domingo, 10 de noviembre de 2013

22:40:00
Opinión de JMRM

Conocidos es por todo el tono de las intervenciones del ex diputado federal petista José Gerardo Fernández Noroña durante la legislatura 2009-2012. Sus discursos contra la administración de Felipe Calderón Hinojosa y el panismo era de abierta confrontación, lo cual es válido, y su defensa de López Obrador incondicional.

Aún sus seguidores más férreos, las personas que escucharon año tras año sus discursos pensando "si es cierto" tras cada frase, tienen que reconocer una cosa: El ex diputado plurinominal es una persona grosera y sumamente descortés.

Hoy vi un diálogo en Facebook que me hizo sentir pena ajena: Se trata del abogado Juan Antonio Ongay Lara, columnista del periódico local Por Esto! e incansable partidario de Andrés Manuel López Obrador. 

Ongay Lara entró al muro de Rosa Luz Fernández Noroña, hermana menor del ex legislador, para intentar comunicarse con él.

La señora, aunque accedió a ayudarlo, lo ninguneó abiertamente y en público. Lo trató como si él fuera un limosnero o un sirviente. No como se trata a un igual y, mucho menos, a una persona que le gana varios años en edad y está buscando concretar algo que resultaría en un beneficio (una audiencia, un público) para su hermano.

Tras haber sido ignorado por Gerardo Fernández Noroña, Ongay Lara intentó contactar con él a través de su hermana Rosa Luz: "Él no te va a llamar, tienes que llamar a su oficina... y no te voy a mentir yo no le pasaré el dato", fue la descortés, grosera y cortante respuesta que recibió de la hermana menor de un político que dice ser "del pueblo".

Ahí tiene su respuesta, Ongay Lara. Por intentar contactar a Fernández Noroña y hacerle el favor de brindarle un espacio en Mérida, en recompensa es ninguneado por su hermana, quien ya se siente nobleza por lo visto. Esto, cabe repetir, tras haber sido ignorado por él.

Cabe subrayar que, por la configuración de privacidad de la señora Fernández, cualquier persona con la que tenga un amigo en común puede ver sus publicaciones y comentar en ellas.

Admiro su paciencia, Licenciado. Si yo fuera usted, la hubiera mandado a uno de varios lugares muy coloridos en vez de preguntar "¿A qué número?".

El penoso diálogo entre Ongay Lara y Rosa Luz Fernández Noroña (enlace)

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