irak ha difundido en internet fotografías del momento en que combatientes al parecer ejecutan a decenas de soldados iraquíes capturados. (AFP)(clic a las imágenes)

La brigada yihadista que se hizo fuerte en la guerra de Siria avanza hacia Bagdad e intenta cercar la ciudad, pero pasado el momento inicial de sorpresa, miles de voluntarios chiíes se han alistado para luchar contra los combatientes de ISIS. Allí donde ondea la bandera negra del credo islámico, los extremistas suníes establecen su régimen autoritario: primero en el noreste de Siria, ahora también en Irak.


Las imágenes publicadas en un cibersitio del Estado Islámico de Irak y el Levante muestran a combatientes enmascarados que suben a prisioneros a camionetas y después los obligan a que se tiendan boca abajo en una zanja poco profunda con las manos atadas atrás de la espalda. (DPA)

En la populosa ciudad de Mosul, en el norte de Irak, conquistada hace una semana, los milicianos de ISIS empezaron de inmediato a implantar su ideología.

Estos hombres barbudos con uniforme de combate quieren regresar a los "gloriosos días de califato", al menos a como ellos se imaginan que fue el dominio del sucesor del profeta.

Lo primero que hicieron fue levantar un centro de mando y publicar un comunicado con nuevas leyes: está prohibido el consumo de drogas, alcohol y cigarrillos. Está prohibido reunirse. Y está prohibido portar armas visibles. A los ladrones se les cortará la mano. Las mujeres deben vestir ropas amplias y sólo podrán abandonar sus casas si es estrictamente necesario. Además, los ciudadanos deben rezar cinco veces al día.

Bagdad, capital del califato
Entre los habitantes mayoritariamente chiíes de Bagdad se extiende el miedo ante este avance de la milicia. La capital es un símbolo religioso para los extremistas: Bagdad fue también la capital del califato islámico durante la época abasí (750-1258).

ISIS tiene su origen en Irak. El grupo surgió de una tropa yihadista fundada en 2003 tras la llegada del Ejército estadounidense. Su líder, Abu Bakr al Bagdadi, es un fantasma. Apenas hay fotos de él, pero tiene varios nombres. Estados Unidos ya puso precio a su cabeza: 10 millones de dólares.

En las últimas imágenes se ve a los prisioneros muertos a tiros y sus cadáveres empapados en sangre. (AFP)

Las imágenes espeluznantes podrían exacerbar aún más las tensiones sectarias debido a la reacción de centenares de chiíes al llamado del dirigente espiritual más venerado de que tomen las armas contra los extremistas suníes que azotan el norte del país. (AFP)

El grupo extremista ha anunciado que llevará la batalla hasta Bagdad y ciudades más al sur donde existen venerados santuarios chiíes. (AP)

En los pies de foto se dice que las ejecuciones de los prisioneros fueron en venganza de la muerte de un comandante del grupo islamista, Abdul-Rahman al-Beilawy, de la que informaron el gobierno y el grupo armado. (AP)

Los pies de foto no precisan fecha ni ubicación, pero el principal portavoz del ejército, teniente general Qassim al-Moussawi dijo que las ejecuciones colectivas ocurrieron en la provincia de Salahuddin, cuya capital es Tikrit. (AP)

La guerra en Siria y la lucha por el poder entre sunitas y chiitas en Irak convirtieron a la milicia en organización terrorista. Charles Lister, del Brookings Doha Center en Qatar, considera que hay entre 7,000 y 8,000 combatientes de ISIS en Irak y otros 5,000 en Siria. Entre ellos hay numerosos extranjeros de Chechenia, Afganistán o también Europa y Estados Unidos.

Hace algunos meses, los combatientes de ISIS llegaron a Anbar, en el oeste de Irak, procedentes de la provincia siria de Rakka. En la ciudad de Faluya se establecieron en enero, conquistaron depósitos de armas del Ejército iraquí y resistieron a los ataques de las tropas del Gobierno.

Inspirados en su momento por la organización terrorista Al Qaeda, los combatientes de ISIS se distanciaron de la red. En un mensaje de audio difundido en abril, señalaron que la dirección de Al Qaeda, liderada por Ayman al Zawahiri, se distanció de los principios de la "guerra santa".

Para conquistar territorios importantes estratégicamente, ISIS combate también a otros grupos radicales-islámicos. Actualmente se enfrenta en sangrientos combates a la milicia Frente Al Nusra, cercana a Al Qaeda, en la provincia siria de Deir as Saur. La zona es rica en petróleo y está ubicada entre los bastiones de ISIS en Rakka y Anbar.

Los yihadistas ya no dependen de ayuda del exterior. Tras la conquista de Mosul, el grupo dispone de aproximadamente 430 millones de dólares en el banco central. Con eso, sería la organización terrorista más rica del mundo. Los expertos estiman el patrimonio de Al Qaeda en entre 65 y 380 millones de dólares.

Al parecer, ISIS dispone también de material militar pesado como tanques y helicópteros. En Siria los combatientes ya se financian con las extorsiones que cobran a los cristianos que quedaron a cambio de protección.

El grupo terrorista es fuerte allí donde la población está dividida y los musulmanes sunitas son mayoría. En Siria, fueron bien recibidos al principio por la oposición mayoritariamente sunita al presidente Bashar al Asad, un alauita, como "enemigo del enemigo".

En Irak, muchos sunitas lo ven parecido. Se sienten discriminados por el Gobierno en Bagdad dominado por chiitas. Por eso, la milicia terrorista puede avanzar fácilmente y combatientes locales rebeldes se suman a sus filas.

Pero en Siria la oposición ya vivió una dolorosa experiencia: ISIS no sólo llegó para combatir. Los yihadistas llegaron para quedarse. (DPA)