miércoles, 4 de septiembre de 2013

13:59:00
Historias de reportero | Carlos Loret de Mola Álvarez | 4-IX-13

Fue muy ríspida la primera reunión entre la nueva PGR del sexenio de Enrique Peña Nieto y las autoridades de Estados Unidos. Desde Los Pinos se había tomado la decisión de no trabajar tan a puertas abiertas con los vecinos del norte como se hacía en el gobierno de Felipe Calderón. Eso generó fricciones.

Hasta ahora se ha mantenido en secreto, pero en ese primer encuentro surgió un dato que puede desatar un escándalo mayor.


Los agentes estadounidenses de la DEA presumieron ante los nuevos funcionarios federales mexicanos que ellos dieron el pitazo que permitió a la Marina abatir a Heriberto Lazcano Lazcano, alias el Lazca en octubre de 2012, durante el sexenio anterior.

Los de la PGR contuvieron la sorpresa. No dijeron nada en ese momento. Pero regresaron a sus oficinas a investigar: si la denuncia surgió de la DEA, ¿por qué alguien en México cobró la recompensa de 30 millones de pesos?

Inició así una compleja indagatoria que ha llevado a las autoridades actuales sospechar de sus antecesoras. Según tres fuentes distintas consultadas para esta columna, todo apunta a una red, que operó bajo el auspicio de la ex procuradora Marisela Morales, para usar información de distintas agencias, disfrazarla de denuncias ciudadanas y cobrar el rescate a través de terceras personas de las que no quedaba rastro con la excusa de que había que proteger su anonimato para no ponerlas en peligro.

La investigación está en curso. El escándalo, pendiente.

SACIAMORBOS

Tuiteó intensamente el viernes Martí Batres, lopezobradorista dirigente nacional de Morena, a propósito de estas “Historias de Reportero” de un día antes.

Expresó que la información vertida era falsa. Que “Morena ha cumplido con todos los requisitos que marca la ley para la obtención de su registro”. Que “en tiempo y forma notificamos nuestro deseo de formar un partido político registrado”. Que “Morena ha expresado de manera clara que optó por las asambleas estatales”. Que “a Morena no se le ha pasado ningún término, ningún plazo legal para cumplir cada uno de los requisitos” y que lo seguirá haciendo.

La columna aludida, “El nuevo ‘desafuero’ de AMLO”, recoge un documento del IFE (puede consultarse en www.carlosloret.com) que hace un corte de caja sobre el proceso de las asociaciones que quieren convertirse en partidos. Aborda cuestiones que Batres no contestó en sus tuits: señala el IFE que Morena no ha dejado un teléfono de contacto, no ha presentado su programa de asambleas, padrón de afiliados, declaración de principios, estatutos, programa de acción ni un solo formato de afiliación.

La columna, en una parte que seguramente el dirigente Batres no detectó, difunde: “Le quedan cinco meses al movimiento lopezobradorista para cumplir con formalidades…”.

La preocupación del IFE es que luego Morena se victimice y denuncie que “la mafia” le impidió el registro. El citado documento oficial, como el pegajoso comercial del propio instituto, va construyendo una eventual respuesta: “Se los dijeeeee”.

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