lunes, 4 de noviembre de 2013

14:22:00
CHILE, 4 de noviembre.- En un fallo que asegura la impunidad a violadores de los derechos humanos, el Poder Judicial rechazó extraditar a 10 torturadores y asesinos chilenos, entre militares y civiles, condenados en ausencia en Francia en diciembre de 2010 por la muerte de cuatro franceses en Chile durante la dictadura crminal de Augusto Pinochet, según una sentencia judicial conocida este lunes.


“Es a los tribunales chilenos a quienes corresponde conocer y juzgar los ilícitos por los que se requiere la extradición, dado que se trata de hechos acaecidos a partir del 11 de septiembre de 1973 y cuyo principio de ejecución se sitúa dentro del territorio de nuestro país”, indicó la polémica sentencia de la jueza Rosa María Maggi.

Entre quienes debían ser extraditrados se encuentra Emilio Sandoval Poo, un ex oficial en reserva de la Fuerza Aérea que se encuentra procesado por violación a los derechos humanos en La Araucanía, donde hubo cientos de crímenes contra campesinos y mapuches. En París, Sandoval fue condenado en ausencia por cuatro delitos de lesa humanidad.

Sandoval estuvo en prisión en Chile. La justicia francesa, lo condenó a cumplir 15 años de cárcel. Así lo señaló el abogado Roberto Garrretón.

En tanto, uno de los franceses más conocidos muertos bajo la tiranía, fue André Jarlan Pourcel, un sacerdote católico, asesinado por Carabineros en la población La Victoria durante una manifestación contra la dictadura.

Jarlan fue ordenado sacerdote el 16 de junio de 1968 en Rodez y luego nombrado vicario de la parroquia de Aubin. Se desempeñó como asesor de la Juventud Obrera Cristiana y de la Acción Católica Obrera de la región. En 1982 estudió español en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. En febrero del año siguiente llegó a la parroquia de la población La Victoria, en Santiago, donde sirvió junto a su compatriota, el también sacerdote Pierre Dubois por un año y medio antes de su fallecimiento.

La oposición llamó a jornada de protesta nacional para los días 4 y 5 de septiembre de 1984. El día 4 efectivos de carabineros ingresaron a la población La Victoria, reconocida como un bastión emblématico de resistencia al régimen militar y al ser enfrentados por los pobladores con barricadas, fogatas y piedrazos, comenzaron a disparar. Una bala atravesó la pared de madera de la casa parroquial de la población e impactó en el cuello de Jarlan mientras éste leía la Biblia, causándole la muerte. (Enrique Gutiérrez para La Jornada)

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