lunes, 24 de febrero de 2014

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SOCHI, Rusia, 23 de febrero.-Una lágrima rodó por el rostro de una de las mascotas de Sochi 2014 después de apagar con un soplido la llama olímpica que durante 17 días ardió en la ciudad rusa. 

Al igual que lo hiciera en la inauguración, Sochi despidió este domingo los Juegos Olímpicos de Invierno con un gran espectáculo visual que recorrió la cultura rusa, en especial su parte artística, convirtiendo al estadio Fisht en un circo y una sala de conciertos. 

La ceremonia de clausura de Sochi 2014 destacó la tradición circense rusa, además de su música, al llenar la cancha con más de 60 pianos que tocaron el Concierto nº 2 de Rachmaninoff. 

La pintura de Marc Chagall puso color a la fiesta con su universo surrealista, mientras que dos de las importantes compañías de ballet rusas, el Kirov y el Bolshoi, bailaron juntas en el escenario. 

Rusia, que terminó en la cima del medallero con 13 preseas doradas, además de 11 platas y nueve bronces, pasó la estafeta olímpica a Pyeongchang, Corea del Sur, que en 2018 albergará los juegos invernales.

Bailarines con trajes de luces crean figuras mientras la barcaza flota por encima de la cancha. La música que se escucha de fondo es It's a wonderful life de Dimitri Tiomkin; Rusia nuevamente presume su cultura. (Eric Gaillard / Reuters)

El ballet, el circo y los clásicos de la música y la literatura rusas brillaron en la ceremonia de clausura de los Juegos de Invierno de Sochi 2014. (Adnrej Isakovic / AFP / Getty Images)

La ciudad de Sochi fue el escenario para el debut de 12 competencias como el biatlón de relevos mixto que ganó Noruega y el luge de relevo, prueba que dominó Alemania. También fueron novedad deportes extremos como el esquí medio tubo o el de estilo slope, donde ganaron estadounidenses y canadienses, al igual que el snowboard estilo slope y el snowboard paralelo, donde Rusia y Austria debutaron como campeones. (Eric Gaillard / Reuters)

Los rusos juegan con uno de los errores de la inauguración al formar en la cancha los aros olímpicos con aquel que no se prendió. (Barbara Walton / EPA)

Atletas rusos que compitieron en Sochi 2014 salen con la bandera tricolor de su país entre aplausos, mientras los colores de la bandera iluminan el estadio de Fisht. (Barbara Walton / EPA)

Del centro del estadio salen los atletas de todos los países con sus respectivas banderas, entre ellos el mexicano Hubertus von Hohenlohe con su traje de charro. (Matthew Stockman / Getty Images)

Atletas enarbolan las banderas de los países participantes. (Darron Cummings / AP)

El desfile del equipo olímpico de Rusia. (Ivan Sekretarev / AP)

Un grupo de jóvenes con tambores ameniza la fiesta. (Kirill Kudryavtsev / AFP / Getty Images)

Una bailarina suspendida en nubes de helio. (Charlie Riedel / AP)

La ceremonia tuvo lugar en el estadio Fisht, a orillas del mar Negro, ante 40 mil espectadores. (Gregorio Borgia / AP)


El mundo de Marc Chagall es representado en el estadio Fisht al son de violines. (Adrian Dennis / AFP / Getty Images)

El mundo al revés. (Peter Parks / AFP / Getty Images)

En la clausura participaron casi 400 acróbatas, gimnastas y malabaristas. (Kay Nietfeld / DPA / AP)

El ballet Kirov se une con el Bolshoi para crear un espectáculo en el centro del estadio Fisht. (Matthias Schrader / AP)

Rusia presume en Sochi 2014 a sus grandes escritores comenzando por Leon Tolstoi. (Matthew Stockman / Getty Images)

Más de 60 pianos llenan la cancha del estadio para evocar al compositor ruso Rachmaninoff y su concierto no. 2. En la imagen, Denis Matsuev. (Eric Gaillard / Reuters)

Un candelero en celebración de la música rusa.(Matthew Stockman / Getty Images)

Bailarinas. (Charlie Riedel / AP)

Las banderas de Rusia, Grecia y Corea del Sur. (Daniel Karmann / DPA / AP)

Con una lágrima en los ojos, una de las mascotas de Sochi 2014 apagó el fuego olímpico, mientras aparecen cientos de niños con luces en las manos. (Eric Gaillard / Reuters)

Una vez más, como en la apertura de los Juegos, fue la niña Liuba la protagonista y guía del espectáculo, y en compañía de los payasos Yuri y Valentina y otros famosos artistas circenses rusos, la pequeña hizo un recorrido por la cultura clásica de su nación. (Ryan Pierse / Getty Images)

Con la voz de una soprano, los niños pintan la cancha del estadio Fisht de amarillo. (Pawel Kopczynski / Reuters)

Fuegos artificiales iluminaron el cielo de la ciudad rusa al ritmo de Tchaikovsky. (Getty Images)

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, pasa a tomar su asiento. (David Goldman / Pool / Reuters)

El fuego olímpico fue apagado por las tres mascotas gigantes -un oso polar, una liebre y un leopardo de las nieves- bajo los acordes de la música de Eduard Artiemev, banda sonora de la película soviética "Propio entre ajenos, asalto al tren blindado". Tras extinguirse la llama, de los ojos del oso comenzaron a brotar lágrimas mientras sonaba el tema de "Hasta la vista Moscú" en otro guiño, esta vez a la clausura de los Juegos Olímpicos de Verano de 1980, celebrados en la capital soviética, donde esa escena final del osito Misha es una de las más recordadas. (Yuri Kabodnovy / AFP / Getty Images)

La entrada de la delegación rusa al estadio fue recibida con estruendosos aplausos, en reconocimiento a su triunfo deportivo, tras batir el récord de medallas, no solo de Rusia, sino de la Unión Soviética.

Noruega quedó en segundo lugar con 26 metales en total, entre los que se cuentan las tres doradas de Marit Bjoeregen en cross country. La noruega se convirtió en un mito en los juegos invernales de Sochi al conseguir su sexta medalla de oro.

El atleta que más medallas obtuvo en Sochi fue el ruso Victor An con sus tres oros y un bronce en patinaje de velocidad, seguido de Bjoeregen y la bielorrusa Darya Domracheva (biatlón) con tres.

En el desfile de los países en la clausura destacó la bandera de los deportistas ucranianos, cuyo país vivió este sábado el triunfo de una revolución popular, fue enarbolada con un crespón negro en recuerdo de los caídos.(EFE / CNN)